domingo

Lo creas OH, NO, conmigo vas a hacer cosas que nunca antes hicistes







Gracias a mi hijo por haber llegado, por haber nacido, "CONMIGO VAS A HACER COSAS QUE NUNCA ANTES HICISTE", este alarde de demente jactancioso o de artista de vanguardia (los términos son cada día más sinónimos) deviene la más amorosa responsabilidad. Ya no tengo tiempo para orientar tus maneras de descontracturar tus conceptos, ya no me da el día ni la noche para conducirte como por arte de mafia al dorado mundo en el que las cuadraturas rígidas descansan con los peces. Toda la excéntrica creatividad con la que espanté a mis burgueses interiores se convierte en enseñar las más convencionales y rudimentarias acciones. Feliz día del niño, yo fui un niño hasta tener a otro, yo realicé actos excéntricos y exploratorios, lúdicos y desafiantes, pueriles y desprejuiciados, infantiles en todos los sentidos. Enseñé a elaborar mediante lo que contrasta cómicamente aquello que nos oprime, como si Freud no se hubiera opuesto a olvidar lo que nos oprime solo porque lo hacíamos ineficazmente. Enseñé quién fue Ogden Nash y que en alemán "pezón" se dice "verruga del pecho", experimenté con sustancias estrambóticas solo porque me convenció un alumno turco de que el ají jalapeño aplicado a la piel era afrodisíaco. Ahora todos mis afanes palpitan disfrutando de enseñar algo tan esquemático y conservador, tan burgués y tan cortesano como agarrar una cuchara o (pero no a la manera de Cortázar) subir una escalera.
Para un padre, todos los días son el día del niño, lo quiera o no, aunque no se me ocurre cómo no habría de cerrarle o cerraría de habrirle.
No hay mejor tiempo que el dedicado a la curiosidad más plástica y la capacidad de mímesis más mimosa, pero si lo hubiera, igual no habría tiempo para ello, por eso tengan hijos e hijas pero solo después de haber realizado la gran obra literaria que pretendían realizar o de recibirse de escribanos o de reconocer que hay algo muchísimo más grande que nosotros mismos, aunque paradójicamente los llamemos "los chicos".
 Si mi vástago supiera hablar seguramente te diría que no puedo escribir este texto mejor que esto porque me consagré con alma y vida a ser el mejor papá posible, aunque si mi hijo supiera hablar ya, un poquito podría descansar y un poquito hacerte descansar a vos o a quien tenga que leer un texto así de mal escrito, así de "en pañales".
Por eso no puedo relatar en detalle el glorioso comienzo del curso de humor que tuvo lugar el jueves, donde trazamos un contrapunto entre filosofía y humor, donde pasamos revista a los definidores de la literaturidad y nos reímos de ellos tanto como de los definidores de la comicidad. Tendrías que haber estado. Bah, en realidad, estás a tiempo, la inscripción no cerró, si te interesa, mandáme un mail y te explico cómo hacer para incorporarte a este festival de humoradas en el que, además,  parodiamos a Cristina FIN DEL ESPACIO PUBLICITARIO.
No puedo tampoco terminar de escribir mi recomendación de la película "La tienda de la vuelta de la esquina" de Ernst Lubitsch que empezaba así:
The shop around the corner
Una característica de las grandes obras de arte es que nos infunden la sensación de que dan cuenta de todo. Rara vez emerjo de una tragedia de Shakespeare pensando que omitió referirse a la licuación de la deuda en pesos por obra y gracia de la inflación. Reconozco que el efecto omnitemático que me genera lo que yo siento como una gran obra de arte a veces también me lo inspira un afortunado rostro de mujer en el colectivo, de manera que sería arduo (o mejor dicho, facilísimo y estúpido) tomar como criterio de demarcación estético a este Moisés ( a esta divisoria de aguas).
El film de Ernst Lubitsch da cuenta de la escisión del yo al poner a un empleado y una empleada de una tienda de comercios de la capital húngara a odiarse en persona y a escribirse declaraciones de hondo cariño por carta, sin saber que el objeto de su amor es el insoportable compañero de trabajo.
Podría decirse que da cuenta del carácter inventivo de la ternura, de su condición alucinatoria como la definió Ortega contra Stendhal 

Mi idea era subrayar que la guionista Nora Ephron, que hizo la remake/hommage "Sintonía fina" con Tom Hanks y Meg Ryan si bien es sofisticada no tiene el toque agridulce, donde la enamorada insiste al final en preguntarle a James Stewart si no es chueco. Quería poner que gracias a Freud desmantelamos la dicotomía entre lo que sería una interesada operación comercial y una entrega romántica desprendida porque todo idilio se revela como un traspaso económico de montos de energía sexual hacia sustituciones de identificaciones primarias...Eso para engarzar lo que dimana esta comedia húngara brillante: que el trabajo es todo lo que el amor promete y que el amor es todo lo que puteamos del trabajo. Pero no llegué a escribir nada de eso, ni de cómo el Nietzsche que recomienda heridas para que nos fortalezcan no podría oponerse más al Freud para quien una pequeña frustración se enlaza románticamente a una anterior herida nunca del todo cerrada. El pánico peterpánico a dejar de ser un niño es borrado de un plumazo determinista freudiano...
Tampoco llegué a postular la noción de que la sexualidad y su telos interrumpida y convertida en fin en sí mismo refleja el instauramiento de la prematuración como ideal constante, por ser mamíferos adultos interruptus tenemos esta cabeza que tenemos, la calle cortada es nuestra coartada en el límite del imite del ADN cuando pasamos de la poca bienaventuranza de tener cero orto a las cumbres majestuosas del Cerro Otto, copa con chancho, vaso con tractor y como por un tubo (sonda gástrica) que va como ananá. Los espejos y la paternidad son abominables escribió en diferentes traducciones al inglés Borges, mostrando en esas variaciones la refutación a la idea de que reproducen como fotocopias: el espejo presenta un falaz universo dextrógiro, la paternidad gracias a la sexuación nunca repite genes de generación en generación sin amalgamarlos con lo imprevisible.

Quería hablar de cómo la película que muestra a dos epistolares enamorados que no saben que son los odiados compañeros de trabajo es una pedagogía de la escisión del yo y que esto me diera lugar a hablar de la hipocresía, madreputativa de la ironía. La Tierra admitimos hipócritamente no es el centro del universo, pero sí lo es el sol, nuestro narcisístico rey sol...








 Quería también escribir la imaginaria vida de un ingeniero que procuró cuantificar -en calorías quemadas-el esfuerzo de Shakespeare y compararlo con el de Hillaire Belloc para arribar a la conclusión de que en el esfuerzo está el talento. Su consuelo de cabecera sería "podría ser peor" incluso para la Shoá: si en lugar de seis millones hubieran sido seis millones uno. Iba a ser una sátira desopilante llena de ridiculizaciones a la manía de medir y a la ilusión de que no hay ghost destrás de la machine. Pero calculé mal las horas de sueño, de trabajo y del trabajo amoroso más encantador del mundo, más cautivador en el sentido de atrapante y los minutos cuantitativamente no me dieron para escribirla...
 Quería reflexionar acerca de las ironías involuntarias, y hasta empecé escribiendo esto:
La poesía y el humor tienen más lazos en común de lo que Marcelo Tinelli imagina.
Se suele decir que lo sublime se toca con lo ridículo, que los abismos más hondos de la emoción están a milímetros de un absurdo que anestesia toda sensibilización. Hegel, que hizo de la Historia con mayúsculas un sentido dialéctico de la existencia escribió, como un primer acontecimiento, que los acontecimientos se dan dos veces. Marx, como segundo acontecimiento recogió el guante y agregó que la primera vez en forma de tragedia y la segunda en forma de farsa, vale decir, desvirtuando toda pompa y sentido dramáticos. La ironía quiere que el orden cronológico en su biografía  haya sido el inverso: en “Félix&Scorpion” cuando iba a ser un abogado y no el sedicioso terrorista cuyo fantasma recorre aún hoy el mundo escribió una disparatada novela a la manera de “Tristam Shandy” donde decía que el gran Napoleón dejaba farsescos herederos, que el riquísimo champagne nos abandona amargamente, y todo en clave de frívolos contrastes algo faltos de rigor. Décadas después en el dieciocho brumario ya no en modo ridículo, sino trágico asegura que en la vida todo se da dos veces y que la segunda vez caricaturiza a la primera. Esto nos tiene que interesar porque Marx pone un énfasis antiplatónico brutal en que lo único que existe es la materia pero al mismo tiempo subraya la plasticidad dinámica y la ley de cambio permanente a la que está sujeta: gracias a estas ideas-fuerza (sin duda emanadas de dispositivos materiales de nuestro cerebro) Freud y Borges pueden abrazarse...

Quería invitarte a reflexionar por qué es gracioso el siguiente chiste: dos amigos caminan por la calle cuando oyen que una mujer pide a los gritos auxilio porque se le está quemando la casa. -Salvála, te cedo el honor-dice magnánimo el primero. -Faltaría más-finge ofenderse el segundo-te corresponde la merecida gloria a vos- -Hagamos una cosa: te hago una adivinanza y si adivinás vas vos- -Bueno, dale- -¿Cuál es el animal que caza ratones, sale de noche, maúlla, tiene cuatro patas, cola y bigote y le tiene miedo a los perros?- -¡Cocodrilo!- -¡¡¡Muy bien, adivinaste!!!
¿es gracioso por la expresión del deseo infantil, la malicia, de acuerdo a la teoría de "El chiste y su relación con lo inconciente"?¿o es gracioso que contraste con un gato un cocodrilo? hay gato encerrado, chiste bueno mata galán, chiste que duerme es cartera-


 Quería comentar el tema de los presos en los actos del Gobierno, de cómo seguramente se tomó esta medida para que siente precedente y cuando los funcionarios actuales lleguen a presidiarios puedan seguir aplaudiendo a los siete mil millones de dólares del Banco Ciudad en los que se presume reencarnó Evita

 Quería comentar cómo se tiende a dramatizar ahora lo que resultaba moneda corriente otrora y antaño. Por ejemplo en su momento, en el cuatrocientos antes de Al Que Le Hicieran La Cruz Quien se preguntó durante la multiplicación de pecés qué pasaría si ClonazePán, ningún medio reflejó la noticia de que un hombre enmasacarado con carátulas irrumpió en la avant-premier de la tragedia de Esquilo "NO ME SOFOCLES" y disfrazado de Coro Griego apuñaló a doce personas.


 Quería felicitar a Abuelas por haber recuperado al nieto ciento ocho y convocarte a reflexionar acerca de si no es impropio este nuevo proyecto de las "Jornadas de la memoria" en las que se propone que se incluya como juego olímpico el Memotest





 Quería escribir un falso libro de autoayuda en el que en lugar de una dieta gastronómica se teorizara acerca del régimen bibliográfico, lo empecé, mirá:

La antidieta gnoseológica

Durante diez años mi familia y mis compañeros me consideraban tonto y llegué a considerarme falto de luces, las veces que arribaba a alguna conclusión general sobre tema alguno, en general mi mente deambulaba errática por los senderos de la deseperanza y la mala salud mental.
A pesar de que mi padre en su momento llegó a ser postulado al Premio Nobel de Equitación a Distancia y de mi madre se esperaba la solución decimotercera al parágrafo catorce del perihelio de Neptuno, yo compartía la sensación de ser mayormente negado para las facultades elevadas del pensamiento crítico y la abstracción que nos distinguen de los primates de los que descendemos de acuerdo a una teoría muy difundida.
Hasta que un día llegó a mis manos el libro del Seminario V de un tal Jacques Lacan, un psiquiatra francés del que seguramente nunca habían oído hablar. Era imposible leerlo, incluso en traducciones o quizás a causa de ellas, así que comencé a imaginar lo que diría. Así comenzó a hacerse la luz en mi cerebro oprimido por las opiniones de los condicionamientos capitalistas. Descubrí que el cerebro tiene ciclos fijos invariables y que el horario en que le administramos los pensamientos tiene mucha más influencia sobre la brillantez lúcida que ninguna otra cosa, incluyendo el principio de recapitulación periódica de la tabla de los alimentos y la teoría de la relatividad especial.
De doce a veinte horas el cerebro activa el período en el que está diseñado para la asimilación, de ocho a dieciséis procesa y metaboliza y de veinte treinta a cuatro de la mañana con cero un minuto se encarga de desechar teorías rebatibles e inconsistentes.
Sorprendente ¿verdad? Pero Amor no se pregunta por qué las cosas son así ni trata de cambiarlas, todo lo perdona y más se esmera por brindar afecto, prodigar contención y suministrar cuidados que en recibir confirmaciones de que su endeble seguridad en sí mismo es genial y lo mejor que conocí desde que me separé de Ruperto, ya sin esperanza en rehacer mi vida intelectual.
Todos nosotros fuimos criados con la insensata teoría de que a la hora del desayuno el cerebro está mejor preparado para leer a Kierkegaard y asimilar el desmantelamiento de la metafísica por parte de Witgenstein que a la tarde y por eso nos sentimos embotados y necesitamos otro café antes de siquiera llegar a Kant.
Lo mejor que puede hacerse al despertar es leer “Clarín” o la imitación de “Clarín” preparada por el Gobierno, mientras el núcleo caudado va desbaratado las hipótesis ad hoc que la epistemología nocturna no llegó a eliminar. Somos el único animal al que se le pasa por...




 Pero no puedo ofrecerte, querido lector, suculenta lectora, más que lo que te ofrecí. Vos conmigo vas a hacer algo que nunca antes hiciste: trasmutar lo que escribí en alegría en virtud del deleite de la interacción y el prodigioso contacto crocante intercerebral como para celebrar. O cualquier cosa que no hayas hecho, solo considerar una reverenda porquería lo que escribí si nunca antes lo habías considerado. Mientras tanto en este día del niño, me vas a tener que excusar por mi embobamiento necesario. Las acciones más comunes son las que me resultan más sobrenaturalmente extraordinarias enseñar. Podría enseñarte cómo Khalil Gibran escribió en "El profeta" sus versos "Tus hijos no son tus hijos" antes de que existiera la posibilidad de hacerse un adn, pero porque considera que son "hijos de la vida" y no quiere que seas un tirano posesivo imponiéndole tus limitaciones. Podría enseñarte que Borges escribió algo parecido y mencionó "un largo dédalo de amores" después de escribir sobre el aborto y mencionar "un breve ícaro de morosidades" en aquel libro que los editores le rechazaron porque se la pasaba metiendo mitología griega para la tribuna y diciendo que si Midas todo lo que tocaba lo convertía en oro, seguro que no podía respirar oro o en todo caso, la AFIP lo autorizaba a respirar un áurico centímetro cúbico diario siempre y cuando ese diario no sea el buey corneta...

Podría enseñarte muchas de las cosas originales, provocadoras, estimulantes e inmodestas que amo enseñar (como por ejemplo la frase de Voltaire referida a la vanidad que es como los genitales, proporciona el máximo de placer, pero no hay que andar exhibiéndola), pero después de traer un hijo al mundo hay que traerle un mundo al hijo y estoy hasta las manos este cuatrimestre impartiendo clases de tirarse del tobogán...
 
George, who played with a dangerous toy, and suffered a catastrophe of Considerable dimensions
When George's Grandmamma was told
That George had been as good as Gold,
She promised in the Afternoon
To buy him an Immense BALLOON.
And so she did; but when it came,
It got into the candle flame,
And being of a dangerous sort
Exploded with a loud report!
The Lights went out! The Windows Broke!
The Room was filled with reeking smoke,
And in the darkness shrieks and yells
Were mingled with Electric Bells,
And falling masonry and groans,
And crunching, as of broken bones,
And dreadful shrieks, when, worst of all,
The House itself began to fall!
It tottered, shuddering to and fro,
Then crashed into the street below -
Which happened to be Saville Row.
When Help arrived, among the Dead
Were Cousin Mary, Little Fred,
The Footmen (both of them), the Groom,
The man that cleaned the Billiard-Room,
The Chaplain, and the Still-Room Maid.
And I am dreadfully afraid
That Monsieur Champignon, the Chef,
Will now be permanently deaf -
And both his Aides are much the same;
While George, who was in part to blame,
Received, you will regret to hear,
A nasty lump behind the ear.
Moral
The moral is that little Boys
Should not be given dangerous Toys

1 comentario:

  1. Anónimo5:23 p.m.

    divino...y genial! emotivo pero gracioso, me encantó el último pàrrafo.
    Tu hijo tendrà el mejor aliado para su màgico mundo, un padre que sabe jugar: Feliz dìa!

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la peor opinión es el silencio, salvo...