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Para opacar el èxito de la conmemoraciòn de la muerte de la democracia, Macri vuelve a poner la ciudad Awada

Ciudado Autònomos con Darse Aires: El èxito del recital multitudinario que reunió en un mismo abrazo musical a antìpodas del talento y el oìdo tales como Charly Garcìa y Fito Pàez tiene que ser borrado, difuminado, evaporado o directamente liquidado. Al menos eso animò al espìritu del Jefe de Bobierno de la Reina del Plata al ordenar al microclima porteño una furibunda furia de los elementos que atormentara la fiesta y morigerara el muèrdago. "La dictadora puede conmemorar el aniversario de la muerte de la democracia dilapidando las arcas del erario pùblico y no por eso vamos a ser mejores ni peores Jefes de Gobierno" sentenciò el ingeniero y ex presidente de Boca con su estudiado tono antiCrispasiòn al que nos tiene acostumbradamente repodridos, frotandose en el pecho vipvaperùn. "Pero los argentinos queremos empezar otra nueva vida" aseguró, "una vida de paz, sin confrontaciòn, sin 7 d porque si lo pasan a junio no se puede decir 7 j porque se confunde con julio, una vida donde nos tratemos con delicadeza, con consideraciòn, con cuidado y no siendo tan indios, digo tan originarios, tan manirrotos y manipeladores, consideremos que se celebra Hanukkah, que a pesar de las dos k es el milagro del aceite para mantener la llama solo un dìa y que durò siete, el milagro que celebra la comunidad hebrea hermana, el milagro de la avaricia"
En aras de rememorar la grandeza de èsta, nuestra ciudad, de pobres corazones a los que les da asco nuestro intendente intending to rule, no tuvo mejor idea que declamar el poema apòcrifo de Kipling, aquel que Borges escribiera en 1927 para burlarse de nacionalistas y del imperialismo britànico del laureado poeta (p.302-305 de Textos recobrados tomo 2, 1919, 1929 en la ediciòn de Sudamericana). Porque la irreverencia debe ser como un ass en la manga, una autèntica herramienta, un arma de la vida, que tanto sufre los embates de la irreverencia de la muerte, inescrupulosa a la hora de tronchar las facultades cardiorespiratorias...equivocadas...:

Saludo a Buenos-Ayres

En la revista londinense "The book-worm" nùm. del 1 de Febrero ùltimo, encontramos la magnìfica composiciòn del eminente poeta inglès Rudyard Kipling, quien se proponìa visitar Buenos Aires por esta fecha. Anticipàndonos a los grandes rotativos, entregamos esta verdadera primicia a nuestros lectores que asì podràn apreciar el genio del ilustre bardo, su estilo, sus ideas y creencias, y lo màs importante: en un poema dedicado a nuestro paìs, lo cual es todo un gran honor. La traducciòn es literal y lo màs fiel posible.



Sobre la estela ya herrumbrada de las fragatas
Que el largo anhelo de  Inglaterra hizo retumbar en tus costas, 
Yo, (Poeta penùltimo y cantor de tribu) te busco, 
Ciudad que tapan los ponientes, Ciudad final,
Ciudad que blandes un paìs en forma de cabeza de lanza.

A obras de varòn te despertaron los grandes dìas
En que un oleaje de Inglaterra hizo fuerza
Y tu redonda pampa fue golpeada como una rodela de cuero; 
y mujeres morenas contarìan a sus hijos en la oracìn
De hombres de acero azul y de ojos azules Nota del traductor: Our blue-eyed, blue-steeled men
Lapidados por las calles armadas de Buenas Aires        
 Sin embargo, èse fue nuestro primer abrazo àspero
Y el favor de nuestra ambiciòn te hizo valiente
Y la sombra catedralicia de España
No fue alargada y negra sobre tu verde sàbana.

Despuès te dimos-nuestra obligaciòn, nuestro orgullo-, 
la diestra batalladora de William Brown.
Señor de cien combates en mares,  y rìos como ocèanos,
Y a Billinghurst, a O'Higgins y Cochrane,
Y la Carta Magna que espeja nuestra libertad, Creadora de la Democracia del mundo,
Y la palabra-definitiva como una espada-de Canning.
Y dìas ùltimos de serenidad para la vejez de tu "gaucho" Rosas
Y tierra de piedad para su derrota.

Independientes, pacìficas Provincias Unidas,
Inglaterra vio que la llamaba allì su destino
Pues el Señor-Nuestro Dios Todo Poderoso,
Nos hizo mayorazgos del dilatado mar y de sus tormentas.
Y abrió para nosotros camino de rectitud por toda la Tierra.
Allì, Argentina, cada cual està seguro
De recoger donde ha sembrado.

Arados, trilladoras, locomotoras, rieles ingleses,
Manchester, Liverpool, Glasgow, tus gloriosos productos!
Hicieron surgir los pueblos, las altas ciudades: 
El Plata, Rosario, Formosa, Bahìa, Montevideo.
John Drysdale llevò por todo el territorio
La semilla fertilizante de las arenas y las arcillas
De ese antiguo mar que es hoy la Patagonia y las Pampas:
Drysdale sembrò la estrella de los molinos de viento civilizadores.

Y para que la belleza de las Pampas no fuera inùtil,
Su generosidad de pastos, su benèfico mar de espigas maduras, 
Los ojos azules de Cunningham-Graham inglès gaucho,
Y de Hudson, hermano mayor de los pàjaros, fueron destinados
¡Rule Britania! a recordarla en sus libros, a eternizarla.
Ellos son iguales en la poesìa
Del trovador de las Pampas Santos Vega
Aquel de la fama alrgada
Que como el pàjaro muriò cantando su amor en el àrbol Estos versos traducidos libremente a su idioma por Kipling, son sin duda alguna los citados por Obligado: 
Santos Vega el payador
Aquel de la larga fama
Muriò cantando su amor
Como el pàjaro en la rama. 
Y de Don Juan Moreira, que dijo:          
 Aquì me pongo a cantar
Tumpa-tumpa-tump, 
Con este "banjo" en la mano
Tumpa-tumpa-tump. Con todo el respeto que nos merece el insigne poeta no podemos menos que rectificarle esta alusiòn. Por un error, disculpable en otro que no sea Kipling-tan informado lo sabemos sobre toda vida, costumbre y literatura exòtica-confunde Juan Moreira con Martìn Fierro, porque los versos que cita o parafrasea, son una alusiòn a los dos iniciales del poema de Hernàndez: 
Aquì me pongo a cantar
Al compàs de la vigüela
versos que tan mala suerte tienen en manos de los traductores, pues ha de recordarse que un italiano aquì residente los tradujo: 
Ecco mi metto a cantare
Pizzicando la mandola.
"Vigüela" no tiene, por cierto, equivalente ni en mandola ni en "banjo". (Notas del traductor)    I

Inglaterra, que no olvida las pruebas de argentina amistad:
Caballos argentinos galoparon de Capetown a Pretoria, caballos
de las Pampas, veteranos de la guerra boer; 
Londres aprecia el "chilled-beef" que producen las Pampas; 
Cinco mil millones de piastras tendieron en acero de vìas.
En wagones y tramways, por sobre las Pampas, por las calles,
Por debajo del suelo de las Pampas, los ingleses-; 
Inglaterra quiso rendir a Argentina el homenaje del Imperio
Enviando al hemisferio austral el presente del heredero del trono, a tierras ùltimas del Sur, por vez primera, a un hombre de su casta, 
Al perfecto gentleman y magnìfico sportsman, al gran ginete (sic), Jorge,
Prìncipe de Gales,
Porque a un paìs de gauchos domadores de potros
Inglaterra debìa mandar un audaz caballero
Que hiciera honor a los hijos de esos centauros americanos.

Argentina: paìs donde crecen billones los granos que dan pan al mundo
Argentina: pradera infinita donde pastan los ganados mayores del mundo,
Capaz de alimentar, de vestir, de enriquecer a todos los hombres; 
Mientras tù existas Inglaterra serà dichosa
Y no temerà la disoluciòn vaticinada del Imperio,
Y podrà cumplir su destino en la tierra
Y servir asì al Señor nuestro Dios Todo Poderoso.

Buenos Aires: Yo (poeta penùltimo y cantor de tribu) te saludo,
Rosa de los mares del Sur.
Voy a mezclarme como uno màs en la infinitud de tus calles, 
Mientras el pàjaro calandria canta en los fornidos ombùes, Otra alusiòn màs a nuestra poesìa nativa-cosa que comprobarìa el designio de Kipling por penetrar nuestra ìndole-y si aquì tambièn aparece Kipling cometiendo un error, no es por causa de ignorancia suya, sino por culpa del poeta Luis L. Dominguez que atribuyò la Pampa a Buenos Aires y por consecuencia a èsta el ombù, recordemos: 

Buenos Aires, tierra hermosas,
Tiene la Pampa grandiosa:
La Pampa tiene el ombù (Nota del traductor)         
Y a soñar en la selva de los màstiles
De tu puerto: guardiàn de la mañana!
Rudyard Kipling
Londres, Enero, 1927

(Martìn Fierro, segunda època, Buenos Aires, Año 4, Nº 39, 28 de marzo de 1927) 

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