miércoles

El oximoron en Paul Celán la "leche negra" es pregnante, no en el sentido embarazoso...


queridos alumnos de numismática:

este tiene que ser el segundo mail que reciben, avisenmé si no recibieron el primero, hay bastante material acá, pero mi compu en este momento me impide salir de dudas y recordar exactamente con especificidad qué carajo les estoy mandando

una consigna que sería divertida es que escriban la historia del primer banco del mundo que confecciona billetes de manteca para conminar a la ciudadanía a gastarlos antes de que se gasten y otra que el instructivo de la afip incluya literalmente las doce tareas de hércules: para matar al león de Nemea llene la solicitud tal, etcétera

estoy especialmente interesado en asegurarme de que (usted seguro dicen asegurarme que, para no parecer dequeistas que dicen pienso de que, pero incurren en sindequeismo que es tanto o más error, solo que de copetudos) el texto de discépolo del mail uno le haya llegado a silvia que no llegó a escucharlo (si bien conseguimos una bellísima oyente en su lugar, no sé si recuerdan)

así que avisen si no reciben este mail que no lo recibieron, gracias
 




hola martìn me gustó la clase de ayer. me pasarìas todo todo todo lo que se pueda para leer y dònde se consiguen tus libros de poesìa?

abrazo

rolando

Hola,
muy nutritiva tu clase y divertida.
1) Nombre para el blog: "la fiambreria del patiyudo", es muy pretencioso?
No tengo ni idea de lunfardo pero me parece que terminaria siendo algo asi  como "el cementerio del malhumorado", no?
2) el chiste no es necesario que sea inventado, verdad?
Saludos y gracias.
Paola

Hola Martín, gracias por el envío y te confirmo que (no de que) recibí lo que no pude escuchar.
Ahora... una se va por razones de fuerza mayor y al minuto ya le encuentran reemplazante!!

bueno... a empezar con las tareas!
hasta el martes
Saludos
Silvia
Ayer a la tarde, de 18 a 20 hs., dimos comienzo al nuevo ciclo lectivo del curso "Cómo hacer el humor con palabras" con un elenco estable de once ciudadanos (dos de ellas norteamericanas) y como siempre invitados e invitadas especiales...(como el necesitado Club Atlético Independiente, más de cuatro aseguran que es difícil que el Curso de humor termine con once)

 Sin piratear material alguno, nos abocamos a las definiciones de Henri Berson (la risa surge con la irrupción de un elemento mecánico en el reino de lo humano), de Freud (el rol protector del Superyó al minimizar un trauma, el condenado a muerte un lunes que dice ¡linda manera de empezar la semana!), de Koestler (contra Freud  postulando la reversibilidad de la formulación imparafraseable) de Woody Allen (en boca de Alan Alda en "Crímenes y pecados") de Mark Twain y su desprecio por el Paraíso en donde no hay humor nacido de la indignación, de Nietzsche con su sucinta idea del "epitafio" del sentimiento que da cuenta tanto de la anestesia emocional-no sentimos empatía por el dolor del que resbala con la cáscara de banana-como de la brevedad, de la agilidad, de la velocidad del fenómeno


Como en el caso de la masturbación-que Woody considera el acto sexual con la única persona que nunca va a abandonarnos-defendimos el pensamiento todopoderoso para, con bromas, reconceptualizaciones y burlas, sobreponernos a una circunstancia adversa así como copulamos alegremente con la fuerza de nuestra fantasía con diosas escandinavas que hasta el momento no constituyeron nuestra realidad fúcktica (ver Dossier "Detrás de todo camión hay un hombre cansado de estamparla contra la pared y arrancarle las ropas con manos temblorosas"). Freud ata en "El chiste y su relación con lo inconciente" el chiste a contenidos invariablemente sexuales u hostiles y hace residir su eficacia en la formulación cohesionada. Nuevamente y sin pacaterías puritánicas podemos reprocharle reduccionismo, dada la parva de chistes que supimos habilitar que carecen de dichos contenidos: el propio Ezequiel analizó en el after office el sketch de Monthy Python (¡tan luego después del triunfo de Andy Murray!)de los extraterrestres que convierten a los ingleses en escoceses para ganar Wimbledon, un chiste nacido de un remate (digamos, "un escocés sería incapaz hasta de ganarle al tenis a un flan") y convertido en principio activo para su humorismo del episodio. El borracho al que se le rompe la botella frente a una tumba y llora fue un chiste que sirvió para ilustrar lo que Koestler contra Freud llama la "reversibilidad" del chascarrillo. La anciana lo nota lloroso y le pregunta si era familiar. "Era de litro" aclara el compungido beodo. Tomando ese juego de palabras (bisenso, dilogia, la ambigüedad de un vocablo al que dirime inequívoca la intención del hablante) se puede hacer el chiste del hombre que acude a la parri acompañado de dos exhuberantes señoritas y que pide tres Coca-Colas. El mozo le consulta: -¿Familiares, señor?. Estalla indignado nuestro héroe para responder: -No, son putas, pero tienen sed!

Mencionamos "Fuga de muerte" (leche negra del alba te bebemos a la mañana, te bebemos al mediodía, te bebemos a la noche, bebemos y bebemos, cavamos una tumba en los aires ahí estás como querés, para nada apretadito)como el poema pregnante que refutó la sentencia de Adorno "después de Auschwitz no hay poesía" (porque líricamente convierte la destilación humana en una tumba amplia y a nuestras anchas) y leímos un cuento que opera correlativamente demostrando que puede haber humor (no cruel, el prodigado por las víctimas) del y sobre el gaseamiento  (porque lo hace desde la óptica infantil, impune para la inocente crueldad, entrañable para la confusión bienintencionada)

Zapatillas (Edgar Keret, "El chofer que quería ser Dios", cuentos seleccionados de los libros Anihu, Gaagüei Le Kissinger, Tzinorot y HaKaitaná shel Kneller), Emecé Lingua Franca, Buenos Aires, 2004, traducción de Clara Faigelbaum de Weisz y Jorge Salvetti

El día del Holocausto fuimos con Sara, la maestra, en la línea 57 a la Casa de los Judíos de Volín, y me sentí terriblemente importante. Todos los chicos de la clase eran iraquíes, salvo yo, mi primo y otro más, Druckman, y de todos, yo era el único que tenía un abuelo que había muerto en el Holocausto. La casa de Volín era muy linda y lujosa, hecha toda en un marmol negro de millonarios. Había un montón de cuadros tristes en blanco y negro, y listas de personas, de lugares y de muertos. Pasamos entre todas las fotos de a dos, y la maestra dijo que no tocáramos nada. Pero yo toqué una de cartón, con un hombre flaco y pálido que lloraba y tenía un sandwich en la mano. Las lágrimas le caían por las mejillas como las franjas blancas de una carretera. Mi compañera, Orid Salem, dijo que le iba a contar a la maestra que yo había tocado. Y yo le dije que, por mí, le dijera a cualquiera, incluso a la directora, que no me importaba. Era mi abuelo y yo tocaba todo lo que quería.
Después de ver las fotos, nos hicieron pasar a un salón grande y nos mostraron una película de unos niños a los que metían en un camión y después los asfixiaban con gas. Luego subió al escenario un viejo flaco que contó que los nazis eran unos infames y asesinos y cómo él se había vengado de ellos, e incluso había estrangulado a un soldado con sus propias manos hasta matarlo. Jerby, que estaba sentado a mi lado, dijo que el viejo mentía, que por su aspecto no podía agarrárselas con ningún soldado del mundo. Pero yo miré al viejo a los ojos y le creí. Tenía tanta furia en la mirada que en comparación, todas esas crisis en el mundo de delincuentes que levantan adoquines de la calle me parecían un chiste.
Al final, después que terminó de contar lo que había hecho durante el Holocausto, el viejo dijo que todo lo que habíamos oído ese día era muy importante. No sólo por el pasado, sino también por lo que pasa ahora. Porque los alemanes todavía viven y todavía tienen un Estado. El viejo dijo que jamás los perdonaría y esperaba que nosotros tampoco lo hiciéramos y que Dios nos libre de visitar su país. Porque también cuando él y sus padres fueron a Alemania, hacía cincuenta años, todo parecía muy lindo y terminó en un infierno. Los hombres muchas veces tiene corta memoria, dijo, en especial para las cosas malas. Prefieren olvidar, pero ustedes no olviden. Cada vez que vean a un alemán, recuerden lo que les conté. Y cada vez que vean un producto de Alemania, y no importa si se trata de un televisor, porque la mayoría de las fábricas de televisores son alemanas, o lo que sea, recuerden siempre que debajo de una cubierta elegante se ocultan piezas y tubos que están hechos con huesos, piel y carne de judíos muertos.
Al salir, Jerby volvió a decir que si ese viejo llegaba a estrangular siquiera un pepino, entonces él estaba loco, y yo pensé que estaba bien que tuviéramos una heladera Amqor en casa, ¿para qué buscar problemas?.
Dos semanas más tarde, mis padres volvieron del exterior y me trajeron unas zapatillas. Mi hermano mayor le contó a mamá que eso era lo que yo quería, y ella me trajo las más lindas. Mi mamá sonrió cuando me dió el regalo, estaba segura de que yo no sabía lo que había adentro. Pero yo las identifiqué de inmediato por el escudo de Adidas en la bolsa y le dije gracias. La caja tenía forma rectangular, como un ataúd. Adentro yacían dos zapatillas blancas, con tres franjas azules en cada una y al costado estaba grabado Adidas Rom. No necesitaba abrir la caja para saberlo.
-Ven a probártelas-dijo mamá y sacó los papeles de adentro.-Veamos si te quedan bien.
Sonreía todo el tiempo y no entendía qué pasaba.
-Son de Alemania, ya sabes-le dije, y le apreté la mano con fuerza.
-Claro que lo sé.-Mamá sonrió.-Adidas es la mejor marca del mundo.
-También el abuelo era de Alemania-traté de insinuarle.
-El abuelo era de Polonia-me corrigió mamá. Se quedó triste por un instante, pero enseguida se le pasó, me calzó una de las zapatillas y empezó a atarme los cordones. Me quedé callado. Me di cuenta de que no iba a servir de nada decir algo. Mamá no tenía idea de su historia. Jamás había estado en la Casa de los Judíos de Volín, nunca le habían explicado nada. Y para ella, las zapatillas eran sólo zapatillas y Alemania y Polonia eran lo mismo. Entonces dejé que me las pusiera y me callé. No tenía ningún sentido contarle y ponerla todavía más triste.
Después que le di de nuevo las gracias y le di un beso en la mejilla, le dije que me iba a jugar.
-Pero ¡tené cuidado!-Rió papá desde el sillón en el living.-No arruines la suela de una sola vez.
Volví a mirar esas pálidas zapatillas de cuero sobre mis pies. Las miré y me acordé de todo lo que el viejo que había estrangulado a un soldado dijo que había que recordar. Volví a tocar las franjas de las Adidas y me acordé de mi abuelo de la foto.
-¿Te resultan cómodas las zapatillas?-preguntó mamá.
-Seguro que le resultan cómodas-dijo mi hermano por mí-Esas zapatillas no son unas zapatillas cualquiera. Son las mismas que usa Ronaldinho.
Fui lentamente en dirección a la puerta en puntas de pie, tratando de poner el menor peso posible en las zapatillas. Fui así, sin cuidado, hasta el Parque de los Monos. Afuera, los chicos del Borojov hicieron tres equipos, Holanda, Argentina y Brasil. Y justo a los de Holanda les faltaba un jugador. Entonces estuvieron de acuerdo en incorporarme, a pesar de que nunca incorporan chicos que no sean del Borojov.
Al principio del partido todavía me acordé de no patear con la punta para no lastimar al abuelo, pero cuando pasó un rato me olvidé, exactamente como el viejo de la casa de Volín dijo que uno olvida, e incluso metí un gol de volea que nos hizo ganar. Pero después del partido me volví a acordar y las miré. De pronto me resultaron muy cómodas y más blandas, mucho más de lo que parecían cuando estaban en la caja.
-¡Qué tiro que fue ese!-le dije al abuelo de camino a casa.
-El arquero ni se dio cuenta de dónde le vino.
El abuelo no dijo nada, pero por la forma de andar, sentí que él también estaba contento.

Leímos con anteojos de aumento pero respetando el congelamiento de precios

La paternidad fue tocada (como temática) por un muy lúcido Gastón Skratulja de apellido croata sin sangre respectiva, mientras Claudio (que vino por recomendación de Liliana, la psicóloga que vive en EEUU y baila tango con él, la del curso de verano de sé lo que dijiste el año pasado) decía respecto de la existencia ex nihilo ( o sea: perdiendo el hilo) que el español es un metalenguaje porque distingue ser y estar, no es lo mismo decir que la Madre Teresa es buena, que...

el blog de Andrés Kirschner quien nos brindó sus lecciones de entrega total y apostar desde el escepticismo a la ilusión como el poema "Spinoza" de Borges (el más pródigo amor le fue otorgado/el amor que no espera ser amado) y los conceptos de Carl Rogers es: http://taller-filosofia.blogspot.com.ar/ 
En Discepolín estudiamos su preferencia por la vivacidad de los términos del lunfardo, comentamos su vida (y su viUda, la pérfida ingrata Tania que le impidió compartir con su hijo sus días amenazándolo con el suicidio y sobreviviendo cincuenta años a su amenaza), analizamos operaciones retóricas como "las pilas de los timbres que vos apretás buscando un pecho fraterno" como un modo muy exagerado para dar cuenta de la minuciosa opresividad de la condena del destino (como en "Ante la ley" en donde Kafka también recurre a focalizar con la lente de la cámara verbal un detalle minimalista haciéndole el juego expresionista al paroxismo de la tragedia: el hombre llega a hacerse amigo de las pulgas del abrigo de piel del guardia). Hablamos de la sabia alternancia entre elementos elevadamente espirituales y prosaicamente físicos (Biblia y calefón, fe y yerba de ayer). Nos referimos aunque no encontramos paralelo más encumbrado que Florencia Peña a la labor proselitista de Mordisquito, a quien Perón, victorioso en la reelección atribuyó junto al voto femenino el triunfo electoral
Comentamos el odio de Borges a Gardel por ostentar la sonrisa del tirano y cómo, en efecto, el llamado "Coronel Kolynos" imitaba al "mudo" frente al espejo viendo sus películas. Dijimos que el anacronismo es un recurso humorístico muy noble, en este caso no intencionado de Borges, dado que Gardel fue anterior (en "Me gusta lo desparejo y no voy por la vedera" se dice radical, hombre de Leandro Alem, en otros tangos es conservador). La participación de Gardel en la política fue mucho más póstuma que otra cosa (más allá del menemista "LOS ARGENTINOS TENEMOS DOS CARLOS EN EL CORAZÓN", más allá del narval intento de que el ahora más que nunca"Francisco" Narváez de insistir en que la nacionalidad no es ius sanguini): Natalio Botana director de "Crítica" recibió el pedido por parte de Agustín Justo, el Presidente que no hacía demasiado honor a su apellido, que distrajera a la opinión pública respecto de la "sintonía fina" que iba a propinarle, inflando el tema de la muerte en Medellín de Gardel como miembro secreto y anacrónico de Al Quaeda: así, el diario se preguntaba si Gardel era tenor o bajo, si era gay o picaflor, mariposa o mariposón, si pesaba poco gracias a sus jornadas en la Asociación Cristiana de Jóvenes Judíos (why em ci ei) realizando ejercicios munido de pullover para transpirar más, si nació en Toulousse o en Tacuarembó y largos etcéteras. La ironía tradicional del porteño no dijo entonces "El Gobierno parece que anda cada vez peor, mirá que tener que hacer este circo con Gardel", sino "Gardel cada día canta mejor". La frase que nació como sarcasmo, perduró como aforismo poético, por eso el "Comedy is tragedy plus time" tan en la vena del 18 Brumario no siempre se da en ese orden. Más bien lo contrario, el humor rápidamente pierde su contexto de enunciación espontánea y siempre corremos el riesgo de que una jodita se convierta en religión. Nietzsche no dijo en serio, sino como parodia de la melomanía schopenhaueriana, la frase con la que hoy se publicita, sin ir más lejos en Berazategui,  la venta de un piano:  "Ohne Musik wäre das Leben ein Irrtum" (sin música la vida sería un error). Comentamos cómo Borges odiaba el tango-canción, como se retiró de una película de cowboys porque en el intervalo esos afeminados de Gardel y Razzano que se empolvaban la cara iban a sentimentalizar la épica. No llegamos a comentar lo que Nietzsche escribió del mate, que le llegaba desde el Paraguay donde su hermana se propuso fundar una tierra utópica. Sí la crítica borgeana a "Uno": para que rime bien debería decir "Uno busca lleno de esperancias"
la cris-pasión (excelente ejemplo de apropiación de una agresión como lo predica Didier Eribion para la militancia gay, hacer devenir la vergüenza orgullo) hace que ya no pueda decir lo que realmente pienso de Cristina Kirchner porque no solo le ponen precio a mi cabeza y me amenazan de muerte lenta y dolorosa, sino que encima viene Guillermo Moreno y le pone un precio máximo a mi cabeza! Los precios máximo kirchner esperemos que resulten mejor que en la U.R.S.S, después de todo ¿por qué pensar que Stalin detentaba un poder hegemónico mayor que nuestra Sargentina?

Silvia, interiorizada del lengua-do ("el camino del chamuyo") me imputó leer con intención demasiado jocosa el cuento "Zapatillas" y hablamos por eso mismo de los límites del humor y de la importancia de la intención, de cómo en Alemania no se acostumbra hacer chistes y hay que anunciar que se tratará de un chiste lo que uno contará, así como aquí, si se cuenta un chiste alemán, al final hay que aclarar que se trató de un chiste. Comentamos también lo mucho que le gustaba a Hitler "El gran dictador" (tenía dos copias para su uso privado y la reveía con Goebbels) y postulamos la inexactitud de la idea de que el humor sea necesariamente el antídoto contra todo rígido despotismo (vale decir: ni Freud acierta al decir que todo contenido aflorado elegantemente en un chiste es sexual o violento, ni Mark Twain al decir que todo humor nace de una queja, ni Rudy al decir en "Odiar es pertenecer"-libro coescrito con Eliahu Toker para quien tuve el honor de trabajar- que el ingenio en la modalidad discursiva siempre está del lado de la libertad).

El empresario Claudio se vio interesado por el ahorro económico en energía de represión explicado por Freud y elogió al humor inglés, donde en las antípodas del tango, se minimiza con modestia estoica la gravedad de una desgracia. Recomendé la semblanza trazada por Lubitsch en "Ser o no ser" del nazi, autoconsiderado intelectualmente superior, estéticamente más refinado, en fin, una corrosiva sátira mucho menos superficial que la de Chaplin y la rusa nos reveló que en ruso no hay los verbos ni ser ni estar, con lo que Hamlet ha de decir, supongo, "O". 
Hubo chistes del momento, fue tal el ahínco de mi propaganda proLubitsch que parecía que yo vendía sus films o tuviera la concesión o los derechos. Lo mismo pasó con George Bernard Shaw: la ironía del tiempo hizo que los más consagrados Premio Nobel y ganadores del Oscar pasen por excentricidades periféricas con las que pretendí darme dique y hasta puede que los esté inventando. Pero nuestra santa peteburguesa me salvó: aclaró que en el mundo eslavo hasta un villero conoce al autor de "Cándida". Cuando expliqué el uso de la reducción al absurdo a lo Voltaire que hace Chesterton a favor de la tradición, quedó claro que el humor es una herramienta que puede ser usada para bien o para mal y que  yo tengo que limitarme a enseñar a usarla bien...después de todo un martillo sirve también como primer  instrumento conocido por el homo sapiens astrologuis para ver las estrellitas (inversamente ya que no invertidamente ¿quién no ha usado el telescopio para espiar a la vedette y estrellita de televisiòn vecina?)...ahora que me aprovisiono para la llegada de la dulce Helena y compro un sacaleches ¿no es un martillo acaso, por ventura,  si bien se mira, de algún modo, una herramienta con la que también en más de una ocasión te podés sacar la leche?

La conducción del curso de humor fue zigzagueante y zumbona con permanentes y sistemáticas interrupciones porque a diferencia del coitus interruptus el orgasmo del humor no está en el coitus sino en el interruptus. Si Andrés decía "precursor" nos deteníamos a explicar lo que es un precursor químico en medicina y después recomendábamos el concepto de Borges en "Los precursores de Kafka" explicando que también para resemantizaciones desternillantes leemos el pasado desde una clave de lectura que retroactivamente carga de picardía algo previamente soso


El plato fuerte de la noche fue sin duda que nos llegó el desalojo cuando el profesor del siguiente curso no nos permitió acabar. Nos instalamos en el patio, donde convocamos incluso a bellas damiselas oriundas de corte y confección a la charlita canyengue

-Helenita ¿estás bien ahí?-Obvio, papá, es un flash, no te comas una, acá pegué la mejor, si vos sabés que estoy en el mejor lugar del mundo, adentro de tu cuchicuchi, que para vos tambièn es donde más te gusta estar

Nos aproximamos a la técnica de la inversión de los términos cuando intervenimos la descripción discepoliana de la gente apiñandose en masa en Callao que no es lo mismo que la gente apiñandose en callao en la calle Maza, hicimos reír hasta cuando nos equivocamos porque la atmósfera permitía transmutaciones desopilánticas, insistí en los malos entendidos y diálogos para sordos convocando sentidos desde el costado sonoro de determinada frase, sembrando con meridiana claridad la decodificación ambigua ("Freud dice que queremos todo el tiempo cogernos a alguien o matarlo o ambas cosas en el orden que fuere incluso a nuestros padres o hijos, están todos familiarizados con eso, con la teorìa quiero decir?" risas). Comparamos brevemente el pesimismo de Schopenhauer con el de Discépolo, también lo comparamos con Brecht y podríamos haberlo comparado con lo que no correspondía para ser humorísticamente correctos (por ejemplo porque se pasó un año en cama con John Lennon, quiero decir compararlo con el gesto pacifista de John Lennon en la cama con Yoko, no que se pasó encamado doce meses con John Lennon ¿qué quedaría de Yesterday por Dios que me has dao? un año me la estuviste dando, oh, dejemos eso bien atrás...)
La muerte "por tristeza" de Discepolín es comparable a la de Oscar Wilde, incapaz de vivir rechazado por sus -digámonos- semejantes (aren't we all?).
La pluma sucinta de Celan con su buena leche negra que nos enluta y no nos encinta sirvió de link para la admonitoria lección moral del "Struwwelpeter"

que castiga a los niños que se burlan de la persona en situación de negritud convirtiéndolos por un día en negros a ver si les gustaría ser negros: es obvio que nadie quiere serlo, no hay que burlarse...Mencionamos el chiste de Obama inscribiéndose en la universidad como modo de eludir lo políticamente incorrecto: haciendo que el propio negro atribuya cómicamente  tras que negro, paranoico el racismo improcedente: -me quiero anotar en Derecho, porque puedo hacerlo como cualquier blanco...-¿En qué rama, señor?- -No le voy a permitir: yo quiero un pupitre, como le dan a los blanquitos, se creen que somos chimpancés, todavía...
para mañana: no imaginamos a Shakespeare cambiando sus modismos en la vida cotidiana para estar aggiornado ¿por qué queremos cambiar los significantes de nuestros significados y dejar de ser copantes para ser copados?    Capítulo 2 de "Ser y tiempo": comparación del "uno" que aplana con Discepolín y de Heidegger con Pelé: antes no lo marcaban como a Maradó, antes en filosofía se podía ser hermético y oracular para referirse a un yogur descremado el "SER" el ser-ahí ¡bien ahí!

5 comentarios:

  1. Anónimo3:44 a.m.

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  2. Anónimo1:43 p.m.

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  3. Anónimo10:38 a.m.

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  4. Anónimo1:15 p.m.

    caso aberrante de queísmo, o nones?

    Al final, después que terminó de contar lo que había hecho durante el Holocausto, el viejo dijo que todo lo que habíamos oído ese día era muy importante.

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  5. tenés razón, pero está así en el libro, se ve que las editoriales despiden a los correctores ahora para ahorrar...el martes vamso a hablar de lo difícil que es meter un buen juego de palabras o una buena mala inteligencia de un mensaje, un buen diálogo de sordos, dada la tendencia a corregir mentalemente la errata...

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la peor opinión es el silencio, salvo...