viernes

Salgamos a defender la institución del humor

1 comentario:

  1. Anónimo10:39 p.m.

    Confluyen en el clítoris gran número de terminaciones nerviosas que lo convierten en un órgano sumamente sensible al tacto, la presión y la temperatura. Constituye una singularidad anatómica de excepción, puesto que es le único órgano de cuantos integran el aparato genital de la mujer o del varón cuya sola función conocida es concentrar y acumular sensaciones sexuales y placer erótico (Masters y Johnson, 1970).
    Para la mayoría de las mujeres, los labios constituyen una fuente importante de sensaciones sexuales, dado que las múltiples terminaciones nerviosas de la zona cumplen la función de receptores sensoriales.
    Los labios internos (labios menores) son como pétalos curvilíneos. Poseen un centro o núcleo de tejido esponjoso con abundancia de pequeños vasos sanguíneos y sin células grasas. La piel que cubre los labios internos no presenta vellosidad, pero tiene innumerables terminaciones de nervios sensoriales (de sensibilidad especial). Los labios internos se juntan justo por encima del clítoris, formando un pliegue de piel denominado capuchón clitorídeo. A veces se alude a esta parte de los labios internos como el prepucio femenino.
    Estos últimos años se alude a una región de la pared frontal de la vagina, equidistante del hueso púbico y del cérvix, que parece particularmente sensible a la estimulación erótica. Se denomina punto G n(o punto de Gräfengerg, en honor del físico alemán que señaló primero su presencia, en 1950). Se la ha descrito como una masa de tejido del tamaño aproximado de una habichuela cuando no se halla estimulado.

    ResponderEliminar

la peor opinión es el silencio, salvo...