miércoles

Partido Humanista: Silo sabe Kant ¿eh?


Les voy a transcribir cómo comenzó la clase del martes pasado un homenaje al recientemente extinto-lívido y actualmente blanco, Tom Wolf por "Wilt" ("Hoy te inflo, mañana te desinflo") y la calidad intelectual de mis alumnos, ponderando el abordaje indirecto del tema, a la manera de Wilde y Borges: di lectura al comienzo del libro "EL DINERO, De dónde vino, a dónde fue" del Premio Nobel de Economía John Kenneth Galbraith (Hyspamérica, Buenos Aires,1983) en alusión resemantizante a las bovadas de la bóveda: 
No hace mucho tiempo una de las investigaciones sobre los típicamente intrincados asuntos del 37 º Presidente de los Estados Unidos reveló una transacción extrañamente interesante. Mister Charles G. Rebozo, buen y reticente amigo de Mr. Nixon, había recibido en beneficio, político o personal, del entonces Presidente, 100.000 dólares del todavía más reticente empresario, Mr. Howard Hughes. Se dijo que esta importante cantidad había estado guardada desde entonces en una caja de seguridad durante más de tres años  y que después había sido devuelta a Mr. Hughes. Lo más curioso de esta transacción no era que alguien devolviese dinero a Mr. Hughes, que era como devolver lágrimas saladas al océano, sino, más bien, que alguien hubiese dejado tanto dinero depositado. De esta manera, tuvo que perder mucho valor, pues un dólar de 1967 tenía un poder adquisitivo de 91 centavos en 1969, año en que Mr. Rebozo hizo el depósito, y de menos de 80 centavos cuando éste recobró y devolvió el dinero. (A principios de 1975 bajó a 67 centavos). la compensación parcial de esta pérdida, en forma de intereses, dividendos o, según cabría esperar, beneficios de capital, que cualquier hombre medianamente prudente habría exigido, había sido depuesta. El más remiso de los prestatarios de la Parábola de los Talentos había sido increpado severamente pro no haber hecho producir el préstamo original. Ni Mr. Nixon, ni Mr. Rebozo tenían fama de indiferentes en cuestiones pecunarias, y sin embargo su actuación financiera había estado  muy por debajo de la del mal administrador de la Biblia. Hubo una incredulidad general y muchos movieron la cabeza ante tamaña incompetencia. 
Este episodio constituyó una notable demostración de lo ocurrido en las actitudes frente al dinero. Todo el mundo espera su depreciación (...)
Hablamos de que con el humor se come, se cura y se educa: nuestro ex enfermito de ¿cáncer de qué? de próstata, Claudio, nos informó que el cura tiene cáncer, digo que el cáncer tiene cura: ante todo me alegra que hayas iniciado otro curso, good!

Te quería contar como anda mi cáncer, ya que fue tema en nuestro curso.


La cosa es que todo anda muy bien.

Ayer vimos con el médico los análisis que me hice durante la semana. El PSA (antígeno prostático) está en 0.27.

Lo que disparó toda esta cuestión (biopsia, diagnóstico y tratamiento) fue que tenía el PSA en 5,17 (por encima de los 4 tolerables). Que haya llegado a 0.27 es producto del tratamiento: el médico debe haber repetido, durante los 10 minutos que me dedicó, unos 10 "muy bien", que eran más una reflexión retórica que una felicitación.

Ahora, en los próximos meses, seguimos con rayos, en los próximos meses.


Compartilo con los humor-colegas.

Un gran abrazo, Claudio 

Acentos e insultos. (un cuento de mi alumnito Juan Yraola, patriota de la imprecación)

El acento porteño es fabuloso. Las expresiones que usa un porteño son geniales. No lo digo por orgullo de ser porteño, lo digo porque es un acento que tiene lo que necesita: Dualidad. Uno puede decir un chiste y que suene gracioso. Así también, uno puede decir algo serio y que suene serio. Es importantísimo esto. Algunos acentos no lo tienen. Como el acento mexicano. Un mexicano dice un chiste y suena como una burla. Dice algo serio y suena como una burla. Es imposible amenazar a alguien usando el acento mexicano. Primero, por el acento. Segundo porque el insulto "chinga" es causa de una dificultad para tomarselo seriamente. Viene un mexicano y dice "Wey, chinga tu madre, entrégame el dinero" y un porteño soberbio se le caga de risa. El acento brasilero/portugués es muy festivo para utilizarlo en una situación de enojo. El acento colombiano, y también el venezolano, son acentos muy telenovelezcos. Creo en la importancia del insulto. El vocabulario puteador y la pasión que le pone un porteño a un insulto es sumamente interesante. Uno cuando se golpea el dedo meñique de algún pie, larga una extensa variedad de insultos verborrágicamente admirables. Uno odia al mundo por un segundo cuando pasa algo así. La puteada sale de lo más profundo del alma. No es reconfortante para el espíritu puteador golpearse el dedo chiquito y decir "Oh, recórcholis, vaya suerte tengo. Voy a tener que empezar a cuestionarme las expectativas que depara el destino para mí". No. Uno putea, y si sabe putear, se siente más descargado. Por eso pienso que el insulto (y el arte) son lo más puro del ser humano. Los españoles también saben insultar. Todo esto es, obvio, mi opinión. Y creo que tengo cierta, cómo llamarlo, autoridad para hablar del tema. Hace unos años me pasó un hecho tan cómico como inquietante.
-Vos sos Antonio de la Vera Cruz? -Me preguntó una señora por la calle, un día cualquiera. 
-Quién?
-Antonio de la Vera Cruz, el tenista mexicano.
-Acaso usted me ve pinta de mexicano, señora? -La vieja se me quedó mirando. No quise sonar maleducado, pero la preugnta me sorprendió por completo. Además, el porteño camina en constante atención por la calle, está lleno de cada uno... Es normal a veces sentir desconfianza. Llegué a mi casa y me había olvidado del asunto de la vieja. Pero una palta en la cocina de casa me hizo acordar al guacamole, qué rico que es, y a México.
-Che, mamá, vos sabés quién es Antonio de la Vera Cruz?
-Antonio de la qué?
-Era de la Vera Cruz? -Me dije. no me acordaba bien.- Antonio de la Vera Cruz, o algo así.
-No, ni idea, por?
-No, nada, dejá.
A la mañana siguiente fui al colegio. Tenía 15 años, estaba en tercer año.
-Y me invita a la casa, viste? Yo paso, en su casa no hay nadie, y de repente me dice que me saque la ropa.
-Uh, que hijo de puta, que suerte que tenés!
Todos los días se escuchaban historias similares. Ese pibe, Carnejo, se la pasaba de mina en mina. A mí ya me aburría un poco escuchar siempre lo mismo, así que me levanté y me fui.
-Ey! Dónde vas?
-No sé, por ahí, por?
-Qué pasó, te incomodó la conversación?- Me dijo Carnejo con tono de burla.
-No, me aburrió. -Se me cagaron de risa.
-Qué es lo que te aburrió?
-Yo qué sé. Todos los días es igual, o sea, bien por vos, pero a esta altura ya me importa un carajo.
-No estarás celoso?
-No, no creo.
-Qué te pasa? Sos virgen?
-Sí. -Se me cagaron de risa de nuevo.- Qué tiene?
-Que sos virgen!
-Qué tiene de malo, pedazo de estúpido!
-Por qué sos virgen? -Me dieron unas repentinas ganas de cagarlo a trompadas.
-Yo qué sé!
-Dale, por qué sos virgen?
-Que por qué soy virgen? Porque soy alérgico al polvo, estúpido, vení que te reviento a trompadas, pelotudo!
-Parra! -Me di vuelta. La profesora de sociología me llamaba.- Parra, una pregunta, sos algo de Antonio de la Vera Cruz?- Sorpresa total. Pensé que me llamaba porque estaba a punto de desfigurar a un pelotudo.
-No, por?
-Porque sos igual! Muy igual! Claudia! No se parece a Antonio de...
-De la Vera Cruz! -Interrumpió Claudia, la de contabilidad.- Sí, es igual, pero nunca me animé a decirle nada.- Rió nerviosa. Yo miraba atónito a las dos profesoras y salí de ahí. Cuando llegué a casa quise buscar en internet quién era Antonio de la Vera Cruz. Pero cuando estaba cargando la página, se cortó la luz. No le di importancia y me fui a la casa de un amigo.
-Ay, sos igual a Antonio de la Vera Cruz! -Me dijo la madre de mi amigo cuando llegué a su casa.
-Sí, últimamente me lo dicen mucho. -Mi voz sonó rara. A lo mejor estaba reteniendo la necesidad de gritar "Quién mierda es ese pelotudo de Antonio de la Vera Cruz!!". 
-Quién es Antonio de la Vera Cruz? -Me preguntó mi amigo. 
-No sé, busquémoslo en internet.
Apareció. Admito que era muy extrañamente parecido a mí. Cuando vi su foto, sentí que ya lo conocía. Fue como verme en un espejo. 
-Wey, es igualito a mi! -Mi amigo me miró extrañado.
-Te salió muy mexicano eso. -No le había prestado atención. Ahora que lo pensaba, mis pensamientos ahora se escuchaban en acento mexicano. 
-Óyeme, carnal, no sé que me está ocurriendo.
-Chabón, hablá bien!
-Pero si te estoy diciendo que no puedo! No se que chingada es esta!
-Dejate de joder!
-Oye, que no es ninguna pinche broma! -Dije enojado.- Quiero jugar al  tenis.
-Pero si vos no jugás al tenis. Sos menos deportista que un pescado. 
-Pero quiero jugar. Hace años que no tengo una raqueta en mis manos.
Empecé a jugar al tenis. Y jugaba de maravilla. En esas siguientes semanas, a parte de extrañar con toda mi alma a una tal Maribel, mis padres creyeron que estaba loco.
-Quién es Maribel? -Me preguntaron un día. 
-Pues mi mujer, desde hace más de 25 años! 
Pasaron los días, y mi comportamiento los inquietaba cada vez más.
-Julián! -Yo estaba jugando al tenis, en un club lleno de gente. En el momento no me di cuenta que era a mí que me llamaban.- Julián! -De repente me tomaron del hombro.- Julián, contestanos cuando te llamamos!
-Pero si yo no soy Julián.
-Cómo que no?
-Que yo me llamo Antonio! -Se miraron extrañados y cuando me quise acordar estaba sentado en la sala de espera de un consultorio. Ahí mismo estaba Carnejo, mi compañero de colegio.
-Qué onda, wey, cómo te encuentras? -Lo saludé. Me miró fijo un rato y disimuló no conocerme. No me dio fastidio porque en ese momento sentí que no lo conocía. ENtre a la oficina y el doctor pidió que nos sentemos los tres.
-Doctor, mi hijo cree que es mexicano.
-Cómo te llamás? -Me preguntó el doctor.
-Antonio de la Vera Cruz. -Se rió.
-Julián Parra te llamás, hijo!
-Doctor, que no se de qué habla. En mi vida escuché nombrar a Julián Parra.
-Sos vos, Julián!
-Soy Antonio! -Grité, con poca paciencia, sílaba por sílaba.
-Perdón, yo conozco a Antonio de la Vera Cruz. Sos igual! -Dijo el doctor.
-No es que soy igual, soy yo! Qué tan pinche complicado es entender eso!?
-Quiero decir, yo lo conozco...
-Claro que me conoce, estamos hablando ahorita.
-Podemos organizar un... -El señor que tenía a mi izquierda, que decía que era mi padre lo interrumpió.
-Lo que pasa es que mucha gente lo confundía con Antonio de la Vera Cruz, entconces creo que, de alguna manera, se convirtió en él.
-Ya veo. Les decía que yo lo conozco. Podemos organizar un encuentro así Julián lo conoce.
-Y eso en qué ayudaría?
-Podemos ver si Julián le puede devolver su personalidad. Él se atendió conmigo, se cree un argentino de 15 años. -Miré a los señores que tenía a mis costados. En ese momento no sabía que eran mis padres. Para mí eran dos desconocidos que creían que yo era un tal Julián Parra. A la semana siguiente conocíamos al verdadero Antonio de la Vera Cruz. En cuanto lo vi, creí que estaba mirando un espejo. Y mis pensamientos volvieron a ser en argentino. Y cuando volví a ser argentino en cuerpo y mente me asusté. Hace un segundo estaba caminando hacia mi mismo. Es como que mi alma pasó del cuerpo del mexicano al mío, y yo volvía a ser yo.
-Lo que realmente pasó fue eso. Cuando uno duerme, y sueña, el alma es como que se va a pasear por ahí. El alma es como otra persona dentro nuestro. Y a veces se confunde. En este caso, sus almas se confundieron de cuerpo. Sus almas se vieron tan parecidos entre ustedes que se confundieron, entonces la personalidad de uno estaba en el cuerpo del otro, y viceversa.
Cuando el doctor terminó de explicar, saludé a Antonio de la Vera Cruz y nos fuimos a casa. Llamé a mi amigo y le dije que volvía a ser Argentino. Vino a casa y nos quedamos charlando. De repente, en un descuido, me reventé el dedo meñique del pie derecho contra un mueble.
-AY, la re putísima madre que lo re parió a todos los meñiques hijos de puta que no sirven para nada más que para hacerse mierda, carajo!
-Jaja, recuperaste el argentinísmo.
No me había dado cuenta cuán feliz estaba de poder volver a putear, bien a la porteña.

los matrimonios que coquetean en público lavan sus trapitos LIMPIOS al sol, dice Oscar Wilde: la Eminencia de Su INMINENCIA, mi hija, me obligó a hacer algo similar...

Leímos el ensayo de Borges en el que desmiente la superficialidad de Wilde, hablando de cómo la música puede hacernos llorar de remordimiento por crímenes que nunca cometimos y revelarnos un pasado desconocido y sin embargo real. Recordamos que Shaw ninguneaba a Wilde y ante tan sensibleras palabras decía que si bien Wilde escribió cosas muy espirituales acerca de la música, no sabía nada de música y lo escribió como podría haber escrito cosas muy espirituales acerca de la mecánica (Shaw, por supuesto, escribió cosas muy espirituales acerca de la mecánica: nos referimos a las ironías dialécticas que nacen como burlas y envejecen serias). Comentamos el cuento de las aguas del estanque que lloran la muerte de Narciso porque sin su presencia ya no podrán ver cada mañana su reflejo en la niña de sus ojos. Comenté el caso de un conocido que trae a colación cada cinco minutos la fábula del pastor que grita que viene el lobo. Vos le decís ¿viste la nueva denuncia de Lanata? (la rusa dijo que "entendía" más el humor de Lanata que el de Les Luthiers) y te contesta "sí, pero ya mandó tanta fruta que es como la fábula del pastor y las ovejas"...poco después agrega que el Gobierno es tan corrupto que aunque esta denuncia sea falaz, es como el cuento del pastor y las ovejas, por eso no le extrañaría nada que en efecto hubieran robado. Llama entonces el plomero para decir que en media hora va a arreglar su calefón y me comenta que no lo cree porque es como la historia del pastor y las ovejas...Creo que algún día a mi conocido realmente le va a pasar como la fábula del pastor y las ovejas, pero ya ninguno le vamos a creer...Hicimos notar algunas características de la estilística de Borges, la inclusión erudita y arbitraria de un contraste periférico, recordamos plagios borgeanos a "Impresiones de Yanquilandia": la literatura gauchesca es tan popular que poco a poco empieza a ser leída por la paisanada (Wilde se burlaba del color local del lejano oeste, muy similarmente). Recordamos que para Borges la autenticidad de "El Corán" queda demostrada por la ausencia de camellos así como la autenticidad de Página/12 queda demostrada por la ausencia de noticias sobre la inseguridad.   Gastón se rió mucho cuando durante la charla acerca de Discepolín, Gabriela se refirió a Frida Kahlo y a su amor por Diego y yo en lugar de "Rivera" dije "Velazquez" porque el tango "Yira, yira" dice "Velázquez todo mentila..." Pao dijo que sacó una noticia de un suplemento que descubrió tratando de entrar a "Clarín" y le aclaramos que no se puede entrar a "Clarín" porque al contrario, están echando gente o pidiéndoles el retiro voluntario. Hablamos de que a Wilde se lo puede comparar con Sócrates no tanto porque "acepta el castigo" como se dice en boxeo, sino porque es condenado poco menos que por ser tan genial que hacía parecer idiotas a sus oponentes. Hablamos de la pureza e inocencia de Wilde tan asociable a lo infantil y de cómo para Freud las perversiones no son sino rasgos de inmadurez, alguien no llega a convertirse en un verdadero degenerado, sino que se queda en depravado...Mencionamos "El hombre unidimensional" de Marcuse y su sublimación represiva para contrastar el puritanismo irlandés (tan poco lujuriosamente pícaro que para decir que una mujer aparenta ser rica tienen un dicho que dice tapado de piel pero sin bombacha, desconciendo olímpicamente lo suculento que puede sonar semejante peyoratividad a oídos porteños). Hablamos de Martin Seligman, que acuño el concepto de "indefensión aprendida" estudiando a los perros de Pavlov y a quien las investigaciones llevaron a la conclusión de que en Argentina somos más felices que en Japón. Su honestidad intelectual lo obliga a aceptar conclusiones que no deseaba tener: la gente es más feliz en dictadura y en matrimonio, valga la redundancia. Coincidimos en que el dinero no nos hace felices una vez superadas las necesidades básicas, que no son comer, tener vivienda y abrigo, sino comprar un televisor no mucho peor que el del vecino. Sin dejar de coemntar el articulito de Chesterton "Echado en la cama", en el que recomienda quedarse meditando pero sin motivo, para no despertarse hipocondríaco (Chesterton es un defensor de tomar alcohol siempre y cuando no sea como remedio),  trazamos un paralelismo entre la depresión de Discépolo que decidió quedarse en su cama y la de Onetti (que se levantó a una joven periodista durante el decurso de su pozo anímico). Dimos ejemplos tomados de "El gran Santini" de cómo los guionistas se ven obligados a efectuar algunos retoques para proteger a la estrella (Robert Duvall puede vituperar a su hijo, si lo hace para generarle antuicuerpos y que aprenda a hacerse valer, etc). En raudo tropel como nos interrumpían los alumnos del curso de Foucault que viene a continuación se lanzaron chistes foucaultianos, se habló de su "péndulo" como si de un actor porno se tratara, invocando al físico sobre el que se hizo Eco Umberto. Gabriela contó acerca de un período de laconismo en un internado donde temía la burla de las novicias (como para que después la chicana "mirá que no son carmelitas descalzas" no nos asuste) y la linkeamos con el chiste de la nenita que solo sabe decir "truco" y con la autocachada preventiva de la que habla Discépolo profusamente y Borges, con su sucinta reticencia explicando que a esos temores obedecen los pudores porteños. Mencionamos el tango "Fea" y "Haragán" y durante el elogio del lunfardo la teoría de Freud acerca de la formulación como lo específico del chiste. Recordamos que en tiempos de Onganía en que el lunfardo se prohibió, la calle "Guardia Vieja" pasó a llamarse "Cuidado, señora".
Nietzsche considera al humor una anestesia de la emoción, pero hablamos muy sentidamente de las emociones descolocadas como irrisoria fuente iridiscente. Si me dicen que mi hijo juega a la play mientras otros pibes en Formosa tienen que saber esquivar víboras para ir a la escuela, puedo hacer la lectura deformada (deFormosada) de que me están diciendo que es una pena que mi hijo no tenga un contacto agreste y atlético con la Madre Naturaleza. Gabriela contó que fue trasladada de Adrogué a Florencio Varela, en una decadencia no menos tremenda que la de Elizabeta Nikitina, de San Petesburgo a Buenos Aires. Narró el divertido fracaso de sus esculturas de dinosaurios parangonando la extinción por todos conocida con la renovada extinción a la que la sometió el plan gubernamental de la Feria de Chammah. Mencionamos Félix&Scorpion de un Karl Marx que todavía quería ser Oscar Wilde y escribir Tristam Shandy: allí aparece la noción de que todo pasa dos veces, primero a lo grande y después truchísimo. Solo que se lo menciona en joda. Ya en el 18 Brumario ¡ironía metairónica! es solemne la frase, cargada del sentido de la Historia, retomando a Hegel y burlándose del heredero de Napoleón. Lo vinculamos con lo dicho por Cristina durante los sucesos en torno a las retenciones móviles. Dijo que Mordisquito se burlaría de la Sociedad Rural reintentando un golpe de Estado y que como dijo Marx, los golpes de Estado de la Sociedad Rural se dan primero en forma de tragedia y después en forma de comedia. Beatriz Sarlo (de quien habíamos mencionado su barrial caracterización de Borges como tero que pone lso huevos en un lugar y los anuncia en otro) escribió en "La Nación" acerca del error plebeyo de citar tan mal a Marx y de confundir la palabra "comedia" con la palabra "farsa", algo tan fuera de lugar, sin duda, como un corso a contramano. Con eso recordamos la estupidez de criticar algo literal y no entender lo figurado, estupidez de la que en el humor nos servimos, pero que advertimos en nada menos que el "Concilio de Constantinopla" donde se debatió acerca de si María permaneció virgen cuando La Descendencia de la Deidad atravesó el canal del parto (¿viste cuando la cabecita del bebé se pliega para pasar?). Aunque pertenecen a los "Sinónimos Anónimos" que están en vías de ser recuperados, como el "Jungfrau" alemán, en sumerio o arameo son sinónimos "mujer joven" y "virgen", este paso de comedia ( o de farsa) produjo ríos de sangre  o toneles de vino...Recientemente dije a una alumna de once años que en Argentina hubo negros y todavía muchos argentinos tienen sangre negra y ella se asombró porque según confesó creía que toda la sangre humana es roja. Equívocos como éste se dan permanentemente entre emprendedores embestidos y en chicas en vestidos y en prendedores. No se los elimina tomando hierro para tener Fé, aunque conviene intentarlo lo más lejos de las comidas posible: tomarlo en el dormitorio para estar lejos de la heladera que puede tener comida.
Si no, sacás una placa, como la radiografía que me sacaron, que sirvió para descubrir que soy manco... Schopenhauer dice que igual hay que dar una mano, que trascender el egoismo nos permite participar metafísicamente del generoso espíritu de ser el mundo, de no advertir tabique divisorio entre el ego y los otros. O como dijo el budista pidiendo un superpancho completo: ¡Haceme uno con todo! 
Nadie me hizo tomar tanta conciencia del placer de dar como mi mierdita de persona (es el apodo cariñoso), ahora que confirmé que es la madre de mi hija, Vero, verosímilmente lo mejor que me pasó en la vida y sin duda alguna a lo mejor que le pasé con la mía, así que con esto quería, como no podía ser de otra manera, ir acabando...  

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