lunes

Borges, contra el doblaje ¿ a quién le gusta tener que comérsela doblada?





El arte de combinar no es infinito, pero suele ser espantoso. Los griegos engendraron la quimera, un monstruo con tres cabezas (una de león, otra de dragón, otra de cabra). Los teólogos inventaron la Trinidad, en la que conviven Padre, Hijo y Espíritu. Y ahora la cinematografía acaba de enriquecer ese vano museo con “el doblaje”, un artificio maligno que combina las facciones de Greta Garbo con la voz de cualquier dulcinea española. ¿Cómo no quejarnos ante ese prodigio penoso, ante esas anomalías fonético-visuales?

Quienes defienden el doblaje razonarán que lo mismo se le puede objetar a cualquier otro ejemplo de traducción. Ese argumento desconoce, o elude, el defecto central: el injerto arbitrario de otra voz y de otro lenguaje. La voz de Katharine Hepburn no es intrascendente; es, para el mundo, uno de los atributos que la definen.

Ni siquiera la mímica del inglés es igual a la del español. Entonces, ya que hay usurpación de voces, ¿por qué no también de figuras? ¿Cuándo será perfecto el sistema? ¿Cuándo veremos directamente a una tal Juana González en el papel de Greta Garbo en "Queen Christine")?

Oigo decir que el doblaje gusta en ciertas regiones. Se trata de un simple argumento de autoridad; yo, por lo menos, no me dejaré intimidar. También oigo decir que el doblaje es útil, o tolerable, para los que no saben inglés. Mi conocimiento del inglés es menos perfecto que mi desconocimiento del ruso; sin embargo, yo no me resignaría a ver el film "Alexander Nevsky" (de Eisenstein) en otro idioma que el original. Peor que el doblaje, peor que la sustitución, es la conciencia general de la sustitución, del engaño.

No hay partidario del doblaje que no acabe por invocar la ley de las causas y los efectos. Juran que el doblaje es fruto de una evolución necesaria y que pronto sólo se podrá elegir entre ver películas dobladas y no ver películas. “Las visitas guiadas son el arte de la decepción”, dejó anotado Stevenson; esa definición le cabe también al cine.





 por $315 desde el 13 de agosto, todos los martes de 20 a 22 hs. en Tucumán 3035, aula 12, te la traduzco al alemán hasta cuando meás:
http://www.rojas.uba.ar/cursos/cultura/letras.php

http://www.rojas.uba.ar/cursos/cultura/contenidos_letras.php#3


6 comentarios:

  1. Anónimo6:36 p.m.

    Imaginemos por un momento una entrevista a Borges doblada al ingles por algun ciudadano de esas latitudes! Se perderia esa voz, un poco ronca, absolutamente singular del gran escritor. La pulsion INVOCANTE,, mis amigos, es algo poderoso: los EFECTOS DE VOZ...diria Lacan.. distinguiendo entre La Voz y las voces....
    Ursula Seibert

    ResponderEliminar
  2. Anónimo6:38 p.m.

    A mí me gusta, Jorge Luis
    Mario Ortiz Tártalo

    ResponderEliminar
  3. Anónimo6:39 p.m.

    es cierto que puede gustar o no gustar (a mí no me gusta) pero entiendo que la ley sacaría la cuestión de la región de los gustos personales y entonces lara lara lara, como dijo alguien, haciendo gala del suyo, pésimo.
    Lisandro Fernandez Tasede

    ResponderEliminar
  4. quiero aclarar que no me pronuncio con esto en contra de la ley de doblaje porque vienen a argentinizar lo que ya está doblado al mexicano o neutro, no es que reemplazan al subtítulo (eso retraduje de la explicación que me dieron)...siempre es lindo que nuestros hijos nos digan heladera y no nevera, sandwich y no emparedad, dame la guita y no la mesada...

    ResponderEliminar
  5. Anónimo6:41 p.m.

    jaja...sos un hdp!

    Jacqueline Rajmanovich

    ResponderEliminar

la peor opinión es el silencio, salvo...