miércoles

No entiendo bien a quién tengo que votar en las cisternas de agosto

 
Este martes en el ya mítico CURSO DE HUMOR, cuya inscripción para el que arranca el 13 de agosto y va los martes de 20 a 22 hs. en Tucumán 3035 ya está abierta: http://www.rojas.uba.ar/cursos/cultura/letras.phprealizamos un especial dedicado a anécdotas con animales, donde GabyFaggiano se destacó con sus anécdotas que incluyeron tortugas deglutidas por perros, gatos desaparecidos en Florencio Varela para nutrir a los leones del zoo, y un sapo solitario pero no cubano. Nos deslizamos en el patinaje on ice del significante analizando la censura en"Alicia en el país" y "Los dinosarios" (Charly García, 1982) contrastando las teorías esteticistas defendidas por Susan Sontag en "Contra la interpretación" y las atribuciones ideológicas a la solitaria vaca cubana del "Indio" Solari (el "originario" Solari). Borges, declarando que no se iba de un país en dictadura porque "la censura es la madre de la metáfora" y Karl Kraus, sentenciando que "lo que entiende el censor merece ser censurado" nos hicieron indagar la pertinencia de la idea de Oscar Wilde de que el arte no es un espejo de la naturaleza, como decía Plotino, sino del espectador, o sea, espejo a secas. Pero decir a secas contamina de falta de fluidez lo que fue un jolgorio de condensaciones desternillantes. Leímos "La Ernestina de llamarse importancia" digo, la pieza menos sensiblera de Wilde alterando "Shropshire" por San Antonio de Areco y nombres de personajes por, por ejemplo, Cris Miró (porque una profesora de estética conocida pidió a sus alumnos hicieran una plastografía de Cris Miró, queriendo decir Joan Miró, y aparentemente Cris Miró llegó a consagrarse a la pintura antes-como se suele decir, algo místicamente-de morir) Deleitarse en una pura erótica de las imágenes y los sonidos de "los dinosaurios van a desaparecer" sin constreñirlo a una hermenéutica o "código segundo" es negar la valentía en la alusión a los milicos.
Comentamos diversos ejemplos de humor freudiano políticamente incorrecto, vale decir, allí donde lo que se expresa es reprimible por sexual u hostil o racista, antisemita, etcétera. Analizamos el contexto creado en el film "La última cena"
donde el impresentable y recalcitrante "Feinmann" vernáculo se permite hacer chistes como el de que los judíos nunca regatearon la cifra de seis millones, solo porque el marco general está descalificando sus enunciados "What bother the most from the Holocaust to the jews is...the cost". 
Instamos no solo a relajar la mente
y darle el encendido de la mecha de una propuesta creativa pero dejando que el subconciente siga resolviéndolo, sino a prepararla con materia prima creativa, lecturas y films cómicos.
Mencionamos "Sweet Georgia Brown" en polaco y el premio a mejor director que obtuvo Mel Brooks
Mel Brooks honored in Los Angeles por reutersy allí una alumna confundió su parodia a Hitchcock con la gema de Philippe de Brocca "El magnífico" con Jean Paul Belmondo y Jacqueline Bisset, del cual citamos varios chistes, el de explicar que el agente murió devorado por un tiburón en una caseta telefónica, el del cianuro del diente que se vuelca en la pileta de Acapulco y mata a veinte turistas. Elogiamos la elaboración y resemantización, plagiada en "Mi testigo preferido"

 en la que el escritor toma venganza del plomero, el editor, el policía que le deja pasar la multa, perdonándole la vida en calidad de superhéroe. Asistió una amiga que en su doble calidad de psicóloga y policía nos permitió explicar cómo el superyó, presunto vigilante, termina siendo más desenfrenado, depravado, inescrupuloso y retorcidamente perverso que la entidad que simboliza el placer. Esparta de la cual ni las ruinas quedan y el prusianismo de Bismarck y de Hitler, derrotados por pueblos menos guerreros también engarzaron el mensajoe joya de que nos tenemos que permitir el hedonismo de hacer chistes irreverentes. Un reportaje a Monthy Python (Monthy Python Live!Edited by Eric Idle, Hyperion, New York, 2009)quejándose de la suspensión de un sketch de un sommier (primero me salió un "sommelier") que cataba orina y decía "exquisita, pertenece a un galés nacido en 1956", ilustró el alcance del censor. Éste, les objetó el mal gusto de hacer un chiste con vino rosado y orina mezclada con menstruación, idea que les resultó revulsiva a los Monthy Python, quedando demostrada la superioridad en sordidez de la paranoia del represor, al sencillo y directo acto creativo. Todo esto, provocativamente refutado por Oscar Wilde en "El crítico como artista" donde la operación de criticar y la de crear son una y la misma, divergiendo el objeto al que se aplica. 





Insistimos en delimitar la especificidad del humor como tratamiento indirecto, como forma, más que contenido. Lo ilustramos con el apellido de un alumno, apellido croata cuyo significado ignoraba y permitió asociaciones fonéticas con "aceituna" y  "escupitajo" entre otros. Hablamos del juego de palabras como una alusión más, ya sea por la musicalidad ("en agosto se vienen las cisternas electorales") ya sea por la forma de la palabra (como el "peine" que alude al pene en el 27 del significado de los sueños en la quiniela). 
Imitando a Maradona, explicamos después de un protocolar "perdonando las damas presentes" que dicha cifra es la pija dura, sueño recurrente en más de cuatro, y criticamos el psicologicismo de sugerir que el Viagra fue inventado recién ahora porque el mandato social de esta época es el del goce (como si el "Fausto" no hablara ya de esa necesidad atemporal). Mencionamos a Zizek, a la ironía de que antes iban al médico por avergonzarte de ser un maniático sexual, un sátiro y ahora porque no sabés muy bien lo que te pasa que a veces pensás en otras cosas. 
Comentamos muchos juegos de palabras alternado una única letra, el del Oráculo Manual de Gracián "la vida es milicia contra la malicia" y el de Gramsci "el que domina, nomina" como ayudas a la persuasión. Hablamos de la instrumentalización de la torpeza en juegos de palabras involuntarios. Comenté el caso de un abogado que me quiere enrolar en Herbalife que me dice que hay muchos perjuicios en contra de este sistema de ventas directas pero que no hay que tener perjuicios. Recordé cuando hice encuestas para talleres mecánicos y al preguntar si hacían balanceo de carrito y alineación decía "alienación". Sarmiento consideraba nada casual el anagrama "Argentino" e "ignorante", algo que nos pasa con "Harrison Ford" y "Forrison Hard", "sentido" y "destino", "Rolando Graña" y "Largando Roña". Juan Yraola habló de anagramas lúdicos como el de jugar con Pueyrredón y convertirlo en "Don rey puré". Vemos allí la pureza de su alma inocente. Veamos qué distintos son los anagramas K de Fontova: Hugo Biolcatti=tu bicha oligo, Mario Vargas Llosa= Vos Amarillo Grasa, Marcos Aguinis=Gusano Casimir, Mauricio Macri=Mi Marica Urico, Graciela Caamaño=Colérica Magaño, Eduardo Duhalde=Deuda Hedor Alúd. 
Hablamos del film francés "El nombre" (Le prónome) en el que el protagonista lanza la provocativa broma de anunciar que llamará a su hijo "Adolphe". Aclara-en su ácida broma- que con "ph". Es en homenaje a Benjamin Constand. Su amigo se enfurece y trata de explicarle que no se le puede poner el nombre de un asesino de masas a una criatura. Este argumento y la interesante contraargumentación (al contrario, vamos a arrebatarle a Hitler todo lo que presuntamente nos arrebató, como por ejemplo el nombre "Adolfo") no tuvo la resonancia francesa en mi claustro porque Gastón preguntó si el hombre en cuestión era judío. Hube de aclararle que entre judíos hay muchos Adolfos-dada la tradición de poner el nombre del abuelo- y que en Francia, Hitler es considerado nefasto aún por no judíos. Llega la embarazada
Helena Beatriz será heiLdeggerianamente arrojada al mundo como Antonia, con motivo de las elecciones
que ignora la broma del marido y dice si les gusta la alusión del nombre que tendrá su vástago. Ante la reprobación del profesor de Letras de La Sorbonne, se enoja en serio y le dice que tiene el derecho de llamar a su hijo como se le canta el culo y que él carece de catadura moral para criticarla con los nombres ridículos que les puso a sus hijos. Ahora las palabras mágicas "era un broma" no pueden retirar este adverso dictamen

y el humor lejos de sembrar una aterciopelada suavidad que envaseliniza la comunicación ha traído la peste.
Catherine Z Jones en "Sherezade", otra maravilla de de Brocca: hablamos del rey Shariar y del "consuelo de tontos" de que su cuñada también sea "medio ligerita"y su raíz contraria al predicamento judeocristiano de la introspección, de asumir como una culpa personal las razones de los males del mundo (blaim the victim)...Todos los nazis en Nürnberg alegaron obediencia debida (también Eichmann, en Jerusalem). Por razones de chicana frívola, el kirchnerismo impuso una moda discursiva, la de llamar para descalificarlo "empleado del mes" a Lanata, el "mozo obeso al que se le caen todas las fuentes" empleado subordinado a Magnetto o a los intereses de "Clarín", se sobreentiende. Así, se llegó a calificar para descalificar a Jorge Rafael Videla ante su muerte de "empleado". En lugar de "genocida" parecía más peyorativo ningunearlo. Voluntaria o no, la ironía es ironía, los nazis hubieran soñado con ser ninguneados. No olvidemos que Videla, reza la rediseñada modalidad de enseñar historia, fue un mero peón de los intereses del oro yanki por imponer a sangre y fuego el capitalismo...y hablando de lo que es un fin en sí mismo y un medio y su inversión irónica, pensemos en Kim Basinger (algo siempre recomendable, con la excusa que sea)


Conté también, tras hacer imaginar a mis polluelos cómo sería una clase de un docente que quiera enrolar a sus alumnos en Herbalife, cómo los trucos de las ventas reiterando el nombre de pila del interlocutor arruinaría las clases ("yo era aburrido y más bien tonto, pero no "Tonto"como Johnny Depp en "El llanero solitario", hasta que leí este alucinante cuento de Mark Twain, etcétera)de una vieja publicidad con Kim Basinger joven en la que el sueño del protagonista era poseer un auto (dijimos una marca y un modelo demasiado actuales, es imposible tenerlo y tener a Kim jovencísima). Con dicho auto seducía a Kim Basinger, la conducía a su lecho y la poseía desenfrenadamente, como contrapunto a un eficaz frenazo que demostraba las virtudes del bólido. Al despertar, miraba por la ventana y constataba que su soñado auto no estaba. Semidesnuda y resplandeciente
Kim le preguntaba qué pasaba y él decía que no estaba el coche. "No todos los sueños llegan a realizarse" le decía ella posicionándose, para sorpresa de todos, como premio consuelo. El hombre lloraba...

1 comentario:

la peor opinión es el silencio, salvo...