sábado

seis pelis para ver en cinta


Seis pelis para ver enCINTA
                          
    Advertencia: abarcar el abordaje hollywoodense a la temática del embarazo insumiría un tiempo precioso, un tiempo de lluvia, un tiempo cálido, muchos días y muchas noches quiero decir…no hay un múltiplo común en la tarea de crecer y multiplicarse y mucho menos en cómo se muestra para el público que paga por verlo…En “Kill Bill” dos guerreras en lucha a muerte suspenden la pelea porque una de ellas ve que a la otra se le cayó un test de embarazo que dio positivo. En “Juno” una menor de edad acompañada por una estética que roza lo lisérgico nos embriaga de amor al decidir tener y dar en adopción al fruto no originariamente deseado de su jovencísimo vientre. En un thriller sangriento Angelina Jolie…no deberíamos contarlo, es algo que ocurre al final. Desde la escena de “El acorazado Potemkin”del cochecito de bebé cayendo por las escaleras, homenajeada en serio en “Los intocables” y en broma, en el espectacular comienzo de “La pistola desnuda 2 ½”, la filmografía norteamericana está tan preñada de esta índole de fecundidades que pretender resumirla sería embarazoso. Por eso, aquí SE MENtan solamente algunas no tan conocidas y livianas producciones para esperar dulcemente a lo que ES PER MAnente… 


ESPERANDO AL BEBÉ
En primerísimo lugar una joya que pasó desapercibida en nuestro medio: “The Snapper” de Stephen Frears, que pudo haber sido un Monthy Python pero prefirió el teatro (y hoy ocupa la cátedra de dirección David Lean). Son famosas entre nosotros sus películas “Las relaciones peligrosas” y “Alta fidelidad”. La que aquí recomiendo, llamada en Argentina “Esperando al bebé” y en España “Café irlandés” significó el lanzamiento de la carrera de Colm Meaney, quien ganó el Globo de Oro y después todo lo que hizo estuvo genial (en lo personal, prefiero por sobre su Cameo de tabernero en “Los Simpsons”, su papel en “El hombre que subió a una colina y bajó de una montaña” The englishman who went up a hill but came down a mountain,
otra maravilla inadvertida).
Chesterton no se disculpa de llamar al nazismo un cáncer de Alemania y en su momento aclara que un cáncer es eso: un ser inferior que se monta sobre otra criatura más compleja y evolucionada: la metáfora es un error así definida no solo porque niega el libre albedrío de Hitler (el libre albedrío, la salvación por las obras fue la razón que llevó a Chesterton  a romper con el protestantismo anglicano y a abrazar al catolicismo). Lo es porque convertiría en un cáncer a cada bebé, vaya o no a ser peronista....

En esta película en la que Sharon, de veinte años, empleada de supermercado que vive con sus padres, resulta embarazada, el bebé podría al principio parecer un fenómeno no solo ontológico, sino oncológico. Pero todo lo transmuta el encanto de una comunidad ajena a todo sentimentalismo y diálogos frescos donde la ternura se deduce desde su abstraída condensación en sarcasmo…

PLAN B: Jennifer López fue tan dotada por la vida que no podemos sino decir que tuvo un culo impresionante: no solo canta bien y baila bien y compone bien, sino que supera en ambiciones actorales nada menos que a Madonna, precisamente por saber medir sus ambiciones y no arriesgarse a hacer cosas que no sabe. Con todo el ángel que cree tener Natalia Oreiro y el desparpajo indiferente de una mujer que reconoce el valor de las cosas esenciales de la vida por encima de divismos, nos deleita en esta comedia liviana en la que decide ser madre soltera e inseminarse y luego conoce en un deus ex machina al gran amor de su vida. La belleza de esta película reside en que la gran estrella se muestra desde un lugar muy femenino sin caer en la imperante moda del imperativo fálico-dominatrix. Su deseo por el protagonista es voraz y lo muestra con elocuencia deliciosa y humildad de latina en EEUU, vale decir, la casta que viene incluso por debajo de los negros. La almohada-gusano, una protagonista privilegiada secundando esa panza que en la vida real albergó mellizos.

MISS  CONCEPTION: una película en la que Heather Graham consigue imitar a la protagonista de “Sex&the City” pero con un acento inglés con la que la supera en charme. Nuevamente es la historia de una inseminación artificial, pero con paisajes irlandeses de una verde hermosura y una carrera contra el tiempo del reloj biológico. El erotismo viene de la mano de la coprotagonista. Divertida y como para conocer un costado más de “lady” de esta fabulosa actriz que tan semejantemente nos entusiasmara en las asimismo recomendables “Boogie nights”, “Austin Powers 2”, “Bolfinger” y “El gurú del amor”


WAITRESS: la actriz Keri Russell, que más tarde saltaría a la fama con la sitcom “Felicity” actúa como los dioses en un papel escrito por Adrianne Shelly, en el que compone a una camarera, atrapada en un matrimonio violento, que detesta haber quedado embarazada. Esta es la única película en la que el bebé es mala noticia fundamentalmente para la madre. El cariño maternal, pese a todo, se advierte en el modo en que confecciona tortas originales, cuyas recetas hacen las delicias del espectador. Tocando una fibra emocional poco explorada y sin embargo muy verdadera, “La camarera” celebra los atajos y recreos a los que puede abocarse una vida convertida en mala sin haber rozado nunca la mala vida. De una mayor profundidad y mayor amargura que las antes recomendadas, contrapesa el peso del mensaje triste con el carisma aleteado de la protagonista.


PADRE POR ERROR: nueva intentona de la buscona Jennifer Aniston por lograr un protagónico en cine que la catapulte como estrella de la pantalla grande, esta comedia nuevamente aborda la actual temática de una mujer independiente que decide inseminarse escindiendo la necesidad de un marido y padre para su hijo del deseo tan fuerte de no privarse de la maternidad. Pero pese a ciertos dramatismos que el argumento podía presentar el protagonista y su enamoramiento resignifican todo lo trágico y lo elevan con ligereza a un enredo conmovedoramente cosquilleante


LABOUR PAINS: Lindsay Lohan protagoniza la única de estas comedias en las que no hay bebé, sino un embarazo simulado para obtener beneficios laborales. La recomendamos por la brillantez del guión de Lara Shapiro con dudas respecto de si se encabalga o no en el género. Es agradecible ver también a esta ex cara institucional de Disney en plan tan canyengue, tan ventajero, tan reo, tan ajeno al candor con el que la conocimos (como en "Machete" dicho sea sin machetearse...) 


1 comentario:

  1. Anónimo1:55 a.m.

    Genial esto de hacer humor temático....volver a la crítica cinematográfica y todo. Aún no leí bien, debo irme volando, pero ya lo de Chesterton y el nazismo y el cáncer es super.....!!!!!

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la peor opinión es el silencio, salvo...