jueves

Cholulo

Mi hijo, Ezequiel, señaló a un perro y dijo "e uauáu"
Después, señaló una moto: "moto"
Continuó con un cartel de una carnicería: "la vaca muuuu"
Mientras miraba cómo cruzar la calle me gritó entusiasmado ¡plim-plim!
en efecto, miré, y allí estaba, el payaso PLIM-PLIM, quien tuvo la deferencia de permitir que lo retratemos...

1 comentario:

  1. Anónimo2:00 a.m.

    los rulos beethovenianos de ezequiel me matan de amor!!!
    te felicito...

    ResponderEliminar

la peor opinión es el silencio, salvo...