sábado

Tesis: un 24 de agosto nace Borges; antítesis: un 24 de agosto nace Olmedo; síntesis: Olmedo compone un personaje llamado "Borges"


UN TEXTO INÉDITO DE BORGES, CONTRA EL ANTISEMITISMO, EXHUMADO POR MÍ DURANTE UN TRABAJO PARA LA AMIA: 
l "Mundo Israelita" del 27 de agosto de 1932:

Ciertos desagrade
cidos católicos-leasé personas afiliadas a la Iglesia de Roma, que es una secta disidente israelita servida por un personal italiano, que atiende al público los días feriados y domingos-quieren introducir en esta plaza una tenebrosa doctrina, de confesado origen alemán, rutenio, ruso, polonés, valaco y moldavo.
Basta la sola enumeración de ese rosario lóbrego para que el alarmado argentino pueda apreciar toda la gravedad del complot. Por cierto que se trata de un producto más deletéreo y mucho menos gratuito que el dumping. Se trata-soltemos de una vez la palabra obscena-del antisemitismo.
Quienes recomiendan su empleo, suelen culpar a los judíos, a todos, de la crucifixión de Jesús.
Olvidan que su propia fe ha declarado que la cruz operó nuestra redención.
Olvidan que inculpar a los judíos equivale a inculpar a los vertebrados, o aun a los mamíferos.
Olvidan que cuando Jesucristo quiso ser hombre, prefirió ser judío y que no eligió ser francés, ni siquiera porteño. Ni vivir en el año 1932 después de Jesucristo para suscribirse por un año a Le Roseau d'Or.
Olvidan que Jesús, ciertamente, no fue un judío converso.
La basílica de Luján, para Él, hubiera sido tan indescifrable espectáculo como un calentador a gas o un antisemita
.
Escribo con evidente prisa esta nota.
En ella no quiero omitir, sin embargo, que instigar odios me parece una tristísima actividad y que hay proyectos edilicios mejores que la delicada
reconstrucción, balazo a balazo, de nuestra Semana de Enero, aunque nos quieran sobornar con la vista de la enrojecida calle Junín, hecha una sola llama.



BORGES, DEGENERADO SEXUAL
(un artículo de Martín Brauer en homenaje al mayor escritor en nuestra lengua de la historia, que hace exactamente 114 años vino al vasto e incesante universo-Borges, no Martín, "falso derivado", ver "Repertorio de recursos humorísticos a solo $70 más gastos de envío")


Con infinito amor Enrique Pezzoni, el crítico literario cuya cátedra todavía hoy honra su viuda, Jorge Panesi, en la carrera de Letras, se abocó a la nada sencilla tarea de "salvar" políticamente si no al sujeto de carne, sí al artefacto escriturario, al corpus perenne de Borges.

Carl Schmitt, el ideólogo nacionalsocialista y teórico del "decisionismo" en el campo jurídico fue "rescatado" en virtud de su excelencia intelectual en los setenta por la izquierda, así como Heidegger por casi todos los filósofos, mientras sus biógrafos descubren a diario pruebas de su interés por dotar a la bestia de Hitler de una axiología deontológica que obrara como hipnopedia de las conciencias. Si nos remontáramos a la Antiguedad clásica, advertir que Platón abogaba en favor del tirano de Siracusa o que Aristóteles era -¿cómo podría no serlo?-esclavista, son sólo algunos ejemplos de que se puede perfectamente ser un genio artístico o científico sin por ello dejar de ser éticamente lo que se conoce como un hijo de puta.

En el caso de Borges, como en el de Celine, o el fachismo de Ezra Pound o el mesianismo de Ernst Jünger, la salvación ideológica es más sencilla: un escritor no tiene la misma índole de compromiso con la verdad que un filósofo como Fichte. Digamos que la camisa negra de D'Annunzio hoy por hoy es casi la camisa negra de Juanes.

Pezzoni argumenta siguiendo una idea que la estética de Paul Valery le inspirara a Theodor Adorno: un escritor que nos obliga a la deliciosa exigencia de pensar lo que nos transmite, nos despierta las neuronas por si queríamos usarlas en calidad de ciudadanos.

Aunque Pezzoni toma una línea más inmanente: explica que la literatura de Borges es subversiva. "Georgie" podrá haber abominado de los hombres de color y bendecido el atroz bombardeo a Plaza de Mayo, saludado a Videla como "caballero"...o si se prefiere el ataque "nacional", Jorge Luis nunca reconoció que las Malvinas fueran con más derecho nuestras que Shakespeare. Pero su literatura revolucionó los códigos de lectura y produjo un nuevo tipo de lector. Salvo Proust, no hay muchos otros en la historia universal que hagan de la morosidad una virtud balsámica.

Simétricamente quisiera yo circunscribirme a la tarea muchísimo más modesta de recuperar a Borges como sexópata pervertido a gran honra, ya que se acostumbra cultivar una piedad mal entendida por su célibe tendencia platónica en sus conductas amatorias, debidas a la "castración" materna o a la "perturbadora" visita prostibularia parental.

Así como es cierto que la renovación lingüística y sintáctica del entramado narratológico borgeano lo es todo menos reaccionaria; la exquisita y festiva sensibilidad erógena de la textura de sus letras merecen cualquier calificativo excepto el de "casto".

Ya en sus primeros deleznables poemas (felizmente inéditos antes de Kodama) encontramos un marcado interés por la virginidad ("virgen otra vez por la virtud absolutoria del sueño") y una marcada conciencia de que un hembrón despabila (de la Lujanera en "Hombre de la esquina rosada" declara que "verla no daba sueño").

En "Los traductores de Las Mil y una Noches" no puede no mencionar el recato de Galland quien se refiera a la "inconveniencia de la práctica de la equitación, en especial si la montura es humana".

No es políticamente incorrecta sino meramente erótica la noción de que una agraciada apariencia puede prescindir de todo cerebro, tal como lo certifica la respuesta a su entonces amigo Nestor Ibarra quien le había preguntado por qué se enamoraba de mujeres estúpidas: "la inteligencia es previsible, en cambio existe en la estupidez un misterio atrayente".

Al mucho más exitoso Bioy Casares, quien desde luego lo era por ser ostensiblemente más hermoso (¿será por eso que Borges odiaba los espejos?), el tímido y pudoroso calentón le ponderaba la belleza a Cecilia Ingenieros diciendo que "está poderosísima".

Pero es en "La secta del Fénix" donde advertimos la maestría alusiva de un incurable onanista. Así como "La lotería de Babel" es una sublimación babilónica de un infierno peronista devenido en tiránico mecanismo de premios y castigos aleatorios, tal como la vida misma lo es, este breve cuento define la cofradía de los miembros más turbadores con una altura para muchos indiscernible. Explica que el rito no se transmite de padres a hijos, y después nos toca la más íntima sonrisa pícara al aclarar que no existe una palabra específica para nombrar al Fénix, pero se entiende que de algún modo cualquier vocablo puede servir para aludir a él. Advertimos en esa observación el caracter visionario de Borges: no sólo anticipó en "Tres versiones de Judas" por pura intuición juguetona lo que trabajosos antropólogos egipcios confirmaron recientemente. Al erigir como omnipresencia sacra a la sexualidad, permanentemente presente en nuestro espíritu, su estatura de posmoderno y non sanctus, de herético o hasta iconoclasta avant la lettre queda palmariamente patentizada.

Por último, nos exhorta a no quedarnos en ese heideggeriano ser-a-la-mano, con palabras como siempre perfectas, instándonos a adquirir (los privilegiados que podamos): "un comercio directo con la Divinidad".


Se tiende a considerar a Lamborghini el más guarro y guarango y a la escuela de Fogwill como vital y apasionada, pero se olvida que Borges nos salvó de Freud rescatando de las entrañas mismas del más elevado discurso enciclopédico al sueño y al chiste, secuestrados por las certezas de un perimido positivismo en favor de la más hedonista incertidumbre...




24 de agosto, homenaje al 114º aniversario del nacimiento de Jorge Luis Borges. Su genialidad para corregir sus poemas bellísimos, sin reparos en cortar a lo cirujano la frase final:

FINAL DE AÑO
Ni el pormenor simbólico
De reemplazar un tres por un dos
Ni esa metáfora baldía
Que convoca un lapso que muere y otro que surge
Ni el cumplimiento de un proceso astronómico
Aturden y socavan
La altiplanicie de esta noche
Y nos obligan a esperar
Las doce irreparables campanadas
La causa verdadera
Es la sospecha general y borrosa
Del enigma del Tiempo;
Es el asombro ante el milagro
De que a despecho de infinitos azares
De que a despecho de que somos
Las gotas del río de Heráclito
Perdure algo entre nosotros:
Inmóvil.
Algo que no encontró lo que buscaba.
(Fervor de Buenos Aires, 1923)

FINAL DE AÑO
Ni el pormenor simbólico
De reemplazar un tres por un dos
Ni esa metáfora baldía
Que convoca un año que agoniza y otro que surge
Ni el cumplimiento de un intrincado plazo astronómico
Socavan con cataclismos de badajos y gritos
La altiplanicie de la noche serena
Y nos obligan a esperar
Las doce oscuras campanadas
La causa verdadera
Es la sospecha universal y borrosa
Del enigma del Tiempo;
Es el asombro ante el milagro
De que a despecho de azares infinitos
Perdure algo en nosotros:
Inmóvil.
(Obra Poética, de 1966)

FINAL DE AÑO
Ni el pormenor simbólico
De reemplazar un tres por un dos
Ni esa metáfora baldía
Que convoca un lapso que muere y otro que surge
Ni el cumplimiento de un proceso astronómico
Aturden y socavan
La altiplanicie de esta noche
Y nos obligan a esperar
Las doce irreparables campanadas
La causa verdadera
Es la sospecha general y borrosa
Del enigma del Tiempo;
Es el asombro ante el milagro
De que a despecho de infinitos azares
De que a despecho de que somos
Las gotas del río de Heráclito
Perdure algo entre nosotros:
Inmóvil.
(Obras Completas, 1974)






para finalizar, recordemos por qué inexplicablemente no le dieron el Premio Nobel de Literatura  cuyo jurado tanto insiste en, más allá de la literatura, transmitir mensajes positivos, políticamente correctos, no digamos cursis pero en cierto sentido demagógicos o idealistas....a continuación los fragmentos de reportajes más impresentables que encontré (para no recurrir a frases del "Borges" de Bioy Casares)

-¿Quién mató a los indios en la Argentina?

-Entre otros, mi abuelo

-¿Y usted justifica el exterminio de los indios?¿la forma en que procedió su abuelo, por ejemplo?

-Bueno, creo que nosotros hicimos bien en librarnos de los españoles. España era un país en decadencia y las invasiones inglesas demostraron que podíamos gobernarnos solos; por lo tanto la guerra de la independencia se justifica. Algo parecido sucedió con los indios. Asaltaban las estancias y había que defenderse. Miren, mi abuelo fue jefe de las tres fronteras: Norte y Oeste de Buenos Aires, y Sur de Santa Fé. Mi abuela lo acompañó cuatro años y tuvo ocasión de conversar con Catriel, con Pincén, con muchos caciques: eran bárbaros. Muchos no sabían contar más allá del cuatro. La guerra contra los indios fue muy cruel de ambos lados. Pero los españoles primero, y los que conquistaron el desierto después, representaban la cultura.

-¿Y usted cree que los conquistadores trataron de transmitir a los indios esa cultura?

-No, puesto que ellos mismos tenían poca cultura. Pero de cualquier manera tenían más que los indios, que no tenían ninguna.

-Entonces ¿usted plantea el problema en términos de cultura e incultura?

- Sí, creo que sí. Como dijo Sarmiento. civilización y barbarie; salvo que Sarmiento se equivocaba en suponer que la barbarie la asumían los gauchos. Porque no creo que los gauchos tuviesen ninguna idea; les daba lo mismo un bando que otro. Mi abuelo conoció a un paisano de San Nicolás que se batió en Cepeda y en Pavón, una vez de parte de su provincia natal-Buenos Aires-y otra de Entre Ríos. Mi abuelo le dijo: "Pero che, no te da vergüenza haber peleado contra tus paisanos". Resultó que el pobre hombre no sabía qué diferencia podía haber entre porteños y entrerrianos, no tenía la menor idea. Y esto se ve en el poema de Hernández. Martin Fierro se pasa a los enemigos, a los indios, pero él mismo no piensa que es un traidor, lo hace con toda inocencia y con toda ignorancia. Y yo creo que ha sido así. Por ejemplo, los gauchos de Güemes realizan una obra que admiramos, porque después de todo defendían la causa de la independencia. Sin embargo, ¿creen que cada uno de esos gauchos difería de los gauchos de Artigas o de Quiroga?. Eran iguales y la prueba está en que todos seguían a un caudillo; no seguían una idea, porque eran incapaces de hacerlo; eran muy, muy primitivos.

-Entonces, existiría una violencia permitida (por ejemplo, la que se empleó contra los indios) y otra condenable como la que le adjudica a sus enemigos.

-Si la violencia se utiliza en nombre de la cultura la admito. Si no, no. Por eso creo que, con todo, los soldados de la conquista del desierto, peleaban por una causa más justa que los indios, que no lo hacían por nada. Pero, me pregunto, ¿por qué insisten tanto en un tema tan exótico como el de los indios?¡ustedes parecen bolivianos!

-Trasladándonos a un tema concomitante, causaron mucho revuelo sus declaraciones con respecto a la situación de los negros en Estado Unidos.

-¡Ah sí! Son insoportables esos negros. Fíjense que en Estados Unidos un negro puede recorrer cualquier barrio blanco y, en cambio, un blanco jamás puede entrar en un barrio negro.

-¿A qué se deben los conflictos?

-Al error de haberlos educado, de recordarles que en épocas anteriores han sido esclavos. Yo recuerdo que, siendo niño, mi abuela me contaba que los esclavos que vendía la familia Llavalol en la plaza de Retiro no tenían la menor idea de que sus padres los habían traído de África. No sabían nada, eran como chicos.


-¿Y eso está bien?

-Era preferible eso al estado calamitoso en que se encuentran ahora

-A usted, por ejemplo, ¿le gustaría tener un par de esclavos en su casa?

-Y, bueno, es como decía Carlyle: "es mejor tener sirvientes vitalicios, que tener que renovarlos cada dos o tres meses". Además, en Argentina la esclavitud fue mil veces más blanda que en Estados Unidos: los negros se desempeñaban en tareas de servicio doméstico. No trabajaban mucho. Mi tío me decía muchas veces. "Sos un haragán, sos peor que un esclavo después de las doce". Y eso era porque después del mediodía se iban a dormir la siesta y no hacían más nada. Para colmo, eran muy snobs.

-¿Los negros, snobs?

-Mire, llevaban el mismo apellido que sus dueños. Había uno, por ejemplo, que se llamaba Acevedo. Igual que mi madre. Además, los negros tenían un diario que circulaba en los conventillos de Palermo que se llamaba "La Voz del Norte". Y allí podían leerse avisos tales como. "Hoy, reunión chez Lezica", y cosas por el estilo.

-Volviendo a los negros de los Estados Unidos, ¿propone una solución similar a la adoptada aquí respecto al problema indio? 


-Yo no propongo nada. No los malquiero. Y en Estados Unidos, como dijo Paul Groussac, ya es demasiado tarde. Liberia fue una solución genial, pero, como ustedes saben, los negros norteamericanos no quieren retornar a África.

-Otro problema que aflige a los Estados Unidos es la guerra de Vietnam. ¿Usted estuvo de acuerdo con ese conflicto bélico?

-Si sirvió para detener el comunismo, sí. Pero en Estados Unidos nunca pude decir eso: allí todo el mundo estaba en contra de la guerra. Los americanos son muy sentimentales: existe una tendencia generalizada (que se ha propagado en todo el mundo) a apoyar la pobreza, la barbarie y la ignorancia. Supongamos, por ejemplo, que hubiera una guerra en Suiza contra los esquimales. ¡Todo el mundo estaría a favor de los esquimales!. Es un problema de sentimentalismo... (...)
La vigilia con los ojos abiertos, Revista Pájaro de Fuego, Buenos Aires, Abril-Mayo de 1978, Editorial Cromomundo, Año I, nro. 6, páginas 39 a 49

(...)Creo que la gente en EEUU le tiene miedo a los negros. Acá las cosas fueron distintas. Mi familia no era gente rica. Teníamos sólo cinco esclavos, pero aquí formaban parte casi de la familia. Hasta usaban el apellido de los patrones. El mercado de esclavos estaba aquí en Retiro. Yo recuerdo que era chico, solía venir una negra vieja a mi casa, y tenía el apellido de mi madre. Y me acuerdo que había unos negros muy snobs a la vuelta de casa que se llamaban Álzaga, creo. Y despreciaban a los que se llamaban Gómez o López. Me acuerdo de un diario de los negros que se llamaba La Voz del Norte y era un semanario, y allí aparecían todos los grandes apellidos de Buenos Aires, salvo que eran de negros. Yo no sé qué pasó con los negros, porque en 1910 eran muy frecuentes...

-Quizá la zona del Río de la Plata no se prestó para su adaptación. Muchos murieron por enfermedades...

-Sí, pero ¿en Montevideo?. Tiene igual clima...Ahora, claro, los enemigos de los argentinos, que son muchos, dicen que los negros murieron en la Conquista del Desierto, pero eso es un disparate, porque la conquista del desierto terminó poco antes de 1880 y yo he visto muchos negros en 1910.

en diálogo con Esteban Péicovich: "No puedo pensar que Hiroshima sea peor que cualquier otra batalla. Hizo que terminara la guerra en un día. Y el hecho de que muriera mucha gente es el mismo hecho de que muera uno. Porque cada hombre muere su propia muerte y ese hombre hubiera muerto de todas maneras."



"Se ha creado un nacionalismo negro extraordinario. Yo estuve en un Congreso donde se discutían los problemas de traducción y había poetas negros que afirmaban que ellos constituían una raza superior, una especie de hitleristas al revés y con menos razón, porque convengamos que de alguna manera Alemania ha sido más importante para el mundo que el Congo"

(...)El gaucho no tuvo ninguna idea de patria. Cuando desembarcaron los ingleses en Quilmes, salieron todos los gauchos de los alrededores, vieron que desembarcaba un ejército extranjero y le indicaron el camino a Buenos Aires (...) La gente sencilla no siente el dolor como nosotros. Los negros tienen un organismo muy simple, no sienten el dolor ni las heridas (...)Nosotros somos más sensibles al dolor y al placer, como lo somos al color de las cosas y al valor de las palabras.

3 comentarios:

  1. Anónimo3:37 p.m.

    los negros son snobs, jaajaj
    Federico Spiner

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  2. Anónimo3:39 p.m.

    Martín Brauer yo soy tan fanático admirador de Borges que las veces que temí morir dije lo mismo, no dije espacio y tiempo y brauer, era peor con mi vida perder la posibilidad de ver al mundo desde los ojos de Borges...bueno, desde los ojos, ejem
    Ayer a las 6:05 · Me gusta · 1

    Juan Ignacio Cotroneo Yo también soy tan fanático admirador de él, que hace un tiempo inventé (o creí inventar) el "Borges por mensaje de texto". Es para una situación particular: estás en una fiesta o reunión y la "mina ya casi conquistada" está en el lugar. Te escondés un...Ver más
    Hace 8 horas · Me gusta

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  3. Anónimo3:53 p.m.

    e escondés un poco y le mandás el siguiente mensaje de texto: "En la sala severa nuestras dos soledades se buscan como ciegos". Ojo: no es para levantar, es para rematarla, el detalle final.

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la peor opinión es el silencio, salvo...