jueves

El ADN demuestra que no es hijo de Ernestina Herrera de Noble el periodista Jorge Lanata

LA RISA, REMEDIO INFALIBLE (SALVO QUE TE RÍAS SIN MOTIVO COMPULSIVAMENTE EN CUYO CASO NECESITÁS ALGÚN TIPO DE REMEDIO)

EL HUMOR TERAPÉUTICO AJUSTA CUENTAS CON LA MEDICINA
encuentro de dos horas con quirúrgicas y a veces invasivas frases memorables pronunciadas en contra de los médicos a lo largo de la historia

veremos trozos escogidos de la autobiografía de Arthur Koestler, Les Luthiers, Landrisina, C K Louis, Monthy Python, "Cómo ser un perfecto desdichado" de Dan Greenburg, "El dilema del doctor" de George Bernard Shaw (incluyendo el comentario alusivo de Chesterton en su biografía de Shaw), "El médico a palos" de Moliere, "El dilema del paciente" de Groucho Marx, "Pola no se deja operar" de Niní Marshall, "Tini" de Eduardo Wilde, chistes de médicos, reducciones al absurdo temáticas de Bertrand Russell, anécdotas de Billy Wilder, la fiesta a beneficio de los enfermos que salió mal y los enfermos deben todavía dinero (de "Mi pueblo" de Chamico, pseudónimo de Conrado Nalé Roxló), chistes y anécdotas de Woody Allen, el origen de los antibióticos por Roberto Benigni, cómo adiviné que el hombre con el que pernocté es un excelente odontólogo (no sentí absolutamente nada) y los más deleitables etcéteras!!!!
Domingo 29 de septiembre a las 18 hs en Cabildo 434 4 piso A
casi Maure

individuos: $50
parejas: $80
médicos: $45 +cupón de 5 pesos por lo que no cubre la obra social
RESERVAS AL 1536950101 


ABSOLUTA RESERVA




Otro chivo: 

este 15 de octubre arranca el nuevo curso en el Rojas:http://www.rojas.uba.ar/cursos/cultura/letras.php
Cómo hacer el humor con palabras
por Martin Brauer
El curso está dirigido a todas las personas que deseen no solamente escribir textos cómicos, sino resemantizar en virtud del sentido del humor las heridas que la vida nos inflige. En tal sentido la convocatoria está abierta para todas las personas  que hayan sido sensibles al sufrimiento inherente a la existencia, pero no se prohíbe el ingreso a consuetudinarios afables. Se relevarán técnicas del chiste, conceptualizaciones teóricas y se ponderará lo estudiado en acto. No se otorgará certificado de aprobación.
Martin Brauer: es responsable de la columna de humor de la Revista D’Mag, ha publicado piezas, ensayos y cuentos humorísticos en diversas antologías, la más reciente es “La gracia de leer” (Ediciones de la Flor, 2011). Es traductor del alemán y entrecruza saberes adquiridos en las carreras de Letras y de Psicología

El martes pasado en el curso en curso, Johana Ludmila en el entusiasta papel de Dr Cachucha (inquietante traducción de Reverendo Canónigo Chasuble), Matías en el de Algernon, Laura Miller en el de Gwendolen, Barbara en el de Lady Bracknell, Yanina en el de John y la dama del sombrero blanco en el de Cecily, interpretamos "La importancia de llamarse Ernesto" munidos de calzas negras de riguroso luto...
Matías nos contó que estuvo en Perú, en Cuzco, en Machu Pichu, que no hubo lugar donde comiera que no fuera muy extraordinario y para dar cuenta del apetito con el que volvió casi se come en pleno aula a Laura, la rubia beldad de veldad que estaba muy tomada por una gripe o vaya uno a saber qué, lo cierto es que su consideración delicada y cuidadosa hizo que se tapase su boca de fresa demasiadas veces, lo que fue considerado para su compañero de lectura fue indignante para el elenco restante y voyeur 
Yanina, que había faltado a la clase anterior, llegó tarde, justo cuando acababa de decirles a los presentes que, sabedor de la tradicional deserción en el Rojas, nunca hubiera apostado por ellos pero sí por Yanina. ¿Por qué? Porque me tiene platónicamente idealizado, susurré. Cree que soy una mera sombra de mí mismo, bah...Cuando llegó dijo que la clase anterior se bajó del colectivo y a dos cuadras de mi clase decidió volverse a casa porque se sentía mal. Confirmé que me idolatra: todos los demás alumnos vienen muy especialmente el día en que se sienten pésimo, saben que con la felicidad no vamos ni para atrás ni para adelante y que necesitamos depresión, desánimo, amargura y solemnidades para fabricar humorismo que no resulte frívolo. Yanina viene solo cuando se siente capaz de llenarme de elogios, para lo cual he de confesar ha de requerirse un temple espiritual portentosísimo. Cuando llegó la dama del sombrero blanco dijo "Al final vino ¿viste que te ama?" y yo ruborizado hasta la raíz de los cabellos que no tengo repliqué "Nunca dije que me amaba, dije que es muy fiel, lo cual es mejor". Todos rieron y parecieron estar de acuerdo con que es mejor que te sean fiel a que te amen, una conclusión estupidísima que solo puede tener gente que se engaña...
Laura realizó su papel de doncella virginal con un catarro que la asemejaba a "Shreck"...Ludmila que estuvo en la intimísima clase anterior y confesó que no tenía una pareja estable ni inestable pero que no tendría inestable (no sé a qué se refiere, yo soy monotonogámico con una pareja emocionalmente inestable) aportó carcajadas muy vitales, como si alguna índole de espaldarazo cósmico amatorio sí recibiera...Ahora que lo recuerdo: fue criada por su abuela, vale decir, es anterior a las cinco copulaciones diarias de esta generación: pertenece a la feliz era en la que una caidíta de ojos era el colmo del memorable erotismo
Matías describió los sistemas de riego de los Incas habiendo visitado Europa y admirándose de lo adelantados que fueron. Yo pensé en Walter Benjamin
La civilización se erige sobre la barbarie y los cosméticos glam están hechos sobre la base del sufrimiento de seres vivos como chihuahuas adorables (WALTER BENJAMIN)
, en la idea de que no es civilización o barbarie, sino que la civilización es una canalización elegante y careta de la inherente barbarie, que la erección del Parthenón se logró gracias a los esclavos-ahora lo políticamente correcto sería decir: gracias a los esclavos y esclavas...lo que pasa es que decir que la erección se logró gracias a las esclavas...la civilización es como el yo, un servil hipócrita tironeado por sus interiores amos y por el principio de realidad que es lo que le dio a Freud verosimilitud en la erección de su Psicoanalisis: cierto principio de realidad...

Mientras Matías hablaba de las maravillas del riego yo recordaba los cuchillos para degüello ritual y me decía: ¿por qué no imaginar una civilización avanzadísima en tecnología pero atrasadísima en sensibilidad? por suerte podemos no ser en el futuro esa civilización: ahora la "empatía" es parte de los requisitos de un liderazgo proactivo óptimo y sustentable en el ideal del márketing. No es un fin en sí mismo, de acuerdo, pero por algo se empieza. El centenario diario de Mitre no recomendó la masturbación como fin en sí mismo, pero se vio obligado a prescribirlo con el eufemismo de "sexo autogestionado" cuando numerosos estudios probaron que mejora la salud. Si cortar con un cuchillo de oro el cogote de un prisionero mejorara la salud, agarrate Catalina...
Reemplazamos "Shropshire" por "San Antonio de Areco" y pude poner a prueba la capacidad de repentización en la lectura espontánea de mis inventivos alumnos. Dora llamaba a Matías "Martín" y le preguntamos si siempre soñó con casarse con un hombre llamado Martín. Matías mencionó a Patch Adams y dijo que su padre no toleró la radiación contra el cáncer no por dolorosa, sino por aburrida. Yanina me devolvió un compact con chistes en idish diciendo que no entendió un carajo pero su padre sí hubiera entendido. En ambos casos no nos enteramos si murió o no el susodicho pater familias, hablando de lo cual, faltó Claudio, esperemos que por motivos ajenos a su fallecimiento.
Hablé muy pausado cuando leí mi conferencia, mi clase magistral comparando a Oscar Wilde con George Bernard Shaw y fue un éxito. Comenté que desde que estoy algo enfermo mi vida mejoró: menos conflictos cotidianos, más serenidad. Una vez mi hermana, que es consumidora personal de té de tilo, me sorprendió ingiriendo un concentrado de té verde con guaraná con gingseng con bebida energizante y me dijo "yo siempre fui de la idea de que los Brauers necesitabamos bajar un cambio" Tuve la tranquilidad necesaria para escuchar este consejo recién durante el decurso de esta gripe.
Nos reímos mucho con las traducciones al español más castizo de nuestro libro. Rememoramos el reportaje de Fantino a Darín, que declaró rechazar un trabajo en Hollywood porque poder pensar en el idioma en el que se interpreta es una herramienta indispensable para el actor. Y dijo eso para remarcar que es porteño, diciendo "dejar la piel en el escenario" y todas expresiones muy españolas oriundas de su gira de "Art" (por ejemplo "no es todo coser y cantar" "si interpretaba mal en Hollywood me iban a dar de calabazas"). En la traducción de Baeza leímos para decir "estoy seco, sin un mango partido al medio" la admirable expresión "estoy muy a la cuarta pregunta"
  • Estar a la cuarta pregunta. Se refiere al cuestionario estándar que se realizaba en los juzgados del cual la cuarta pregunta era Rentas y patrimonio. Estar a la cuarta pregunta significa, por tanto, no tener un duro.


yo vi un thriller embolante y me apoliyé: como a Darín, a mí Hollywood no me quita el sueño


la versión de "El Aleph" que nos muestra como genios de los jueguetes tecnológicos sofisticados y bárbaros en el plano de la sensibilidad (bárbaros en el sentido brutal del término, brutal no como lo dice Susana Gimenez, Gimenez no por el pastor, etc.)
El Alephone
Argentina es un país de grandes cambios, trueques y retrueques, de sancochano e incomprendano. Aquí todo se compra y se vende, pasa de una mano a la otra pero nunca queda impune. Y Borges no es ninguna excepción a la regla. Su invento el Aleph fue privatizado, despublicitado y desestatizado, todo junto a la vez.
Fue una tarde de primavera en que se tomó la decisión: “… de los honorables representantes de la Nación Argentina que en este acto … bla, bla, bla … y por el poder que nos confiere … otros tantos bla, bla, bla … entregamos por la paupérrima suma de … el Aleph para la explotación, extracción, manufacturación, ablandación, usufructuación y bla, bla, bla …”. Y así, con estas solemnes palabras el Aleph fue vendido a capitales españoles, tahitianos y vaya a saber de dónde más, para comercializarlo y vendernos los servicios con el nuevo adelanto tecnológico: el Alephone, o mejor dicho en castellano el Fono Aleph. Un aparatito práctico y transportable mediante el cual nos podemos deleitar viendo todas las partes del universo que queramos abonando sumas determinadas por mes.
Claro, este invento en un comienzo fue totalmente novedoso en estas partes del mundo en las cuales no gozábamos de los últimos adelantos de la tecnología y todo era particularmente espectacular. Figuras del cine y el deporte, el espectáculo y la vanguardia, todos unidos para promocionar estos nuevos aparatitos que cambiarían nuestra vida, ¿para bien? no lo sabemos.
No resistí a la tentación y tomé la manzana del árbol prohibido comprándome uno de estos nuevos Alephone. Fui a un puesto autorizado de la compañía de telecomunicaciones que lo proporcionaba y elegí uno sobrio, de color negro y sin antena, para que sea más cómodo de llevar en mi bolsillo y no esté todo el tiempo insertándome la misma en alguna parte de mi pierna mientras caminara por la calle. Yo estaba contento con mi nuevo juguetito.
Elegí un “Plan Control” donde me daban unas cuantas decenas de minutos por mes para poder admirar el universo y la posibilidad de tener dos números Alephone a elección libres para mirar cuanto yo quisiera por medio de los Alephone de mis contacto. El Alephone venía con conexión Wii-Fi, Bluetooth, USB, NASA, CIA, AFA, y cenicero. Era uno de los modelos más avanzados y completos del mercado, con lo cual no paré de presumirlo con muchos de mis amigos que no habían podido conseguir una versión tan avanzada y costosa como yo.
Todo empezó con total normalidad, encendí mi aparatito luego de tenerlo veinticuatro horas cargando la batería porque si no se arruina, y comencé a ver el universo por su pantalla multitáctil. Era maravilloso poder ver todas las partes del universo que se me dieran la regalada gana. Vi un camión de bomberos, una señora pinchando la pelota de unos niños que la habían tirado a su jardín, vi gente teniendo una revelación espirituosa matando gallos y fumando habanos mientras bebían vino barato casi avinagrado en Constitución. Muchas cosas vi, pero no por mucho rato continuo porque si no acabaría muy rápido mis minutos del plan control y no podría volver a utilizar el servicio hasta que la compañía me recargue más minutos al mes siguiente. Yo estaba chocho.
Este dispositivo comenzó a masificarse en forma extraordinaria y ahora todos teníamos el Alephone. Las compañías de telecomunicaciones vendían a caudales estos aparatitos y sus ganancias se incrementaban cada día más y más proporcionándole a la gente la posibilidad de poder ver el universo desde cualquiera de estos aparatos. Diferentes modelos, planes, publicidades, todo se había expandido y diversificado, cada vez más y más aparatitos para un universo más grande de gente. No era necesario tener un alto poder adquisitivo, había modelos muy económicos y con planes accesibles.
El Alephone en apariencia era un risueño cuento de hadas, todos felices y sumergidos en una nube de gas escatológico en el cual no pasan otras cosas que no fueran las bellas y coloridas. Y lo fétido comenzó a aflorar mientras se morían las hadas alérgicas a los pedos, principalmente con mis relaciones sociales, amistades, parejas y familia. Todos estábamos pendientes del Alephone y no dejábamos de mirarlo ni por un segundo. En las reuniones de café, o un cumpleaños, todos juntos y felices compartiendo un lugar mientras no nos hablábamos de absolutamente nada por estar pendientes del Alephone.
A algunos amigos no los vi por mucho tiempo, y no por no haber tenido contacto con ellos, sino porque no hablábamos. Un día me enteré mirando por mi Alephone que mi amigo Joselito se había hecho travesti, estaba en una esquina de Palermo revoleando una cartera, con sus senos nuevos y sus piernas depiladas. Joselito era un gran volante central de pegada impecable, y ahora se encontraba elegantemente pegado a un volante mientras se lo mandan por el centro. Cuando les pregunte al resto de los muchachos de porque no me habían contado lo de Joselito, me respondieron que estaba en la última reunión del grupo y que incluso me había toqueteado mucho, pero yo no me había dado cuenta por estar pendiente del Alephone contemplando el universo. No habría caso contar también que mi esposa me dejó por haberla suplantado por un travesti y por el Alephone.
Las empresas de telecomunicaciones obtenían abultadas ganancias pero como nadie, pero absolutamente nadie, controlaba que estas cumplieran con su compromiso de reinvertir en nuevas antenas y equipos para brindar un mejor servicio ante la demanda cada vez más creciente, fue más que obvio que la calidad del servicio declinó estrepitosamente. Costaba conectarse con el Alephone cada vez que uno quería ver qué pasaba, los números gratis nunca estaban disponibles, o se comunicaba conmigo alguien que quería conectarse con otra persona. Con el afán de vender más y más líneas de Aleph, los operadores para vender el servicio no tenían ningún respeto a las horas que llamaban para intentar colocar una línea o un plan nuevo y más costoso.
Todo tiene un límite, y me vi en la obligación de tener que llamar a la compañía para que me resolvieran los constantes problemas que tenía para poder ver el universo y quejarme por su mal funcionamiento. Marqué el asterisco, barra numeral, barra cinco cinco cinco, barra otro numeral, barra dos asteriscos más, barra y otra barra y ocho cuatro seis dos uno, barra numeral y me logre comunicar con una máquina operadora que me contaba con una musiquita simpática de fondo todos los beneficios que me brindaba la compañía a los cuales seguramente no iban a cumplir, pero si los iban a cobrar. Luego de esperar una hora escuchando la musiquita de la máquina, un operador de acento extraño me contesto:
-          Buenos días, mi nombre es Gooonzalo ¿En qué puedo ayudarle culeao? –
-          Si mire, es que tengo problemas de conexión con mi Alephone y estoy pagando todos los meses mi línea control y encima me facturaron cualquier cosa y me están cobrando más caro. –
-          Es queee mire culeao, usté me figura en el siiiistema con un “Plan Max” que es el maaás caro de la compañía culeao. –
-          Pero discúlpeme, si yo no tengo el plan ese que usted dice. Y no me diga más culeao, no queda bien atender así a un cliente. –
-          Está bien culeao, no leeee diiiiré más culeao. Pero usted me fiiiigura en el siiiistema como queeee tiene el “Plaaaan Max”, debeeería ir a la casa ceeeentral a hacer su reclamo meeeeediante carta certificada por escriiiibano, una copia del acta de naciiiimiento, último examen de oooorina y sangre, y una constancia policial de domiiiicilio,  culeao. –
-          ¿Pero es necesario todo esto? Solo me tienen que corregir el plan y por favor, mejoren el servicio para poder ver el universo con total tranquilidad. Estoy pagando por algo que ustedes no me lo dan correctamente. –
-          Es queee por sistema culeao no me fiiiigura ninguna falla de seeeervicio, culeao. –
-          Flaco, ¿En dónde están las oficinas de ustedes así voy y se los digo personalmente? Esto ya es una cargada. –
-          No meee corresponde culeao decirle donde seeeeencuentran nuestras oficinas, y que no eeestán ubiiiicadas ni de casualidad en córdooooba capital. –
-          Ah, están en córdoba. –
-          No culeao, no estamos en córdoooooba donde Talleeeres es el más grande de todos y aaaguante la Mona y el Feeeernet. –
-          Decime pendejo, ¿me estás tomando el pelo? –
-          Aaaquí por sistema no me fiiiigura culeao.-
-          Mira flaquito, para de tomarme el pelo ¿querés? –
-          Yo a loooo sumo me tomo un Feeeernet, pero aquí no me figura nada poooor sistema culeao. Adeeeeemás después de presentar la documentación en casa ceeeentral debe esperar otros quince días para que leee acepten el pedido y después de paaaaagar todo el plan más caro le correeeeegirán su problema. –
-          Me estás diciendo entonces que me tengo que agachar para que ustedes me la pongan y ahí después me arreglan el servicio. ¡Anda a cagar! –
-          Ya fui en mi hoooorario libre culeao, gracias por comuniiiicarse con nosotros y aguante el cuaaaarteto. –
El operador de la compañía proveedora del Alephone me cortó así como que no va la cosa. Nunca pude solucionar mi problema y terminaron facturándome cualquier monto, que sea de paso era muy elevado con respecto al que me correspondía pagar por el plan que me estaban brindando. La calidad del servicio siguió siendo mala, habiendo lugares en los cuales no podía conectarme con mi Alephone para poder contemplar todo el universo.
Decidí tomar una medida extrema y dejar de pagar por un servicio que no me brindaban y por la mala atención que recibía por parte de la compañía proveedora, mala idea. Como mis deudas se acumularon aparecí en el VERAZ, me embargaron mis cuentas bancarias y me iniciaron un juicio de ejecución por no pagar y perdí parte de mi sueldo todos los meses sin mencionar que también remataron mi casa por poco dinero para pagar las deudas con una empresa tramposa y de mal desempeño. A todo esto, si me quedaba algo por perder, mi esposa que había perdido por prestarle más atención al Alephone que a ella, me demandó por alimentos y el resto del sueldo que me quedaba lo tuve que poner a su disposición. Solo me quedaba Joselito, quien terminó rompiéndome el upite a cambio de unas monedas para poder viajar en colectivo, por lo menos tuvo la decencia de decirme “te quiero” cuando me removía los esfínteres con su cosa.
Ya triste, solo, desamparado, con mi trasero dañado y sin bienes me puse a pensar al respecto. Y claro, ¿Cómo no iba a salir mal una cosa que permitía ver todo si lo había inventado un ciego como Borges?
Matías Etulain

otra muestra más de su talento:
Instrucciones para ser un intelectual
(Evocación Cortasiana traducida al incomprensible por Mariano Grondona)
En este proceder de ideas que tendrán a continuación, extraídas todas y cada una de ellas de un electroencefalograma que nos proporcionó la clara actividad de una persona que falleció hace doscientos años, ustedes podrán tener una idea básica de las cualidades y acciones que debe de realizar una persona que pretenda ser una criatura del pensamiento puro.
Todas estas instrucciones fueron extraídas de una publicación del año 1978 de la revista Riders Digest of Indigestion in Anal Cuestion, cuyas interesantísimas notas y escritos abarcan desde conocimientos en física y química, pasando por novedades en el campo de la ciencia abstracta, hasta recetas de cómo hacer un flan casero sin utilizar huevos ni tener una abuela que lo prepare.
Intelectual Instructions
Al ejercer la acción de ser intelectual, lo primero que hay que elegir y concretar es la posición: derecha o izquierda. Esto no implica que tal o cual posición en el eje abarque grandes diferencias, pero sí para la diferenciación del tipo de intelectual. Lo que nunca se considera es la posición del arriba o abajo, el intelectual siempre debe considerarse por encima de la media, aunque realmente no está capacitado para ponerse sus propias medias y atarse los cordones de sus zapatos.
Una vez tomada la posición, es condición sine qua non llevar saco, no así la corbata. El saco distingue al intelectual del hombre promedio. Aclarado esto, dependiendo de la postura que haya elegido el aspirante a intelectual, el saco varía junto con los accesorios y la postura a adoptar para llevarlos.
Si se tomó la postura derecha, el intelectual debe llevar saco que acompaña a un conjunto ambo. Los colores de la camisa y corbata pueden variar sin dejar de ser sobrios pero haciendo juego con las medias y una arrogante postura de piernas cruzadas al estilo femenino, es decir, muslo sobre muslo, contrayendo los abdominales y apoyando un brazo en el posa brazos del asiento, mientras la constante posición de las piernas asfixia los genitales generando la rigidez y seriedad del rostro para avalar enunciados alejados de la realidad pero aceptados e incomprendidos por todos. Nunca las medias se deben asomar retraídas y dejando que el auditorio pueda apreciar sus piernas de popote, ya que denuncian que usted se dedica a pensar absolutamente nada y no practicar ningún deporte.
En cambio, si usted toma la posición de la izquierda, el saco debe ser marrón, preferentemente oscuro y con pitucones en sus codos. No se utiliza corbata, considerada un exceso burgués malicioso que altera los enunciados de los vacíos razonamientos. La postura corporal es más relajada, debiéndose cruzar las piernas posando un tobillo sobre la parte posterior del muslo dejando la zona genital liberada y oxigenada. Para quien escuche y abale al intelectual de izquierda esta posición significa tener las ideas claras por más que estás sean totalmente oscuras. Se pueden mostrar las piernas, siempre y cuando no combinen las medias con la camisa sin corbata que debe estar desabrochada hasta el segundo botón.
reconozcamos que Carrió no es tan retrógrada: está a favor de que los gays aborten...
Muestre interés por la música clásica y autores como Chopin, Ludwin Van Beethoven, Sandro y los de Fuego y Vivaldi, aunque en su hogar abunden colecciones de Luis Miguel, Ricardo Arjona y Violeta Rivas. Esto si usted es de derecha. En cambio, si usted es de izquierda nunca dude en degustarse en público con autores como Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Palito Ortega y Rubén Blades, aunque todos sepan en su seno familiar que es fanático de la música capitalista como los Beatles, Michael Jackson y el glamour de Madonna.
Utilice palabras difíciles. El intelectual, tanto de posición derecha como de izquierda, debe manejar un amplio abanico de palabras aunque no entienda ni “J” del significado de las mismas. La espectacularidad del uso del lenguaje sin contenido es lo que impacta en el receptor como un puñetazo de Muhammad Alí[1] dejándolo idiota como el intelectual. Ejemplos de palabras pueden ser: suprarrenal, daguerrotipo, cigota, onanista, libación, masticar, lacerado. Una vez seleccionadas las palabras (es recomendable llevar consigo siempre encima un diccionario de bolsillo para utilizar la memoria de corto plazo y aprender palabras de aparente y elevada erudición, pero sin leer su significado), mézclelas en contantes y resonantes frases que den a entender que usted está proporcionando un elevado concepto y que los simples mortales no están capacitados para entender, más allá de que no se entiende porque usted solo está mezclando palabras difíciles. Ejemplo utilizando las palabras anteriormente seleccionadas en una discusión de la situación capitalista mundial: “La libación de la utilización del daguerrotipo suprarrenal de la incidencia de un lacerado en la materia, solo nos lleva a masticar nuestra cigota en la conducta onanista”. La frase nos demuestra una amplia sonoridad de la cual es totalmente embellecedora de la mismísima abominación del pensamiento, en palabras más mundanas, una completa bosta que suena lindo.
Apoye gobiernos dictatoriales de cualquier índole. Estos en un comienzo son siempre novedosos y atrayentes por sus revoluciones, matanzas e ideas de renovación de una idea ya vieja y fracasada. El intelectual debe de impostar sus palabras para maquillar todo aquello que a cara lavada es repugnante, pero que, ya madurito el gobierno déspota, le pueda proporcionar como defensor de sus ideas cuantiosas sumas de dinero y hasta un puesto en el gabinete del dictador de turno. En este caso no importa la derecha o la izquierda, cualquier colectivo le va a dejar bien.
Tenga una apertura al debate amplia y no dude en aceptar discusiones con rivales débiles mentales o que le hagan el jueguito de la oposición difícil aunque en realidad esté completamente de acuerdo con usted. El intelectual no se le cae una idea así que no le será verdaderamente difícil hacerlo, y comience cada frase democrática con “Esta es mi verdad, la única que hay”.
Es primordial para el intelectual citar a otros autores o líderes del pensamiento. No canse de hacerlo, aunque usted no los conozca o nunca en su vida haya leído. Pueden ser autores de gran renombre porque alguna vez en su vida han realmente pensado y aportado a la humanidad. Ejemplos a citar pueden ser: Aristóteles, Immanuel Kant, Arthur Schopenhauer, Susana Giménez, o algún panelista de programa de chimentos (si es rubia y de buenos senos tiene más credibilidad).
El intelectual, ya sea de izquierda como de derecha, debe tener poder de síntesis para dejar una reflexión de todas las bufarronadas que estuvo diciendo por hora y media o dos, para que los receptores de tales contenedores de basura se vayan con la sensación de que se están llevando algo importante cuando en realidad solo comieron uno de mortadela con queso. Por eso, la frase que sintetiza mejor las instrucciones de lo que es un intelectual es que “un intelectual es una persona que educaron de más para la inteligencia que tiene”[2] pertenecía al boludo que escribió este cuento.
Claro es que los genios, que no abundan en la faz de la tierra, encuentran en aquello que es complicado para todos la forma de hacerlo fácil. En ese momento todos exclaman al unísono coro de “¿así era, que fácil, como no lo vimos antes?”. La producción de genialidades acerca grandes progresos a la humanidad. Los genios tienen amplia inteligencia, un dotado sentido de la realidad, un talento inigualable o alguna habilidad especial. No tan claro es, por oposición, la actividad del intelectual. Para ser intelectual hay que hacer algo contradictorio pero simple, tome algo sencillo y complíquelo, y complíquelo hasta el punto que solo genere problemas y disidencias en las personas, complique y ya, así de simple.
Extraído de la revista Riders Digest of Indigestion in Anal Cuestion, año 1978, Editorial Pedorretta, todos los derechos reservados.
Si es que usted sigue al pie de la letra estas instrucciones, podrá finalmente llegar a un punto tal que podrá aparentar ante los demás amplios conocimientos y destrezas cognoscitivas y del razonamiento, para ocultar de una vez por todas que es un reverendo pelotudo.



[1] Recordemos que para estas instancias Cassius Clay se había cambiado el nombre pasando a la religión del Islam, que todavía no había sido juzgada indecorosamente por un pequeño incidente aéreo.
[2] que pertenece a Arthur C. Clarke. Nació en Inglaterra, estudio física y matemática. Colaboró en el perfeccionamiento del radar en la segunda guerra mundial y en 1945 inventó el satélite de telecomunicaciones. Escribió entre otras cosas la saga de RAMA y la de Odisea Espacial, que fue llevada al cine su primer libro por Stanley Kubric en 2001: Odisea del Espacio
dígale su ruta a su rutina: en el libro de Miss Prism triunfa el bien y se derrota el mal, tal es el sentido de la ficción...

1 comentario:

  1. Anónimo2:06 p.m.

    ¡Qué lindo recibir este mail! Ahora me doy cuenta de que estaba extrañando las reseñas de clases y todo lo que estos kilométricos mails incluyen, que resulta siempre tan significativo y edificante.

    ¿Me podrás reservar una entrada para el domingo?
    Yanina

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la peor opinión es el silencio, salvo...