viernes

el pasaje de la naturaleza a la cultura es Madariaga-Retiro






ME HACEN UN REPORTAJE EN FM PALERMO ACERCA DE SI LAS MUJERES DE CUARENTA AÑOS REALIZAN CURSOS PURA Y EXLUSIVAMENTE PARA CONOCER CHONGOS...


Daniel Loewy Bien Martin! Para mi que te tenian ganas!




El constructor en la casa de Pinamar de mi prima se entera de que pienso cobrarme las horas-hijo (millas que me quedan de cuando mi ex se las tomó con su actual) este fin de semana y viajar para desenchufarme y anuncia versallescamente:-¡Que no me caigan a las siete de la mañana...
    Observando los horarios en la terminal, decido ir directamente el viernes a las ocho de la mañana, momento en que me encuentro, con valijas y bártulos a lo ekeco, con un bolsón de Higgs 

    o cual actor de Hollywood, con que no hay pasajes. 

    El gran amor de mi vida ha sido de la partida y me mira expectante, mientras su madre le da el pecho. El próximo viaje es las 13 30 hs. De verdad, no exagero. Voy a tratar de no exagerar en ningún momento en este relato, porque tengo la tendencia a exagerar por pedagogía subestimadora, para que se hagan una idea cabal, soy de decir "Hitler mató a 120 millones de judíos" "¿no fueron 6?"-bueno, para que tomes dimensión real te lo digo así...
    Tomo la resolución la mar de feliz de ir a Mar del Plata en los próximos cinco minutos y desde allí partir a Pinamar
                  


    Aplauso cerrado y unánime, llegamos y caminamos dando saltitos de dicha desde la terminal hasta la rambla. Cantamos. La luz de mis ojos no conocía Mardel de modo que se regocija in extremis. Le habían hablado mal de este balneario, le habían dicho que era una ciudad atestada de imbéciles como sin ir más lejos la nuestra y que si eso es lo que al fin al cabo uno anhela por qué ir más lejos. Ahora advierte que hay Casino, Festival de Cine
    , verdaderos y sobrenaturales lobos marinos de hormigón u hormigas de lobizón armado, ya ni me acuerdo. Viajar es el más costoso de todos los placeres, el más desprendido, el que nos permite reinventarnos una identidad, reformulamos letras de canciones, vamos celebratorios canturreando para bailar la rambla se necesita y demás bobadas dichosísimas...Vemos una pinturería y nos parece que hay un rojo de albalátex que en Buenos Aires nunca habíamos visto, en la revistería pueden comprarse ejemplares de un diario llamado "Clarín", en fin, todo es mágico y exótico.
    Con pantalones y todo me arrojo al mar. Un mar que no requiere arrojo, un mar que los amateurs de esa mezcla de deporte y caza denominada "pesca" conocen como a la peluda palma de su mano porque exige una paciencia tibetana. Deliciosa el agua, adorable el día, una hermosura mi mujer, una serenidad majestuosa la beba. Comemos en un afamado restaurante mucho más barato que en Buenos Aires y compramos churros rellenos de otra famosa casa local cuyo nombre excusamos explicitar por ausencia de garpe de respectivo cánon.  Regresamos enfermos de éxtasis a la terminal, esto podría llamarse "crónicas de la terminal" si no hubiera infectado la frase con el sustantivo o participio "enfermos" que llevaría a pensar en enfermedades crónicas o, Dios no permita,  terminala con tus juegos de palabras que distraen unos barquillos incluso.

    Ganamos tres días y dos noches con desayuno si nos sometemos a escuchar una hora una propaganda de una agencia de viajes que quiere que paguemos por adelantado los próximos cinco años de vacaciones. Le aclaramos que por excepción decidimos invertir nuestras chauchas y palitos en unas vacaciones pero que somos menos masoquistas que el común de los mortales y nos divertimos más ganando dinero que vacacionando con el deber imposible de relajarnos y disfrutar del hecho de carecer de motivo de quejas...Estamos ahí en la costa atlántica gozando de la fresca viruta y no nos podemos quejar ¡¡¡¡es irritante!!!!¿cómo no te vas a poder quejar?¿para qué vivir entonces?

    Saco pasajes para las 19 30 hs. y aguardo el dulce micro oliendo el aire que tiene casi el gusto del champagne helado con mousse de limón. "El rápido argentino", nombre que los pajeros o seguramente eyaculadores precoces le dieron a su micro-emprendimiento, no hace honor a su nombre y se retrasa cuarenta y tres minutos. Arriba sobrevendido. Subo todo a velocidad inflacionaria y me dispongo a descansar en el sillón-cama de la catramina. Siempre quise decir la palabra "catramina" pero las vida ofrece raras y exquisitas posibilidades de alocución en las que se la pueda incluír sin parecer mentalmente alienado.

    El micro recorre con dificultad unos diez pies, o cinco penes, no sé bien cuántos pies mide mi pene, no recuerdo la cifra exacta en metros y se tranca. El comandante te abordo nos encara sonriente y anuncia que un nuevo y vacío micro resplandeciente pronto acudirá a llevarnos a buen puerto, dado que el actual vehículo en el que estamos insertos, por así decirlo, creo que acabo de dejar pasar una oportunidad dorada de mencionar el vocablo "catramina", cosa que me embarga de un dolor que la palabra "catramina" difícilmente pueda expresar, en suma: que solo anda la tercera y que antes de meterse en lo oscurito, mejor ser prudentes y hacer que se jodan todos y todas con ecuanimidad. Esperamos con hambre, sueño y frío esta inesperada espera desesperada y catramina. Pero en lugar de venir un micro, viene un panzón mecánico que golpea con eficacia la cajeta de cambios y arrancamos con una lógica y atendible demora de algunos milenios. Llamo al maestro mayor de obras que es el depositario de las llaves para anunciarle lo retardado que parezco. Declara, ufano, que se va a dormir y agrega, catramina, que me deja las llaves puestas en la puerta, es decir a la vista de todo atracante, malviviente, caco u oportunista. Me alegro: Pinamar ha de ser una de las ciudades más seguras y catraminas del planeta.

    Taxi nocturno y en efecto, las llaves están en la puerta. Nuestra morada, en realidad sepia, es acogedora y hospitalaria. Dormimos como un bebé: cagándonos encima, despertándonos a cada rato, pero algo descansamos no sin antes aventurarnos a la ducha que es cruel y no dura mucho. A la mañana siguiente vamos a la playa que por contraste hace que la que nos había fascinado en Mar del Plata se vea reducida a fealdades de lugares que mejor no saber, es un poroto el garbanzo con el que se hizo la fainá de ayer comparada con esta porción de caprese. Clavo mi sombrilla, bebo mi mate, me zambullo y gozo. El mar me masajea tonificadoramente a pesar de saber que no estaba muy empapado del tema que digamos. Creo que terminó en este punto el jardín de delicias, el bosque de esplendores, la playa de catraminas del alma. Comienza aquí el espacio de protección al optimista. 

    ¿Cómo se pasa de creer en el contacto revitalizador con la naturaleza a que el siglo XXI no llegó a este páramo desesperante cuando está nublado?¿cómo la voz cantante del líder natural que organiza espontáneas aventuras pasa a ser un improvisado incapaz de advertir las ampollas pélvicas que el mojado pantalón contra el calzoncillo le generan?

    tal vez todo se deba a cierta falta de hierro en la sangre o a algo innato o al postparto, lo cierto es que la fluidez distendida del diálogo pasó de "no es que preguntaste dónde queda la calle congrio o hipocampo, sino que reeditás una pelea familiar, nunca saldada con tu padre y me usás a mí y a este contexto para recrearla" "tenés razón, qué buen insight, no se me había ocurrido, uno nunca será lo suficientemente freudiano como para advertir que superar al padre en realidad es que tu esposa sea más linda que tu madre" a "preguntá dónde mierrda estamos que hace un frío de cagarse" "no me psicopateés"


    No conforme con romper el repuesto lumilagro y no lograr persuadir a mi escultural partenaire de que el aire lo parte o de que trae buena suerte romper los vidrios del termo en la semana de tu cumpleaños, no conforme con descartar por onerosa una salida a un restaurante para gastar medio alquiler en compras de alimentos en el supermercado San José, me llama la dueña de la propiedad y algo desconcertada sugiere que coloque la alarma, dado que están robando constantemente. Para no parecer pedigüeña tan luego después de haber pedido que fotografiemos la casa para estar enterada de los arreglos que están pendientes, sugiere que si se nos mete alguien (se refiere a que penetre en la casa) podría llegar a robarnos aún a nosotros por ejemplo un pañal.




    La instalo, voy a sacar la basura, suena con estridencias nunca antes oídas y que desafían los límites de la representación y no hay manera de desconectarla. Veinte minutos después, cuando ya las trompas de Eustaquio pedían el cambio, viene un patrullero y tratan de esposarme. "Berlusconi solo fue condenado a tareas comunitarias, hasta un rengo se acaba de escapar de una cárcel" esgrimo con grima. Finalmente mi diligente media naranja-que para estas cosas es flor de catramina- aclara los tantos. Tanto es así, que encariñados y enternecidos, los encargados de la seguridad se marchan pero vuelven a llamar rogando una pruebita de amor para ver si la alarma se reconecta. Y nuevamente interrumpen mi descanso para preguntarme por qué diantres no volví a conectar la alarma, ahora que sabemos que funciona a las mil maravillas. No puedo contestarle que prefiero afrontar a una banda de cosacos sodomizadores o cuchilleros correntinos antes que exponerme a ese infernal sonido asesínico de manera que accedo a colocar la alarma, una alarma que es mi único medio de que ellos se enteren de que en ese perímetro no sé qué. Me instruyen para que no abra ninguna puerta ni ninguna ventana. Estoy finalmente preso pese a las buenas labores disuasivas del gran amor de mi vida, que minuto a minuto preferiría no serlo, ni haberme conocido. Para colmo, la fuente de consolaciones sublimes, la cámara de fotos que todavía estábamos pagando y que cuesta, bueno, no tiene sentido poner aquí la cifra, creánme que mucho, desaparece misteriosamente. El testimonio de que hice un asado de rechupete que incluyó salchicha parrillera, tira de asado, morcilla y asado, la foto que haría recordar todo con alegría, como una anécdota de la cual nuestros bisnietos se van a reír nunca será vista por los designios de una Providencia que todo se lo permite con el pretexto de que no existe. Las fotos que demostrarían que la cámara se perdió no me dejarían mentir.

    Un amigo me llama para comunicarme que apareció un comprador para el piano. Olvidó retirar el aviso cuando lo vendí. El oferente me ofrecía un 50 % más.
    El micro de regreso va rápido, de la lluvia inclemente de la playa al calor sofocante de la ciudad de Bs As. Claude Levi Strauss se equivoca: el pasaje de la naturaleza a la cultura no es la prohibición del incesto, el pasaje de la naturaleza a la cultura es el de regreso Madariaga-Retiro.

    Un marplatense ostenta una remera que dice "agradezco a Dios ser marplatense". Imagino la versión porteña: "agradezco a Buenos Aires ser Dios".
    Vuelvo a casa y sigo trabajando en un centro clínico para futuros recibidos de licenciados en Psicología. No es un gran centro. Al principio nos muestran adónde debemos acomodar al paciente en el sofá o el couch, para no utilizar pacientes reales, con bolsas de basura orgánica. Nos da pena desperdiciar bolsas de basura orgánica que todavía sirven en este aprendizaje, pero suponemos que entrenar el acomodamiento de pacientes futuros con bolsas de basura orgánicas es una de las experiencias esenciales que toda persona debe transitar antes de partir al otro mundo. La Licenciada Ana Diplossi, mi jefa, recibe a todo esto, la veo por cámara villa gesell, a dos muchachos que traen dos ataúdes. Al parecer acarrean consigo el cadáver de sus progenitores. Ana Diplossi les da la bienvenida y explica que nunca es tarde para hacer terapia de pareja, que una pareja puede parecer muerta a los ojos del común de los mortales, pero que solo el profano cree en esa mundanal circunstancia... Tomo nota mental del registro cordial con que Anita aborda a los habitantes de los ataúdes: -buenas tardes, seguramente pensarán que el Otro ya nos los escucha, pero no se alarmen...a veces una alarma es tan fuerte que uno se queda gorda como una napia, por no decir catramina...

     por suerte siempre queda el amparo de recitar la gran frase de George Bernard Shaw que dice que el único verdadero infierno en la tierra es ser utilizado para fines innobles o pasarse la vida quejándose de que nadie se consagra a hacerlo a uno feliz en lugar de usar sus energías para fines que te trasciendan...agrega que todo lo demás es mera mortalidad e infortunio. Borges no sin ironía solía citar como consuelo ante, por ejemplo, la fatalidad de quedarse ciego este "pure missfortune"
    Mientras caminábamos por el mar recontestábamos desde nuestro actual sentir algunas preguntas del cuestionario Proust...Por ejemplo,  ¿Hacia qué índole de faltas siente mayor indulgencia? llevó a mi guerrillera guerrera a contestar que a las cometidas por personas que    carecieron del privilegio de una educación formal elevada. Cuando un motochorro te asesina hay dos víctimas, no una. Estuve de acuerdo, pero entendí que no se me perdone nada: la UBA y el Colegio Pestalozzi, después de todo, son estigmas demasiado difíciles de ocultar...

    Pero es natural que uno llegue a sentirse tenso y que a la hora de limar asperezas por desaveniencias se puedan producir rispideces en una pareja que no duerme por criar a una beba de tres meses, que negocia constantemente cuánto y cuando hay que cuidar a una progenie previa, que ve mermar a diario su poder adquisitivo y que además se desea la muerte y nunca deberían haberse juntado, es típico


     
El llamado más extraño y entrañable que tuve hoy en mi cumple, fue del profesorMartín Brauer, que me llamó desde su clase y me hizo felicitar por todos sus alumnos, y me preguntaron sobre mi traducción de El Alma del Hombre bajo el Socialismo 
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  • o cual actor de Hollywood, con que no hay pasajes. 
    E



                                        ¿vale más que mil palabras una foto del orto?


















     

4 comentarios:

  1. Anónimo1:51 a.m.

    aguante Madariaga

    Lara

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  2. Anónimo2:05 a.m.

    lo siento, escuche hasta el minuto 7 de estas 40y pico insoportables con chiste faciles de "con tal de que te la pongan (la musica) " cualquier cosa te viene bien. Remitirse a mi manual del chiste facil verde: "omita el sustantivo femenino"
    no llega mi paciencia hasta el interviu

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  3. Anónimo12:41 a.m.

    Sobre todo me inspiró este párrafo:

    nos permite reinventarnos una identidad, reformulamos letras de canciones, vamos celebratorios canturreando para bailar la rambla se necesita y demás bobadas dichosísimas...Vemos una pinturería y nos parece que hay un rojo de albalátex que en Buenos Aires nunca habíamos visto, en la revistería pueden comprarse ejemplares de un diario llamado "Clarín", en fin, todo es mágico y exótico.

    Está bueno tb. el pasacalle del padre castrador (sounds familiar ;)?) y el afiche de Macri x Smartphones (genial!).

    Contame cuando nos veamos lo del centro de salud y los ataúdes, dale?

    IG.

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  4. Anónimo4:22 p.m.

    Debora Kopec
    Hola, de nuevo
    me alegro de que hayas entendido la motivación positiva de mis palabras. Me alivia que Vero haya aprobado lo que publicaste con antelación y por ende no se sienta expuesta. También me alivia saber que no estás pensando en separación. Siempre que pueda ayudar lo haré. No creo que nadie haya despreciado a Vero en mi cumple. Al contrario la gente tuvo comentarios súper elogiosos hacia ella, hacia Helena, hacia Ezequiel y la hermosa familia que se veía. Jamás me costaría tratarla bien. Me cae muy bien.
    En otro orden de cosas no me olvidé de nuestro compromiso de cuidar a Eze. Quizás podamos el día feriado. Yo te aviso si tengo o no ensayo y vos me dirás si él puede
    Un fuerte abrazo

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la peor opinión es el silencio, salvo...