domingo

Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa. (El 18 brumario de Luis Bonaparte, 1851-52).



mi hijo mayor, Ezequiel, hace exactamente un año, bailaba en Plaza Irlanda postulándose como el próximo Justin Bieber
inspirado por una idea que aparece en "Smoke", la idea de Paul Auster de fotografiar cada día desde el mismo ángulo la misma esquina le pedí a un amigo de paciencia tibetana que filmásemos exactamente el mismo videíto del año pasado, pero esta vez con un Ezequiel de dos años y medio...el resultado fue la catástrofe, el pequeño divo exigió un cachet millonario y se rehusó a sonreír...durmió en el camerino de su trank hasta que los técnicos del plateau se tenían que ir del set...manifestando su reprobación con los contenidos de "Farsantes pero decentes" interpretó a un niño autista, enfermo de beri-beri, catatónicamente inmóvil y con una repulsión patológica a ser aupado o cosquilleado...al retirarse los cameramen, corrió de un lado a otro todo sonrisas y gritó: -a la vida hay que vivirla, no fotografiarla...inútil decirle que la National Security ya lo va a pescar vivaracho y encantador...con ustedes ¡mi hijo Sofía Gala, al que prodeceré a despedir de inmediato!


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la peor opinión es el silencio, salvo...