martes

A favor del matrimonio goy

Recuerdo el diálogo con una niña de tres años, que me preguntaba: —Y luego, ¿qué haré?
—Luego, irás a la escuela.
—Y, ¿luego?
—Luego a otra escuela, para aprender más cosas.

—Y, ¿más adelante?
—Te volverás grande, te casarás…
—Eh, no…
—¿Por qué?
—Porque yo no soy del mundo de los cuentos, soy del mundo de las cosas verdaderas.
“Casarse” era para ella un verbo de los cuentos, el verbo final, el destino de las princesas y sus príncipes en un mundo que no era el suyo.

Gianni Rodari. Gramática de la fantasía (1973)

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