lunes

Mi hijo, el antropófago, no me come

a pesar de lo que dicen los gorilas y cipallos mediáticos, Helena no para de crecer a tasas chinas: siete kilos setescientos cincuenta gramos, se va para arriba como el dólar y sesenta y ocho coma cinco centímetros de espesor...el perímetro Sé fálico es algo íntimo pero del orden de 41, 5...
Había una vez una familia anco que era muy feliz porque Maritoo Zapagllo no hacía más que crecer y crecer. Su pediatra a seis pies bajo tierra dijo que ya estaría en el kilo trescientos y papá Pumpkin y mamá Batata no hacían más que admirarlo y hacerle fiestas y monigotes...pero la cruel guadaña tronchó su vida que empezaba a germinar porque había una vez una familia humana, demasiado humana cuya hija no hacía más que crecer...¿entienden la alegoría mongólicos, o bueno, no se los puede llamar así porque ahora hay que hablar todo en políticamente corrupto? ¿hasta cuando la matanza indiscriminada de zapallos y ancos? ¡démosle de calabazas a la violencia para con vegetales mutilados, masacrados o que quedaron en estado vegetativo, no más trato infrahumanitario a los tubérculos, volvamos a las raíces, tiñamos todo de alegoría!

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la peor opinión es el silencio, salvo...