martes

Repita sonriendo

En "Borrador de memorias" (Plus Ultra, Buenos Aires, 1978, compilado por María Hortensia Laclau), Conrado Nalé Roxlo anota: 
"Hay un cuento de O'Henry que nunca he leído (me lo contó en la dirección de este diario Carlos Muzzio Sáenz Peña, 
que era un grato narrador). En un garito del lejano oeste dos rudos buscadores de oro juegan a los naipes; d epronto uno, con los labios apretados y la mirada fija, exclama:
-¡Tramposo!
El corro palidece. La situación es de muerte. Al insulto debe responderse con un tiro. Cada grupo humano tiene sus leyes. El ofendido saca lentamente la pistola, apunta al pecho de su contrincante, pero en vez de disparar, dice: -Repítalo sonriendo.
-Gran tramposo-dice el otro, con amplia sonrisa. Se ha salvado la situación, y el juego continúa tranquilamente. He resumido ese admirable cuento porque él muestra todo el valor que puede tener una sonrisa como transformadora de palabras. La sonrisa de Arlt, tenía siempre ese valor (...)

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la peor opinión es el silencio, salvo...