domingo

sigo siendo tan solo un semáforo aindiado que deglute cosas solo de gluten, me dijo y no me conquistó

en mi pausa de almuerzo durante una jornada de encuestas del tipo follow-up sobre champagne en supermercados en San Justo para CCR-CUORE decido salir a tomar sol y a leer la biografía de Billy Wilder. Pasa un colectivo con hinchas de no sé qué club y me sorprenden. Su mensaje es: -¿qué leés, Neruda?- y a continuación la extrañísima contradicción en los términos: -¿dónde está tu mujer, cornudo? ¡dejá de leer, puto!
me costó bastante decodificar la alocución verbal, hasta que di con este manjar filipino, seguramente al que quisieron aludir en su experticia políglota de sibaritas...



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