lunes

El sacrificio de Abraham

pongo primero el comentario que me mereció la amorosa reflexión filosófica de Dario Sztanjszrajber por el día del padre (solo porque ya no considero necesario sacrificarlo) y después vienen sus hermosas palabras....

Leonard Cohen escribió "Story of Isacc" contra mandar a morir a niños a Vietnam, Woody Allen escribió el chiste de que Dios lo decía en chiste pero la humanidad se apresura a obedecer si oye una voz autoritaria, los psicoanalistas adoran la broma de que Isaac al volver dice "¡menos mal que soy ventrílocuo!" y Kierkegaard habla del tiempo de subida a la montaña como más largo que toda la historia del pueblo judío...Elie Wiesel se sorprende de que Abraham se enoje no cuando se le pide el sacrificio, sino cuando se lo exime...recabando estas referencias me olvidé del saludo cumpleañero, en general esta sanguinaria requisitoria que parece tan cruel, parece ser según antropólogos contextualizadores, el pasaje del infanticidio ritual del primogénito a su renuncia, y en realidad, una consagración de la vida con la celosa vigiancia de la noción de que los posesivos celos solo buscan apresar un cantidad de amor que se diluye si se agota en sí misma y se le prohibe realimentarse de todos los amores...

Día del Padre...
Siempre me trastornó el relato del sacrificio de Isaac. Está tan bien escrito. Está tan poco escrito y tan plagado de silencios. Siempre me trastornó el silencio. Sobre todo el de Abraham que lleva a su hijo sin proferir palabras hacia el monte para sacrificarlo. Siempre me trastornaron los sacrificios. No me cierra la paradoja de realizarse en la entrega, o más bien, me cierra en la medida en que sea paradoja y no una entrega por conveniencia. Siempre me trastornó la conveniencia, ese círculo de apropiaciones donde se niega al otro hasta que finalmente uno es el otro apropiado para otro. Siempre me trastornó el otro. Me trastorna. Me saca de mi “me”. Me revuelve todas mis inercias, impulsos, comodidades, seguridades. Mis hijos me trastornan, sobre todo porque no son míos, o sea, no son posesiones, pero son míos, no se muy bien por qué. O más bien, no importa muy bien por qué, pero son mis hijos. No son míos. Son mis hijos. El más paradójico ejemplo de la otredad, ya que siendo parte de mi cuerpo, ya no lo son, aunque lo sigan siendo de modo espectral, en la forma de una huella, en un parecido corporal o gestual o tonal o lagrimal. ¿Cómo se le ocurre a un padre llevar a su hijo a un sacrificio? Solo si no es su hijo, lo puede llevar. ¿Y no se trata de justamente de eso? Siempre pensé que si me tocara a mí, reaccionaría al revés: me sacrificaría yo. Pero Dios no le habla a Isaac sino a Abraham. El problema no es ser hijo sino padre. Para los problemas del hijo hay que esperar al Nuevo Testamento. Claro que ahí el hio se muere y aquí el padre lo mata. No lo mata, dice la voz de mi mamá. Si, madre, lo mata aunque no muera. Pero mi hijo me apaga la computadora obsesionado con esa luz roja que titila. ¡Teo!, le grito. Le puso de nombre Dios a su hijo, dice una voz que se ríe (¿la de Dios, celoso?), pero a mí lo único que me importa es que se me borró el archivo y que aunque sea Dios o mi hijo o la vida que utilizó mi cuerpo para reproducirse, en este único y especial momento, solo quiero pegarle el grito más furioso de la historia, pero no puedo. No puedo. Todo al final de cuenta se trata de poder. Ni de amor, ni de miedo ni de fe, sino de poder. De los límites al poder (y a otra de mis hijas le puse María, la madre de Dios. ¡Tomá!), ya que lo que trastorna es lo que no se puede. Esa es nuestra única tragedia: ser concientes que no lo podemos todo. Si hasta creamos una metáfora de la omnipotencia para consolarnos, copiarla y matarla. Mis hijos me han reconciliado con mis impotencias. No volví a prender la máquina y me fui a jugar con Teo a los autitos. La ética siempre es previa. Todo lo demás es justificativo.
publicado en Reviste Elle

2 comentarios:

  1. Anónimo8:20 p.m.

    Hola Martin!!!!!
    Felicitaciones x tus hermosos hijos......
    Te mando un fuerte abrazo y que sigan tus exitos!!!!!
    Beso
    Angie.-

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  2. Anónimo1:38 a.m.

    hermoso ambos textos, el tuyo y el de darío.
    me alegro que ya no consideres necesario sacrificar a tu padre
    espero de corazón que tus niños lleguen a la misma consideración

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la peor opinión es el silencio, salvo...