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Recomendación supina: RELATOS SALVAJES

Hay una película en cartel que derriba el mito que sugiere cosas aberrantes relacionadas al cine nacional. Hay un solo film que va a pasar a la historia por correr el mojón de nuestros límites de representación. Una película que bate no sólo records de público, sino de audiencia y además tiene excelentes críticas y es comparada con producciones de Tarantino. Y no para decir "comparado con Tarantino esto es una porquería".
Ya todos saben que estamos hablando de "Relatos salvajes", una producción extraordinaria, de la que nuestro equipo de especialistas va a dar cuenta.
El problema es que uno de los integrantes del staff de críticos se halla abocadísimo a la crianza de sus "crianzas" como dicen los hermanos brasileros del 1-7 y el otro no consiguió entradas.
Pero nuestro profesionalismo nos obliga a seguir, como diría Carlos Bianchi. Vamos a reseñar esta joya cinematográfica que, aparentemente prima fascie se trataría de varias historas, no sabemos si entrelazadas por algún nexo común o no, protagonizada por excelentes actores y actrices.




En esta imagen puede verse una de las inefables escenas, podemos ver el rostro de una mujer, o por lo menos lo que parece ser el rostro de una mujer. Recordemos lo que decía Godard respecto del encuadre como una decisión moral. La película es en colores y sonora, esto último es una inferencia que corre por nuestra cuenta, dado que el testimonio fotográfico no lo garantiza. Un exponente sobresaliente de lo que como un juego al principio crearon los hermanos Lumiere. El cabello de la protagonista, o personaje secundario se muestra despeinado, una postura que podría compararse con la pierna suelta en la evolución de la pintura, una perspectiva con la que los dibujantes del Antiguo Egipto no osaban soñar ni en sus más húmedos sueños, que por supuesto serían la mar de secos...


El rostro de un destacado actor argentino, cuyo nombre en estos momentos no viene al caso remarcar, en una de las escenas más inolvidables de "Relatos Salvajes", la del avión. A su izquierda, un rostro femenino. Y a lo lejos, la silueta de una azafata, o mejor dicho, la silueta de una actriz que represtentaría, en principio, la figura de una azafata. Los pisos del avión están alfombrados de color azul. Para quienes ya estén familiarizados con este momento inenarrable, no decimos más nada. La película es un verdadero sueño, un sueño de Buñuel con pinceladas de Tarkovski que no recaen en lo chabacano ni en los didactismos. La escena es una de las más logradas de la película, suponemos, de ahí que su foto sirva a los efectos promocionales.


Darío Rarinetti, si no nos equivocamos, imprimiendo su inconfundible sello, es es el insustituible semblante del otro lado de la ventanilla en esta sobresaliente parte destacada en la que adivinamos también la posible nuca de Leonardo Sbaraglia, anunciada en el elenco multiestelar, junto al resto de su anatomía envidiable, excepción hecha tal vez de su estatura. La mano abierta del otrora protagonista de la ganadora del Óscar "El secreto de sus ojos" forma parte sin duda de uno aquellos diálogos cargados de sorna porteña y ácido cinismo con el que se viene desencasillando clónicamente en las últimas cuatrocientas películas que dio a nuestra delectación.







En definitiva, no será "Citizen Kane" ni "el Padrino", pero "Relatos Salvajes" tiene la potencia narrativa y la inteligencia de platearle una pregunta al espectador y responderla en el sentido no necesariamente pasatista de que una buena película de entretenimiento no tiene por qué cambiarnos la vida, si bien puede que resulte a su vez una experiencia que trascienda la media y contribuya a hacer de este, nuestro planeta, un mundo un poquito menos tedioso.No hace falta decir más: la película cargada como su nombre lo indica, de relatos nada menos que salvajes, deja a quien la disfrute una sensación que es muy difícil de reducir a rótulos verbales, especialmente para quienes no hemos tenido la fortuna de mirarla...

5 comentarios:

  1. ah bueno, ahora somos críticos de cine ja.... pero sabiendo de tu humor, que la recomiendes me hacen dar ganas de verla en serio... y no tengo prejuicios con las pelis argentinas y menos con Darín, que es un cliché en sí mismo pero es un actorazo también... en fin.... después te digo entonces... salu2...

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  2. Anónimo3:41 p.m.

    Habiendo leido tu critica, ya me pase un rato encantador. Seguramente mas entretenido que lo que ofrece el cine nacional desde su creacion a la fecha, incluyendo a leonardo favio y demas sacralizaciones. Para que voy a ir a ver esta, si ya se que los dialogos tienen frases celebres inexistentes en la vida del humano medio y pausas de dos microsegundos mas alla de lo aconsejable para dotarlas de veracidad????? Fabi

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  3. Anónimo6:18 p.m.

    Al fin una crítica de la película que no te caga el final ! Cómo puede ser que TODOS los críticos nacionales se hayan puesto de acuerdo en destruir el elemento de sorpresa que conlleva cada escena, contando que le avión se cae, que Darín hace explotar una bomba en la inspección de tránsito, que Sbaraglia termina muerto abrazado con su victimario, que Lita Stantic asesina al cliente del restaurant y que la parejita que se casa finalmente termina haciendo el amor al lado de la torta mientras la fiesta se cae a pedazos? Qué falta de insensibilidad por una experiencia estética que tan costosamente construyó el director y que es clave para entender el Zeitgeist kirchnerista

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  4. Anónimo2:34 p.m.

    La viste?
    Leí tu critica, me gusto. Lo de Darin en la ventanilla con la nuca de Sbaraglia, que no es Sbaraglia, no lo entendí.
    Buenísima la peli, muy romántica tu critica.
    Si no la viste, sos un chico muy intuitivo, jajaj!
    Besos!
    Pao.

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  5. Anónimo12:26 a.m.

    Yo diria que es una pelicula de paisanos hecha por un paisano. Desde Posternak, hasta el obvio casamiento judio pasando por el apellido de Darin. Szifron es un talentoso robador de ideas o evocador-homejaneador cuando se lo quiere pagenerizar. Yo mismo fui su victima. Hace 3 años la grua me llevó el auto de Uriburu y Pasteur, y yo fotografie el cordón absolutamente despintado de amarillo y revelé las fotos con las que fui a reclamar al CGP. Simpaticos me dijeron "enviaremos un perito a verificar si es cierto que está despintado" a lo que retruqué "si lo pintaron la semana pasada, me cagás papá, lo que importa es que estaba despintado cuando yo estacioné (como demuestran estas fotos), no hoy". Finalmente 3 meses despues me dieron la razon, me anularon la multa y me dieron un papel con el que logré que en la playa subterranea de Cerrito me devolvieran el importe del acarreo, y de ese infausto lugar donde tantas veces acudi bufando y puteando por el secuestro de mi auto, por unica vez me retiré victorioso con la plata del acarreo devuelta y les dediqué un corte de manga estilo "Lanoratori" de Los Inutiles de Fellini o Sergio Renan yendose ganador del Casino en la peli que hacia periodista con Luisina-Soriano que no recuerdo el nombre.

    El episodio de Sbaraglia absolutamente previsible, el de Darin con olor a Michael Douglas en un Dia de Furia, el del veneno una boberia porque termina con cuchillazo nada sutil. El resto bien, pero nada extraordinario
    Oscar

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la peor opinión es el silencio, salvo...