martes

De universalizar el conocimiento a universalizar solo la autoridad que derivaba del conocimiento


Billy Wilder en Sabrina lo insinuó: aunque nos conmueva por inerme la ingenuidad y el candor, sabemos íntimamente que son fortalezas
Oscar Wilde (en uno de sus muchos y muy deleitables abordajes a la cuestión) escribe que el deber del crítico es educar al público pero el deber del artista educar al crítico. En reseñas voluntaristas al cine argentino notamos invariablemente lo que podríamos denominar "la impresión de triunfalismo". Otro factor que disminuyó el prestigio de la crítica fue, para decirlo con esa operación retórica que se categoriza como metátesis: "el triunfo del impresionismo". Después de que se negara a Monet, y se comprendiera la enormidad del error, se pasó a una fase que Woody Allen en "Anything else" caracteriza como "Si un tipo se para en el Carnegie Hall y vomita siempre va a haber alguien que lo considere arte".
Y a pesar de los errores que pueda cometer una persona preparada, cultivada, formada al determinar la adecuación a cierto cánon de excelencia, no debería olvidarse su calificación, así como un periodista no debería con mayor elocuencia que un magistrado llevarnos a ansiar la pena de muerte de un delincuente. El pasaje del entocentrismo al relativismo cultural trajo unos ideales que Borges en "Utopía de un hombre que está cansado", retomó de Bernard Shaw ("Hasta donde llega el pensamiento") y vaticinó que en el futuro cada uno será su Shakespeare y su Rembrandt y su Schubert. Similar a los quince minutos de fama de Warhol. Y similar a lo que temía Chesterton de abandonar la reverencia a un poder superior, como lo más antitético de la democracia.
La profesora de lingüística que me explicó que porque los originarios hopi para cambiar el tiempo de un verbo cambian también el espacio "anticiparon la relatividad de Einstein" es un ejemplo de cómo del Iluminismo se pasó a la demagogía hacia la ignorancia (pero no es mérito nuestro la hermosa palabra "demagogía", se la debemos a los griegos, sus raíces de pueblo, y de gobierno, te amamos palabra "demagogía", gracias por todo lo que nos das, somos tus humildes usuarios). No poner límites a los niños, no poner aplazos a los alumnos, no hacer esfuerzos de tolerar a la pareja, el triunfo del más mezquino individualismo con slogans de libertaria ética.
Sobre esto, pero mucho más sucinto y atinado, ha escrito
 Daniel Molina:
http://www.lanacion.com.ar/1734915-sobre-la-critica-en-la-era-de-internet


Querido: quise darle un engarce lo más de lujo que me saliera a la nota de Molina en "la Nación", además de publicitarla para los míos recién hoy como para haber dado tiempo a los demás que ya la leyeran
pero daría la sensación de que no hay megustas ni enorme consenso de que está buenísimo

de hecho tal vez esté poniendo cosas en su boca, y lo digo estrictamente como metáfora

lo puse en facebook pero puedo rectificarlo o sacarlo porque mi intención es lograble: recomendar al amigo en una nota admirable...

quizá me salió el "pastor alemán"??

un cálido saludo

Martín
Querido Martín
Es cierto, en esta dictadura de Facebook en la cual estamos viviendo se nos obliga a tener tantos "me gusta" como podamos. Nada se nos dice acerca de la CALIDAD de cada uno de estos "me gusta", simplemente importa su cantidad, su bulto.
Lo único que resta por hacer, entonces, es prostituir nuestros principios y volcarse al populismo.
Darle la gente lo que la gente quiere. Regurgitar el triste alimento que su corto entendimiento puede digerir. 
Para esto hay muy pocas reglas a seguir: 1-escribir poco y mal 2-aludir siempre a las facultades más bajas del entendimiento (cuando uno piensa que ha bajado bastante, siempre hay
unos varios escalones más para bajar)
Así, por ejemplo, uno podría escribir "SEXO SEXO SEXO Ahora que he llamado su atención recomiendo fervorosamente leer la columna que un amigo escribió en..." Por más remanido que esté este recurso, nunca 
deja de ser efectivo.

Un consejo mejor que te puedo dar es no fiarse de los consejos de los demás: Ni tampoco de sus opiniones. Seguir haciendo la propia obra según nuestros cánones, sin importar si a los demás les gusta o no. Pero bueno, eso claro que ya es más difícil.


lo que escribí para recomendar a Daniel Molina no está muy bien, no?
quiero decir, pusiste me gusta sin haber podido no haber visto que eso estaba primero
qué fallo?
es muy moralista lo que digo?
muy adorniano?
facho?
me exprese mal seguramente


jajaja

es mucho más básico lo míoo, lamento decepcionarte

puse me gusta a las fotos de tus hijos que están hermosos
ahhhhhh

Ayer estaba tan cansada que no entendía de qué me hablabas. Ahora entiendo, no había leído la nota de D.M. (buenísima). Lo que escribiste vos tiene problemas por exceso de velocidad (al escribir

"en le futuro cada uno será su propio Shakespeare, su propio Rembrant y su Schubert" jajaja, síntesis genial. Y el cierre que escribiste también está muy bueno "el triunfo del más mezquino individualismo con slogans de ética libertaria"


Ah, tu texto no me pareció facho y Molina explica que a muchos de los que escriben en forma "independiente" reciben guita que condiciona
De todos modos, creo que internet democratiza, aunque la calidad de lo que circula, el 95%, es una bosta
la banalización de la crítica y de tantas otras cosas (la política!!) es en un contexto de crisis, decadencia, que se sostiene con ....relato
si es muy adorniano....si tiene valor cualquier producto individual como obra de arte...No sé mucho al respecto pero a Milo Lockett lo encerraría en un locker de por vida, a las chicas de Belleza y felicidad las condenaría a vivir dentro de un tetrabrick de las Tres niñas y a comer serpentinas y brillantina como único alimento. Igual las críticas que no ofrecen una mirada reveladora.

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