domingo

El temor secreto del "Santo de la Espada"


El revisionista histórico Alejo Próximo nos habla de su nueva nouvelle “El miedo del valiente”, en la que ensaya una respuesta al ya clásico “enigma de Guayaquil”
-Muy buenas tardes, querido Alejo, es un honor tenerte como invitado en “La cultura del refugio”
-El honor es mío. Sabés que me encanta tu programa y que lo grabo si me veo obligado a perdérmelo por motivos profesionales, ya sea por el dictado de una conferencia, la revisión de documentos en hemerotecas alejadas o por la publicidad que requiere la presentación de mi libro
-Éste, tu decimotercer libro en lo que va del semestre nos muestra una faceta desconocida del General San Martín
-No me digas que lo leíste
-Todo no, obviamente, pero alguna idea del libro tenía que tener antes de entrevistarte
-¿Qué te pareció?
-Terminemos el programa en paz y después lo conversamos en privado
-Es un gran halago que hayas leído aunque sea una parte, estoy acostumbrado a entrevistadores que no se molestaron en tomarse el trabajo de leer ni una línea y que me colman de elogios
-Decime, Alejo ¿cómo es que después de escribir el libro sobre uno de los cinco presidentes en 2001, aquel inolvidable “Ramón Puerta, bisagra del futuro” se te dio por  un contraste tan grande, por encarar a uno de  los próceres más reverenciados en nuestro país?
-Por canje, vos sabés como es esto, me pagaban el viaje a Yapeyú, los vinos...es como Esparta, no queda nada, si se me perdona la impensada y audaz comparación
-Sin embargo, noto que José de San Martín, el padre de la patria, la figura indiscutida, si bien masón, perteneciente a la Logia Lautaro, no queda del todo bien parada…
-Al contrario, Eduviges, al contrario: San Martín deja de ser el héroe imposible y abstracto del bronce en mi investigación y se vuelve admirable por su carnadura humana, por superar sus panic attack
-Se ha comentado que extrapolás categorías contemporáneas a una época diferente, que San Martín no pudo haber tenido “ataques de pánico” o que al menos no se los llamaría así
-Esto pasa con todos los revisionistas. Se nos quiere hacer aparecer como el malo de la película en una época anterior a los hermanos Lumière. Como cuando Felipe Pigna dijo que Mariano Moreno era el primer desaparecido. O como cuando Hernán Cáceres habló del celular del General Paz, que tenía pésima señal. Pero José Mutad y Mutandis, muy generosamente me reivindicó, dijo, lo voy a citar in extenso porque me colmó de halagos "Alejo es un excelente historiador, muy riguroso y purista aunque por momentos repita párrafos enteros (...)de algo que evidentemente no ha entendido del todo"
-En concreto, nos gustaría que le cuentes brevemente a la gente de qué trata este libro
-Cómo no: es un libro que humaniza al prócer, lo acerca al común de los mortales. No magnifica que cruzó los Andes, sino que nos remite a sus íntimos pánicos, en especial a uno, que no sé si adelantar o no
-Bueno, yo creo que como tu libro es un libro de historia y no un policial, podríamos adelantarlo, es un tema, ja, ja, lo menos que puede decirse, converSABLE, ja, ja
-En concreto, a San Martín de muy niño lo marcó la experiencia del circo, a una edad prematura, cuatro o cinco años, las fuentes no están de acuerdo. Y toda su vida vivió atormentado por el temor al tragasables. Por eso entrega su sable corvo, no por gentileza, sino para que no lo persigan los espadafágicos, a los que veía como zombies que lo perseguían.


leo parte del libro, el capítulo intitulado "El íntimo cuchillo en la garganta": El levantamiento de 1812, que derrocaría al primer triunvirato, habría tenido su verdadera causa en el hecho de que Feliciano Chiclana mirara su sable con “malos ojos", según palabras del propio libertador, en un carta que le dirige a su confidente en el tema, Manuel Martín de Perredea. En esa misma misiva, el por entonces teniente coronel, confiesa: “Los ojos de Feliciano se posaron sobre mi sable como los de un ave de rapiña sobrevolando su presa, o un carabinero a caballo invitado a un banquete de Luis XVIII Esa imagen quedó grabada en mi mente, y supe que no iba a poder descansar hasta que ese *** que codiciaba mi sable dejara de estar en el poder ”.
Éste no fue un incidente aislado. En otra de sus cartas rememora el famoso abrazo de Yatasto y cuáles fueron las primeras palabras que el general Belgrano le susurrara al oído frente a las tropas: “No te des vuelta ahora, pero ese cabo de ahí te está fichando el sable”. Este incidente no hace más que agudizar el creciente temor en nuestro bienamado San Martín, quien desde entonces nunca volvería a dejar su sable a más de medio metro de distancia, aun en momentos de intimidad con su flamante esposa.


Un motivo por el cual tuvieron éxito sus ejércitos fue porque el general insistía en que sus tropas tuvieran una dieta basada en lentejas y carnes rojas. Se ha malinterpretado el motivo por el cual San Martín obligaba a rajatabla cumplir esta dieta, se cree que era por razones estrictamente nutritivas pero en realidad su esperanza era que la dieta rica en hierro eliminara aún los más mínimos deseos de ingerir sable alguno. Un error histórico que yo corrijo es que siempre se caracterizó al ejército del libertador como un ejército lleno de fe, a lo que esto se refería esto era en realidad al símbolo químico del hierro.
Otros registros ponen en boca del santo de la espada frases como “Mejor vayamos por la cordillera porque por el camino del Alto Perú está lleno de tragasables” o “Puedo soportar el peso de ser el protector del Perú pero la carga que me es imposible sobrellevar es ser el protector de mi sable”.  La situación no mejoraría para el liberador, quien sufriría durante su tiempo  en Lima su peor crisis. Sin embargo, en el momento de máxima oscuridad, encuentra un alma afín, el magnetismo de Simón Bolivar, quien también habría presenciado  actos circenses y si bien no compartía sus más oscuros temores, era asolado en sueños por la mujer barbuda. Es entonces que San Martín decide seguir los pasos del General Belgrano y dejar su carga en hombros de un sucesor. Con la entrega de su sable corvo a Juan Manuel de Rosas, San Martín puede esa noche finalmente disfrutar de un apacible sueño, luego de años de tormento por la figura del tragasables"
-Acá también se ha comentado que la mención a los zombies, así como la del detector de metales,  puede ser anacrónica
-Lo único que falta es que se queje la Sociedad Protectora de Armadillos. Por decir la verdad se me ha hecho presa del escarnio, la burla, el desprecio, la injuria, el ninguneo y la comparación de mis libros con los de Marcos Aguinis. El contexto es la razón de ser de cómo se lee un texto. Coinciden como coincidieron hoy, como le hubiera gustado al “Beto” Einstein, la calle 24 de noviembre y la fecha del día de hoy, el contínuo espaciotiempo. Vos fijate que Tinelli riéndose de que Lourdes Sánchez en lugar de “trastorno obsesivo compulsivo” dijera “trastorno ocupado complejo” solo  es aceptable en nuestro contexto. Cabe imaginar contextos muy otros: un ilustrado y distinguido crítico de arte que diga que viene de ver el museo de Rembrandt de Amsterdam y le repregunten si sabe cuándo fue construido o por la etimología de la palabra “museo” y se rían de que tuvo el snobismo de nombrar algo que solo conoce superficialmente.
-Como siempre,un placer tenerte, nos provocás y obligás a repensar, Alejo
-Se me ha tildado de “circense”, más específicamente de “payaso” y de que si mis libros vienen con un juego de cubiertos es para darles de comer a mis hijos. Solo falta que me homologuen a Carrió. El trabajo del historiador a veces es el de sumergirse en el pasado y a veces el de anticipar el futuro. De comprender el sentido de la historia o de denegar todo determinismo mismo. Porque la historia nos devora, nos come.  Fijate que la palabra “comida” es un participio. Ese hallazgo no se lo escuché a hombres viajados y leídos.  La gente que sojuzga mi trabajo no hace más que confirmar mi tesis: psicológicamente estamos hechos para el malestar. Se ha comprobado que se necesita sobrepasar  una instancia de ocho elogios para superar la destrucción anímica que causa una crítica. Y se ha comprobado también que expresar aprecio nos hace sentir vulnerables y bobos, que nos escudamos por miedo en el sarcasmo. Quien sepa esto no puede sino atribuir a la envidia  a las voces que consideran una irreverencia que la tapa del libro sea la foto de Maradona acariciando la vagina de Rocío. Es que para las jóvenes generaciones, San Martín era una figura de cera, una pieza de museo, una momia, un holograma. Había que aggiornarlo, dotarlo de picardía, retraducirlo al hoy. ¿Qué es el miedo al tragasables hoy, sino la homofobia?¿qué se equipara al cruce de los Andes para un muchacho que quiere aprender algo de su historia a algo tan ajeno a su realidad bombardeada de propagandas sexies? Fui vituperado no solo por la asociación Sanmartiniana, sino también por maradonistas que subrayan lo fría que es esa chica, aunque se muestre a sus pies, no olvidemos lo que roza su nombre "Rocío".  Yo nunca extrapolo más que lo estrictamente indispensable. En tiempos de Konrad Lawrence de Arabia, el canto de los pájaros era innato. Hoy en día ya es adquirido, el ave se autocorrige al oírse. No cambió la naturaleza pero el paradigma desde el cual la percibimos hace que hoy no podamos imaginar a Aristóteles sin su cuenta de Twitter. Si yo no supiera de contextos históricos creería que soy un galán por cómo me dan bola las minas ahora. Pero es obvio que eso se debe a que están al borde de la osteoporosis…Hay que poder ver que la historia nunca se repite, para poder predecir. Messi no va a conducir "La Noche del Diez" cuando se retire...
-Hasta la próxima emisión, amigos y amigas. Ya lo saben, "El miedo del valiente" y una nueva polémica en torno a nuestro máx...
-No, no, no digas "polémica", ahora todo es "polémico", la "polémica" decisión de pinchar los chorizos y al mismo tiempo el "polémico" Adolf Hitler...
-Te agradecemos tu presencia  

4 comentarios:

  1. Anónimo2:59 a.m.

    Feliz cumple, Martín!!!! Tarde pero presente!!! Jejejeje. Un abrazo, guapo!

    Martín Diez

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  2. Anónimo12:45 p.m.

    no lo terminé pero me recontra morí cagué reventé de risa
    Sabrina Salomón

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  3. Anónimo9:25 p.m.

    http://www.lanacion.com.ar/1730641-el-efecto-tirar-flores-un-feedback-positivo-fomenta-la-innovacion

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  4. Anónimo1:27 a.m.

    «El arte, en realidad no existe. Únicamente hay artistas.» Ernst Gombrich

    Por lo que podríamos decir: (haciendo uso de algún recurso de humor que no me sale su denominación) "El humor, en realidad no existe. Únicamente hay humoristas o Brauers, o Bernard Shaws o pesimistas que artifician aburrimiento con depresión, o clones de la naturaleza...en fin,todo aquél que alcance el instante de sentir la risa a pesar de cualquier dolor.
    Felicitas

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la peor opinión es el silencio, salvo...