sábado

Había oso panda y oso polar, pero no había osobuco

 Por primera vez mi hija visita el zoológico, mientras mi hijo le explica que el león "bruge"...antes de entrar nos increpa una ONG "antizoo" que parece considerar a los animales como presos sin un juicio justo o algo así. Recuerdo que Fernando Savater se incluyó en la lista de los que sospechan de quienes aman demasiado a los animales, explicando que derechos suponen deberes y que ningún animal cumple deberes, además de que lo primero que harían algunos de poder hacerlo sería amasijarnos...Estoy a punto de trenzarme en una discusión contra esta sorprendente causa presuntamente noble y de decirles que gracias al zoo Stephen Jay Gould se dedicó a investigar el pulgar del panda, que el zoológico nos despierta un interés y una admiración por nuestros ancestros animales que lejos está de significar a la postre desdén u odio, pero me contengo: una de las cosas que aprendí a partir de mi interés por los animales es que a ciertos monos se los caza provocando a la madre quien presa de la iracundia comienza a defenderse con cuanto proyectil encuentra a mano hasta que sin otra cosas que arrojar, tira a sus crías en la demencia de su irascibilidad. 
después de "El hombre elefante"...la beba cantale pa' quie duerma...
 Otra razón me contiene: este gobierno ha traído la política a la vida cotidiana de un modo exhaustivo: tal vez si en una discusión decimos que nos gustaba la pronunciación de "septiembre" estamos perjudicando la inclusión de los trabajadores a la Academia de Letras. Quién sabe si estos defensores del Pacto de Costa Rica contra la privación de la libertad de la boa constrictor no estén haciendo un lobby conveniente para desbancar a Angelicci de Boca o vaya uno a saber...Recorremos lo que Miguel Vitagliano me explicó era el Palacio Presidencia de Rosas y que Sarmiento convirtió en zoo para subrayar que el Restaurador de las Leyes era un animal. 

Admiramos a la elefanta, a la jirafa macho y a la hembra, al hipopótamo pigmeo y advertimos la ironía de que el camello en virtud de que todos los días recibe alimento, ande de jorobas caídas...Nos recorre el pecho un espíritu zumbón y caemos en calembours zonzos del tipo "el oso panda era muy perseguido para hacer panderetas"...lo cierto es que por encima de todos los chistes y fábulas con animales que recordamos, resurge por un lado el asombro ante la magnificencia de la naturaleza, vemos a muchas parejitas incluso encendidas por este salvaje marco natural y por otro algo así como el reencuentro o la reconciliación con nuestros cercanos parientes, cuyos gestos, tan bien descriptos por Konrad Lorenz y Darwin en su libro más genial, parecen revelar que todo el exagerado rol de la cultura que se nos predica en las carreras humanísticas es una patraña de dimensiones colosales, una animalada...

7 comentarios:

  1. Anónimo3:01 a.m.

    allí, en ese zoo, mi hijo me preguntó si los tucanes comen tuco.
    Ivy Cangaro

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  2. Anónimo3:02 a.m.

    Frente al grujidor, una pirámide humana!
    Fernando G. de Blas

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  3. Anónimo4:00 a.m.

    Virus, Mosquito, Cucaracha. Hasta que escalón de la zoopiramide se me admite el chancletazo?
    Oscar Samoilovich

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  4. Anónimo7:52 p.m.

    Qué hermosas fotos, qué lindo texto. Feliz primer paseo al zoológico para Helena. Cómo te pareces al abuelo Marcos con esa gorra!!!!

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  5. Anónimo9:27 p.m.

    qué hermosos esos chiquitossss
    Graciela Marta Barreta

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  6. Anónimo9:27 p.m.

    Hermosas criaturas.......besitos!!!!! Adelante!!!!!

    Angela D'Alessandro

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  7. Anónimo4:39 p.m.

    Martin,
    Siempre es delicioso leerte, sé que creciste en santidad y belleza...Te leo y veo las fotos q vienen en los posts. Todos hermosos!!
    Besos
    D.

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la peor opinión es el silencio, salvo...