viernes

El cumple del Zeque fue una felicidad colectiva, aunque hubo bondi

Hoy, como es el cumpleaños IV de Ezequiel, lo tratamos como si fuera un Emperador y advertimos que el niño que día tras día nos parecía bondadoso, adorable, voluntarioso, de temperamento tranquilo, atlético, ocurrente, risueño y bien orientado en materia ideológica resultó ser un monstruo.
El viaje en 124 hasta su jardín donde se celebraba uno de los muchos rituales onomásticos en la sala hormigas chicas resultó un incordio. Aproveché de explicar por el camino a Helena lo que dice Freud en "Totem y tabú" sobre los clanes y cómo ninguna hormiga puede casarse con una hormiga, origen de la exogamia y el chiste del elefante en el que se pondera la paciencia. No puedo decir que era una lata de sardinas el colectivo, porque la última sardina que comí yacía muy a sus anchas y oronda en su lata. Una anciana recriminó a una mujer joven que me cediera el asiento, supongo que dada mi discapacidad capilar. "No lo puedo ceder porque estoy embarazada" dijo con un tono altisonante de cacique, el mismo que muy pronto todos empezaron a enarbolar. La felicité. Ella respondió gritando que alguien que no esté embarazado debería permitirme no exponer la vida de mi hija a los sacudones y frenazos, si bien, nunca estuvimos más acolchados en ese horno por las camperas con las que habíamos subido. Entonces una chica me cedió el asiento, explicando que tenía no sé qué mochila en un lugar y un bolso que se lo sostenía otra persona. Subió otra procreadora y se repitió el ritual de exigir un asiento para ella. Un muchacho del centro del colectivo dijo que él estaba dispuesto a cederle el asiento. La madre le dirigió una mirada cargada de cansado cinismo: ir hasta donde se encontraba este hombre era una empresa temeraria. ¿Y el chofer no piensa hacer ni decir nada?-exclamó una nueva voz dirigencial, con el vocativo impersonal que recomienda Milgram para que las órdenes parezcan emanadas por una autoridad sin subjetividad. ¿Qué querés que haga, mamá?-estalló el chofer que la llamaba así ignorando su condición de encinta en estado interesante. "Y...que ordenes un poco esto, para que la señora acá que está con el nene no tenga que viajar parada, provocándosele desde várices hasta arañitas que solo un buen flebólogo..." -¿Y por qué no le das el asiento vos?- -No puedo, porque me llenaron la panza de huesos, no visité Holanda ni usé Tulipán. 
Entonces hablan nuevas voces: -¡ahora el chofer nos va a tener cagando todo el viaje y hace bien, lo buscaron ustedes!
-Yo si tengo un nene y veo que el colectivo viene tan lleno, espero al siguiente ¿en qué cabeza cabe arriesgar así la vida de un menor de edad?
-pasa que si esperaste cuarenta minutos, ves que viene y te precipitás, como en un maxikiosko en pleno desierto...por más que después veas que hay otros maxikioskos cerca a partir de ahí y que no era tan ridículo que en la bolsita en la que te envolvieron las aguas saborizadas diga "gracias por elegirnos"
-además hay que hacer cualquier cosa para conseguir asiento-digo yo-yo tuve que alquilar esta beba que no es mía, por ejemplo (risas, incluso entre personas que se ven obligadas con un rictus sutil a confesar que les causó gracia pero no tenían el menor deseo de sonreír en ese contexto y hacerle el juego al sistema que permite estas injusticias e inversiones de los términos-Maywether pegó menos que River y River corrió menos que el boxeador-. 
-Deberían hacer preguntas y respuestas y que se baje el que no sabe
-El chofer no tiene la culpa, si sigue de largo y no hace subir a nadie más, nos quejamos, si sigue subiendo gente, también usamos el último oxígeno que nos queda antes de morir para protestar...
En fin: llegamos al jardín donde Eze sopló las velas y bailó y cantó y me abrazó y se me terminó el espacio para hablar un poco de la esencia de la paternidad, aunque por supuesto no me refiero al semen (¿es cierta o es una leyenda la anécdota de que Dalí, de pésima relación con su padre, se masturbó, puso el fruto de sus actos en un sobre y se lo envió por correo a su progenitor con la leyenda "es todo lo que te debo"?). Quienes por motivos de lo reservado que es no son sus amigos en facebook y lo quieran felicitar por mi intermedio, salúdenmelo acá...


2 comentarios:

  1. Anónimo4:33 p.m.

    Muuuy bueno y pensar que hay gente que dedica su vida a viajar por el mundo cuando en 15 minutos en n bondi recorriste varios mundos. Mis felicitaciones a Ezaquiel por su cumple, digale que pronto(cuando nos dejen las esfermedades respiratorias) lo visitaremos para darle un abrazo en persona. Mariano Duran

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  2. Anónimo4:35 p.m.

    Martìn, estàs en todo!! Sos papà, profesor y todavìa nos contàs tus hazañas y aventuras como llevar los niños al cole.......abrazos! Angela D'Alessandro

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la peor opinión es el silencio, salvo...