martes

¿Es el humorista un violador?


La séptima clase de humor fue una muy agradable sorpresa para mí. Mis alumnos me sacaron de lo que había preparado y me condujeron a un debate brillante, donde todos llegaron a reflexionar con una profundidad que me remitió a quien fuera a mi juicio el reggiseur más profundo de todos: Jacques Costeau...
Durante el día pocas gratificaciones: venía de pelearme con una materia lacaniana que criticaba al capitalismo que exige mucho rendimiento, como si el socialismo o el anarquismo o el nudismo vegana prescindieran de la productividad. A eso se sumó otro estafador aún menos pudoroso, que hace tres meses tiene secuestrada a mi PC aunque ya le pagué el rescate, me la llevé como "prueba de vida" y no anduvo y ahora con tonito lacaniano-asegura que ya "ubicó" el repuesto que le falta.

Mi hijo mayor con catarro y mi hija menor con laringitis hacía que me disgustara oír algo tan hermoso como "...pero no me importa porque lo importante en la vida en definitiva ¿qué es? ¡que mis hijos estén sanos!"

Llegué y Clara, que trabaja en talleres clandestinos para detener la trata, o sea, no es que trabaja en talleres clandestinos, a veces los visita...citó una reflexión de Malena Pichot respecto al humor válido, que sería aquel que se ríe del poderoso, no de la víctima.
Como intelectual enamorado de la idea de complejidad, insinué lo debatible que resulta saber quién es poderoso y quién la víctima en algunos casos. Por ejemplo ¿no es Boca la víctima para un hincha de Boca?. Hablamos de la teoría psicoanalítica y de cómo el peor mal proviene de nosotros mismos. Citamos a Hannah Arendt y el artículo rechazado por "Life" donde sin maniqueismos cuenta que muchos rabinos colaboraron con los nazis para ayudarlos a producir la Shoá, es decir el fenómeno que cobra una vigencia cada vez mayor a nivel académico en tanto desafío a los límites de nuestra representación, el Holocausto, el mayor mal y lo hicieron para evitar un mal mayor.

Para indagar esto del "mayor mal" tomé el "Cuestionario Proust " y eché a rodar la primera de sus preguntas: ¿cuál considera usted el colmo de la desdicha?

La consigna inicial para el alumnado era la segunda jugada: dejar que el compañero conteste en serio y atacarlo vilmente, invalidar con befas maquiavélicas el sentido de su respuesta. Pero Leo contestó: haberte servido demasiado poca Coca-Cola para tomar en la cama y saber que te tenés que levantar a servirte otra vez.
Entonces cambiamos la consigna: ante una respuesta pasmosamente livianita, darle visos teóricos serios, explicar que la persona que sufre una angustia inenarrable ante la Coquita faltante sufre mucho más que quien es torturada en calabozos, dada su prodigiosa capacidad para la desdicha, etc.

Para alentar a que me dieran respuestas más dramáticas cité ejemplos de debates entre si es mejor ser ciego o sordo, dado que el sordo ve todo lo que se pierde.
Jordan y Arianna dijeron que es un viejo juego norteamericano "Would you rather...?" y como ejemplo dijeron ¿preferirías ver una porno con tus padres o ver una porno protagonizada por tus padres?.
Una divisoria de aguas nos puso en autos...chocadores. Si tus viejos ganaron dinero y protagonizaron un film porno, capaz es mejor que compartir con ellos la experiencia de ver una estimulación erótica inhibida por su presencia. De ninguna manera: haberlos visto fornicar es una marca indeleble que nos va a traumar. 
Entonces Ignacio dijo que para él lo peor sería estar paralizado, sin poder dar respuestas corporales a los estímulos y ya nadie supo qué decirle desde mi nueva consigna: -empeórenle la circunstancia que él cree es la peor posible. En efecto, autorreferencialmente nadie supo responder.
 Jordan dijo que no le gustaría tener que ser nazi, porque él es judío. Como no quedaba claro lo que quería decir, dado que le  explicamos que a los nazis les gustaba ser nazis, contó el caso de un hombre al que le extirparon una parte de su cerebro y se volvió adicto a la pornografía. Y entonces formuló su más perfecta horrible respuesta: el colmo de la desdicha sería ser un violador sin querer serlo.
Ramiro en voz bajita se preguntó si ser víctima de un violador que no quería serlo no sería quizás peor...hablamos del sadismo cínico del "esto me duele más a mí que a vos". Jordan partió de la base que ahora se sabe que la violencia psicológica es peor que la violencia física. Como intelectual complicador serial sentí el deber de insistir en que suelen venir acompañadas, no suele faltar a la violencia física agresión verbal, como para compadecernos ahora mucho más del que sufrió un "genocidio retórico".
Hablamos de los eufemismos de la corrección política, de los chicos con capacidades especiales que Ramiro entendía como con superpoderes, si bien la intención de compensar con el vocabulario no dista tanto: los niños índigo y suponer genialidad al autismo, etc.
Salvajes, indios y ahora originarios: mi nene corretea por toda la casa y rompe todo, es re-originario.
Agregamos el aspecto del amor porteño a las apariencias, los circunloquios, la discresión. Como los dos alumnos oriundos de EEUU y debidamente interesados en el aspecto ético se habían sorprendido de que en Buenos Aires haya más llamados a la censura, postulamos un médico típicamente
porteño que jamás le diría a su paciente que tiene determinada enfermedad: lo hablaría entre colegas y se reiría de él. Yo en Alemania puedo hacer el experimento sociológico de dar una clase con dos zapatos negros diferentes a ver si se dan cuenta: en Buenos Aires no me entero si se dan o no cuenta porque nadie me lo va a señalar. 
Citamos uno de los defectos de la terminología políticamente correcta: el chiste de Louis C.K: me hacen decir la mala palabra a mí en mi cerebro. 
 Jordan agregó que siendo judío era muy proclive a la culpa y que tenía entendido que el violador sentía una compulsión a violar de origen sexual. Entonces con una lucidez inmediata y militante Clara le dijo que en la mayor parte de los casos la satisfacción perversa del violador no es sexual, sino por su posición  de poder.
Entonces hablamos de Kinsey y su multitudinario estudio de la sexualidad humana: solo habían visto la película y se dedicaron a parodiar el subtítulo del científico "el Dr. del sexo" explicando que para que los argentinos vayamos a ver una biografía tiene que haber un gancho "las chicas se tocan por él" o "a papu Kinsley le cuento tooodo".
Estábamos con que la violación se vincula con la posición de poder (contaron el chiste de la chica en camisón que se niega a tener relaciones con el marido y se encierra en el dormitorio..."SI NO ABRÍS YA MISMO VOY A DERRIBAR LA PUERTA" y la respuesta de la chica: MIREN AL AHORA DERRIBADOR DE PUERTAS, INCAPAZ DE RASGAR UN CAMISÓN")
 Yo le di la razón, pero lo maticé: ¿cómo fijar la frontera entre satisfacción de índole erótica o vinculada con el poder?. Estuve toda la noche haciendo esas pedorras distinciones sutiles o desdibujamientos vaporosos de fronteras, cuando en realidad íntimamente veía las cosas de una única manera y es la manera que terminó enunciando Ignacio. Esto es lo más mágico del debate que tuvimos acerca del límite del humor: que cada uno participaba desde su deformación profesional. Entonces Clara, que es trabajadora social con una fortísima vocación de servicio y el deseo potente de que las soluciones sean a fondo y no con la hipocresía de lo políticamente correcto, tomaba una posición siempre mirando el contenido y nuestro ilusionista Ignacio, que acababa de faltar la anterior clase porque lo contrataron para un show de magia para el cual le convenía ir en avión y volver porque así de mucho le pagaban, estaba atento al truco del chiste.

También hay que decir que los juegos de seducción donde se adoptan roles, se fingen personalidades y se remedan escénicamente roles, bordean la fantasía de violación agregando el elemento de la sublimación de la violencia como modo sano de ejercer la sexualidad angelical.

Las discusiones que había eran muy ricas: ¿podemos banalizar este tema traumático porque gracias a hacerlo pasar por la palabra y metabolizarlo con chistes le damos visibilidad, lo redimensionamos y lo convertimos en pensable o por el contrario al dejar que el tamiz de la risa anestesie el horror lo invisibilizamos en tanto inadmisible?

Hablamos de cómo la militancia gay tomó la etiquetación peyorativa y la elevó a bandera propia (el caso del vocablo "queer"), haciendo-como dijo Didier Eribon-de la vergüenza orgullo, así como lo hizo Estenssoro con sus cejas, De la Rúa con su poca chispa, Lopez Murphy con su cara de bulldog. De cómo un judío no haría fácilmente una marcha del orgullo judío de mierda, quizá porque está más cercano a la culpa (¿hay narcisismo exhibicionista en el tan noble orgullo gay acaso? y tú, que eres paisano y no goim ¿acaso vas a dejarnos marchar solos por las calles del Congreso, cómo te hace sentir eso?). De que centrarse en definir a un judío por la circuncisión es hacer un recorte muy arbitrario...

Hablamos de la importancia del receptor y de cómo no hay chiste que no pueda ser exiliado del Reino de los Chistes.
Hablamos de la agresividad pasiva: de dejar en manos de la susceptibilidad morbosa la tramitación de la realidad. Cómo cualquier cosa que hagamos puede remitirle al otro a un trauma: estás agarrando el celular del modo exacto en el que el descuartizador de mi perrito lo agarraba, me ofendés.

Hablamos de Olmedo, el candidato del PRO que hace el chiste del hijo que le revela al padre que es gay pero no puede sentarse a charlarlo porque todavía le duele: ¿no es especialmente poco gracioso ese chiste cuando lo cuenta él a quien sabemos homofóbico?

Hablamos de que no hay gran hombre para el vestidor, como decía Goethe y de que no hay pequeño chiste para la causa noble traumática. Decir que una madre boliviana lleva a su bebé cargando en la espalda porque los bolivianos bebés son bolivianitos es tan meter el dedo en la llaga de la xenofobia mal ocultada con el maquillaje del título de hermanos latinoamericanos como decir que sacan la basura cada nueve meses o que no hay sida, no como en Argentina, porque somos todos forros, sino porque ¿quién podría tener una práctica sexual con alguien de esta etnia?

Jordan citó un chiste que no sabía si era antisemita: ¿cuántos judíos entran en un auto? un millón y medio en cada uno de los cuatro ceniceros. Le dije que la única manera de no considerar ese chiste antisemita sería escindir a la manera de Sartre en "La cuestión judía" al discriminador del discriminado, imaginamos traslados de lógicas de determinada minoría pisoteada a otra. El "tengo un amigo judío" se reemplazaba por "y tengo un amante gay". Nos preguntamos si había diferencia en chistes que alimentaban el estereotipo de la tacañería en si lo contaba un judío o no.  Ignacio, incluso cuando hablamos de cómo no quedó deslegitimado el "Bambino" Veira, sostenía una posición muy clara: cantar alegremente en la cancha "todos con el culo a la pared, llegó el Bambino" no era dejar de reconocer en todo momento que la violación está mal.

Arianne defendiendo a la víctima de una violación, desde este punto de vista, la dejaba indefensa: censuraba un modo de terapia como es el humor. 

Nos preguntamos en qué momento nos reímos de una violación, salvo cuando Leo manifestó un grado de bestiapeludismo que nos dejó en un pozo menoscavados porque dijo que creía que violación era solo a niños o personas del mismo sexo. Pero se refería a la figura de abuso. El hijo de Superman se porta bien porque es supermansito: la misma técnica del chiste que en "son bolivianitos", pero libre de la carga política que en la actualidad tiene esta representación.

Exorcismos humoristicos versus la idea foucaultiana de la naturaleza conservadora y cómplice del humor.


Conté que Stalin dio la orden de violar a las alemanas durante la ocupación en Berlín y que nadie niega que obviamente las víctimas eran en ese caso las alemanas, pero que algo de empatía y piedad podía despertarnos un soldado con buen gusto obligado militarmente a violar a esos hombrunos tanques para socavar la moral del bélico pueblo.

Como estábamos con poco tiempo traté de introducir rápidamente "la medicina vista de reojo" de Chamico, Clara declaró haber leído de Nalé Roxló "Una viuda difícil", yo aseguré que se refería a la presidenta y canté arroz con leche con la siguiente letra: "yo soy la viudita de Néstor Kirchnér/ me quiero perpetuar y ya sé con quién/al manco no/ lo banco yo/con Florencio Randazzo/ me quedo yo.

Lo cual nos llevó a hablar de la inútil discusión de si es obsceno mencionar la prótesis del ex-motonauta, cuando lo que en él se critica es que todo él sea una prótesis y no un órgano K.

La pasada clase mostré una foto de un niño colgado de una soga para secar la ropa y Clara dijo que se oponía porque arruinaba la soga, o el planchado era más difícil o algo así. Leo la llamó "Lita de Lazzari". Al día siguiente Lita de Lazzari feneció. El chiste de Clara tiene la misma estructura que el de "a la mujer no hay que pegarle, es inútil": se empieza oponiéndose a algo aberrante en apariencia por los buenos motivos que el buen sentido indicaría y se desvía sorpresivamente. 
Otro ejemplo, frase atribuida a Perón ¿cómo dicen que imito a Mussolini? (indignación esperable) Si Mussolini es inimitable (desvío que refuerza el discurso del opresor, o que confirma la imputación).   

Entonces hicimos un descanso del debate, sobre todo porque nos asustaba el cariz violento que tomaba la prédica antiviolenta en el de bate de besibol y Arianne tomó la palabra para darle voz a una caracterización norteamericana de George Mikés y nos entretuvimos hablando de "How to be an alien" del tema de Sting "Englishman in New York"  y del chiste del hombre que viaja por únicamente tres días a EEUU para escribir un libro sobre el país, un libro cuyo título es "Norteamérica: ayer, hoy y mañana". Allí se explica que nadie sabe dónde queda EEUU porque los newyorkinos te dicen que Nueva York "no es Estados Unidos" y así también los del Oeste y etcétera y también que si alguien tiene un tío abuelo holandés no se considera sino holandés o con una tía irlandesa se dicen irlandeses: solo los latinos nacionalizados hace cinco minutos se autoconciben "norteamericanos".


Ignacio confesó que no le ve la gracia a Capusotto y yo pedí a mis alumnos ejemplos mejores que los que seguramente él vio para inculcarle lo genial que es. Los contrastes en la explicación de las letras de las cumbias de los extraterrestres que vienen a infiltrarse...Jordan aseguró que Capusotto de ninguna manera es demasiado autóctono y lo asoció a SNL y a Monthy Python. Yo enlacé el "po-po-pobreza por aquí y mi-mi-miseria por allá " del sketch de "Manuel Darío" de Les Luthiers con Bombita Rodriguez  para ilustrar el contraste simultáneo de registros, la frivolidad de la música refutando la hondura de la causa (no me cabe el genocidio armenio, me re-molesta Auschwitz). Explicamos la parodia a Spinetta, también desde una excelente imitación, dijimos en general lo bien que caracteriza aquello a lo que parodia (la esposa de Saborido es judía, de allí el conocimiento de causa para Kosher Waters). Hablamos de Miranda y el pop nazi de Michey Vainilla, de los juegos de palabras a partir de los cuales se construye el chiste y de cómo si bien cultivan la explicitud y la velocidad de lectura vertiginosa, hay una gran diferencia en el puro placer delirante de Capusotto y el moralismo siempre presente en la Revista Barcelona, cuyos artículos tienen como razón de ser denunciar barbaridades (como por ejemplo la tapa de la violación responsable, cuando se exculpaba al violador porque-se alegaba-no hubo acceso carnal por más que embarazó a la víctima).
Ignacio, el ilusionista, nos preguntó si Capusotto puede emparentarse a Posca. Clara dijo que uno de los espectáculos de este último refiere a determinado tipo de cocaína y cuando confesé no haberlo sabido me felicitó por no ser un consumidor habitual de cocaína, lo cual ni se desprendía de mi ignorancia (consumo digamos tortillas de papas y lo ignoro todo acerca de la diferencia entre la papa negra y, valga la redundancia, la blanca) ni me terminó de hacer sentir muy feliz, dado que se descartaba solo parcialmente mi adicción.  
Si en lugar de violaciones poníamos drogas como tema tabú, ya no cabía duda de que toda mención era apologética malgré lui.
Para hacer honor a mi adicción más sobresaliente, leí "Cristo en la cruz" de Borges y explique la referencia a Oscar Wilde, que quedó contaminada de Fabio Posca y alita de mosca, en su final, anda una mosca por la carne quieta...

Jordan contó un chiste que nos hizo reír muchísimo: -debe ser muy duro ser pedófilo porque los niños cojen muy mal...
Ante esto el debate se volvió muchísimo más duro y ya les diría incluso malcojido. Arianne dijo que es subjetivo decir que algo es un chiste y que muchas veces se encontraba diciendo "este no es un chiste para mí", Quiso decir  en realidad no solamente que no le causaba gracia a ella, sino que ningún tratamiento humorístico debería abordar esta solemne temática.
Hablamos del "emotional trigger": Julio Jorge López fue desaparecido en los setentas, fue desaparecido antes de declarar contra Etchecolaz y de acuerdo a la lógica de proteger a las víctimas de chistes agresivos, desaparecería por tercera vez si hiciéramos un chiste con él.
Jordan dijo que un chiste es un chiste es un chiste: determinada formulación. Y que si él hizo un chiste a favor de la violación, nosotros no sabemos si él no es un violador, porque ese chiste permite la ambigüedad de que se rían con él los contrarios a los violadores y los violadores. Explicó que David Chapelle tuvo que dejar sus monólogos chispeantes porque se sentía como haciéndole el juego al racismo. "South Park" gusta a demócratas y a republicanos. Arianne dijo que un chiste sobre la violación podría hacer llorar a una víctima de una violación: que hacerle un chiste a una persona violada es volver a violarla.
Esto sacudió violentamente a una parte del alumnado que de modo brusco tomó súbita conciencia de que el humor puede tener mucho poder y que todo lo que habíamos dicho antes en contra del humor porque asuntos de la vida real de fierro se entreveraban improcedentemente con la plastilina que es el humor, ahora nos lo daban con un caño.
Yo volví como intelectual que ama los matices a sugerir que prodigar humorismo no siempre es banalizar. Jordan quiso decir que lo que hace que un chiste sea un chiste es un consenso social y una convención de la misma manera que decimos que algo es una banana en determinado momento de su desarrollo y no in statu nascendi. Jordan bananalizó el ejemplo, pero confesó que antes había hablado con una persona en situación de dominicana.
Le dije que para la posmodernidad no hay verdades sino en contexto. Que todo lo que él me dijera en el marco de un curso de humor era relativizable y lúdico, pero que se traducía de otra manera y cobraba otra dimensión si lo decía por la televisión en el "Traduciendo por un sueño". Por ejemplo podía entenderse como "pipe" en la tan hot "traducción del caño"...




5 comentarios:

  1. ex-ce-len-te.... nunca leí una entrada tan buena como ésta... no solo por las reflexiones sino por los chistes pedorros que me causaron mucha gracia....

    Capusotto es lo mas de lo mas de lo mas y Posca... no

    salu2 a todos los delirantes alumnos y al delirante mayor...

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  2. Anónimo12:46 p.m.

    Excelente reseña de nuestra clase de ayer!, Incluyendo colores y tipografías. Un abrazo!
    Ignacio de Jourdan

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  3. Anónimo12:47 p.m.

    Martín, a propósito de tu curso de humor.
    Una vez me dijeron que yo tenía capacidades diferentes o especiales.
    Yo respondí:
    si tuviera ojos en la nuca o si pudiera ver con el codo, ésas serían
    capacidades diferentes. Simplemente soy ciego.
    La idea de capacidades especiales, aparte de ser un eufemismo, nos
    termina jugando en contra porque al mostrarnos como superhéroes,
    deshistoriza las condiciones de vida de las personas con discapacidad.


    Conozco ciegos que en verdad tienen capacidades indiferentes.
    le dan a blancas y a negras sin importar el color.
    Pero que no importe el color no significa que no sepamos combinar la
    ropa; de otro modo saldríamos vestidos de cualquier modo a la calle.
    el término que se prefiere es personas con discapacidad, enfatizando que
    la discapacidad es una característica y no una esencia.

    Abrazo,
    Carlos

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  4. Anónimo4:22 p.m.

    Les paso links de algunos de los humoristas que mencionamos,



    Manuel Darío, de Les Luthiers (con subtítulos en inglés) https://www.youtube.com/watch?v=S14TN62Pwp8




    Un monólogo de Favio Posca completo está es la parte 1/6 https://www.youtube.com/watch?v=8pLUR017aUE




    Y para intentar convencer a Ignacio de que Capusotto es gracioso, un par de fragmentos




    Micky Vainilla https://www.youtube.com/watch?v=n7H8X4hqCG8




    https://www.youtube.com/watch?v=8g_f51QCOhk Ramiro

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  5. Anónimo4:22 p.m.

    Siiii yo había prometido colaborar en el resumen de la clase y no lo hiceeeeee!!!
    Para aquellos que buscan arrogarse el monopolio de la culpa judaica, quiero decirles que pasé trece años en una escuela católica y de hecho creo que lo único que hace que mi vieja no vaya a reclamar toda la guita que puso al pedo es el hecho de que internalicé la culpa (que como verán no me lleva a enmendar mis hechos culpógenos!). De hecho, hay una oración de la liturgia cristiana que dice "por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa", y hay que pronunciarla golpeándose el pecho (esto último puede haber sonado a chiste malo pero es posta).

    En fin...

    En la clase pasada estuvimos discutiendo nuevamente acerca de con qué cosas se puede hacer humor y con cuáles no; discutimos si lo gracioso del chiste reside en el mensaje, en el emisor del mensaje, en el receptor, en el contexto... teoría básica de la comunicación aplicada al humor. Agregamos a eso las técnicas, Jordan propuso que un chiste lo es cuando tiene la estructura de un chiste, independientemente de la intención de que lo pronuncie y de lo que detone en el interlocutor...

    Discutimos bastante largamente también sobre por qué Capusotto es genial y todo aquel que así no lo entienda es porque tiene capacidades humorísticas diferentes... jajaja no, mentira. En su momento, mientras lo explicábamos dije "obviamente si lo entendés te va a causar gracia", y sonó para la mierda, pero lo que quise decir es que, manejemos o no determinados códigos locales, contexto histórico o lo que sea, evidentemente debe haber algo que exceda a lo racional y que permita que nos haga o no gracia. Jordan aportó que muchos de los sketches (está bien el plural?) de Capusotto tenían el estilo de Monty Pyton.

    En fin, de todas maneras sería genial que todxs abracemos la magia de Capusotto, así que persisto en el intento pasándole los links de los capítulos de los que les hablé:

    El de Bombita Rodríguez de "Bob es Monto":

    https://www.youtube.com/watch?v=oObdHY2T1QE

    Especialmente para Leo que no conocía a Jesús de Leferrere y que estoy segura que se va a convertir en un gran fan!
    https://www.youtube.com/watch?v=05Iw0zqeSmM
    Hay muchos más, pero este es el primero... No agitéis, loco!!!!!

    Sobre el juego "would you rather...." El capítulo que mencioné no era de "Cualca" sino de "Por ahora", paso link: http://www.dailymotion.com/video/x1a3u3u_09-por-ahora-que-preferis-cualca_shortfilms




    En fin... después sigo! Besooo

    Cla

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la peor opinión es el silencio, salvo...