martes

Diario de la guerra del cerdo engordado

Conocí a Pola O. o la "señorita Pola" como esta señora me pidió que la llamara durante un curso de Rafael Cippolini y su remera blanca parecía comprada en Munro, si bien yo deseaba que se le manchara con su suculento Nutella para que se la tuviera que sacar...
Nunca empezaría así la descripción de nada, pero fue una "intervención" a su modo de narrar su encuentro codo a codo con Kodama. Un texto en el que hace bien en mostrar que lo que mueve a esta demente no es el dinero, o digamos no es en primer lugar el dinero.
Pero antes de referirme entonces a lo que ahora se chimenta, me remonto a un pequeño intercambio epistolar, de poco antes de haberla conocido allá por el 2008
(unos mails ligerísimamente expurgados):

Hola Martín,
te escribo porque me siento un poco rara de pulular por tu blog así, a todo nombre (no del mega pianista vindicado por pablo, es klar). Por eso, no pretendo censurar tus ditirambos, pero hmmm, sería mucho pedirte que usaras Pola O. o srta.pola cuando quieras mencionarme?
bueno, un besito, por la lealtad peronista blogger!!
po
You say I took the name in vain
I don't even know the Name
Leonard Cohen, canción Hallelluia,

-"Te censuraron el sketch en el que hablás de pedofilia y das nombres"
- "No dimos nombres, sólo dijimos "El Papa"
Woody Allen en "Crímenes y pecados"

Julieta: -Oh, "Montesco" ¿en qué parte de tu amado cuerpo está tu odiado nombre que nos separa?
dobeliu Shakespeare, Los amantes de Verona

Si como el griego afirma en el Cratilo...(JLB)
Hola Po (¿como el río italiano?) o Lady Cavendish o Pola O. o Melpómene Mag (???) o señorita pola (¿no te habías casado?) o como quiera que te llames o como quiera que sea que quieras que yo te llame,
entiendo perfectamente tu sentirte rara y te confieso que usaba tu nombre y el de Marina Mariasch pensando que obedecían a un patrón similar, a saber, personas que se fingen frívolas y adoran que se mencione su nombre no importa dónde ni cómo ni por quién (tal como afirma Dale Carneguie en "Cómo ganar amigos"), dado que soy a gran honra un namedropper compulsivo anche inofensivo.
Pero tu "ethos discursivo" suena a persona sensatísima y además, para decirlo en lenguaje inmobiliario, "tenés garantía en Capital" por ser tan buena como amiga de Cecilia Szperling.
(además: me tratás como si yo fuera una persona sensata, lo cual constituye el más alto favor)
No necesito decir lo acariciadoramente humorísticas de mis intenciones, salvo que admito que referirme a ciertas aparentes intimidades dando nombres puede incomodar y admito también que me tomé muchas impunidades con tu nombre y abusé sexualmente de él sólo por atribuirte una magnanimidad o desdén olímpico o ególatra vanidad o lo que (bo)lúdicamente fuere que no presupusiera cartas documento.
(A mí no sólo no me molesta que usen mi nombre para lo que sea: ni creo SER mi nombre ni estoy imbuído de la insensata monomanía de poder controlar a todos los que se dispongan a distorsionarlo, it's beyond my control: mirá todas las idioteces que están diciendo de Obama).
Entiendo que google y la facultad de que mis pelotudeces de estudiantina no se vean reducidas a cinco personas del Centro de Estudiantes, sino que puedan subirse a la red en un blog para que millones de personas puedan leerlas (aunque terminen siendo igual cinco o seis que pasan de considerarme canchero y divertido a ordinario e intimidante) confluyan en un inesperado peligro: una lucha por hacerse un buen nombre y cualquier taradito puede enlodarlo calumniosa y difamadoramente-o una coloca un pseudónimo y un chusma ignorante descorre el velo de nuestro apellido postal, o civil o físico o como corresponda ahora decir y una se siente expuesta, por algo se sigue diciendo "se le vio hasta el apellido"et caetedra-
Como dijera en Matrimonio del Cielo y el Infierno William Blake: "El camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría porque nunca sabremos cuánto es suficiente hasta que no sepamos cuánto es más que suficiente".
Lo que no entiendo realmente es si Oloixarac es o no tu verdadero nombre. Si lo es, aparentemente sos la única persona del mundo con ese apellido, lo que nos tiene levemente intrigados a Pablito Contursi y a mí.
(¿o era Caracciolo? Por las dudas, infiriendo que esa fue la novedad a igualdad de factores restantes que motivó tu mail, ya lo retiré del post en cuestión)
Nada más lejos del espíritu que anima mis violentos ditiRAMBOs que importunarte: yo profeso una diversa admiración hacia tu ciclotímicamente políglota personaje y a tu persona de la vida real , demasiado real, no la conozco en absoluto ni le querría producir incomodidad alguna.
En lo sucesivo supongo que mi obediencia alemana hará que para caminar con pies de plomo no te mencione más, pero si no resistiera la tentación (esto es: si necesito para determinado chiste más o menos acerca del campo cultural argentino un nombre-símbolo que signifique "minón") me aseguraré de mencionarte como me lo pedís "Pola Oh" o "srta. pola"-de manera de evitar sustos en tus autogoogleos levantándote horrorizada las enaguas como una monja violada-.
(en este país el juez sigue preguntando a una mujer violada: pero usted...¿cómo estaba vestida?)
No dejes de explicitar inequívocamente qué te haría sentir mejor: que borre las menciones en posts anteriores, o sólo el apellido o que deslinqueé tu blog o lo que quieras vos, a mí realmente NO me ha reportado innumerables beneficios hacer nada de esto y si encima te causa malestar, prefiero no dejar la inacción que es la cordura, según Borges en "El Golem".
También dijo Borges cuando le preguntaron por qué no emigraba de la dictadura argentina "la censura es la madre de la metáfora".
Así que no temas censurarme ni pedirme lo que sinceramente y con confianza te hiciera (los hiciera)más feliz/más felices.
retribuyo tu besito de lealtad, pero como ex-alemán que se hizo argentino por opción para votar a De La Rúa e impedir que Duhalde llegue a la Rosada, o sea: supergorilón recontraboludazo.
Nadie definió mejor al peronismo que Fogwill (¿nuestro Houllebecq?)en "ADN" del pasado sábado y quizá ahora, en instantes, en el Malba lo repita: ser patoteado en nombre de un discurso por personas que íntimamente no creen en él-

Martín
Posdata: ya que estamos me encantaría saber qué sí te gusta de mi blog, como para ir mejorando de a poquito la puntería y que no sea una insultante afrenta, sino un mimo verbal grato saludarte en el futuro.
Posdata II: ¿algún remedio casero sugerido para este resfrío de P...adre y Señor Nuestro?
Querido Martín,
Empiezo coito more ferarum –por atrás:
Lo que me gusta de tu blog es lo que aprecio de la gente inteligente: es divertido, plantea asociaciones imposibles (tu trademark), tiene el modus operandi de un sainete, y está salpicado por todas partes (eyaculador!) de observaciones librescas de finísimo calibre. Yo tengo una idea-deseo de la literatura, de lo que yo quiero que sea, que para decirlo en un slogan sería massive entertainment for overeducated people. Borges lo es, Nabokov, tu blog y mi novela (pronto en librerías!), entre otros, lo son. Sasí.
No protesté antes porque, siendo una chica, me resultaba pacato protestar contra los usos y abusos sexuales a los que sometiste, falocentrista, mi nombre. Pero como me gusta leer tu blog, y detesto la idea de gente que pide referencias familiares para saber de alguien (no digo que lo hicieras, pero el episodio me remitía a eso) me permití flashear mal al respecto. A mí me gusta el bamboleo del mundoblog, me gusta dejar la ventanita abierta y que cualquiera diga lo que quiera, quiero decir que disfruto ese pequeño caos y peligro que acecha –pero me repugna la idea de la identidad personal que se inquiere y se investiga y se busca relacionar con una referencia, como cuando digo sillón y señalo Luis XV. Por eso te escribí, y podrán decir que soy un soñador pero no soy el único: (...)sino preguntale a tu papá que yo fui alumna suya en Metafísica. Aunque bueno, jamás (juro ante los evangelios nietzcheanos) participé en clase, y solía llegar tarde.
Te mando un beso, gracias por tu sensible mail,
po

ahora sí, paso al tema del momento:
Pablo Katchadjian escribió "El Aleph engordado" como un experimento y María Kodama le hizo juicio por plagio y le ganó. Esto provocó un pequeño revuelo que no llega a ser polémica porque nadie no defiende a este autor. Por diversos motivos: uno es que lo que ha escrito es muy simpático y está bien escrito, otro es que Kodama es una persona muy tonta y munida de poderosísimos abogados se ha encargado de hacer juicios a muchísimas personas que aman a Borges, ha impedido por cuatro años que La Pléiade saque las Obras Completas, ha hecho juicio al otrora amigo Roberto Alifano, al que publicó sus conversaciones con Borges, Ferrari, en fin, ha adoptado una postura indefendible excepto por los eficaces abogados. En este marco, Pola O. da lo que considero un argumento muy pobre que es que no debe considerarse plagio si no hay lucro. Algo que suena a "no debe considerarse violación si el violador no disfrutó". Ya le envié a esta novelista mi propuesta de escribir mi versión de "Las constelaciones oscuras" (su más reciente opus) enriquecida-por más palabras, garantizando mi permanencia por debajo de la línea de la pobreza, como para darle más peso a su argumento, si ofrenda su propio corpus. Todavía no me respondió. No quise usar la palabra "engordado" que suena a ganado (imaginemos "La guerra del cerdo engordado" de Bioy). Borges declaró numerosas veces su aversión a la libre interpretación de sus cuentos (por ejemplo el amor homoerótico en "La intrusa": "de haber sabido que se prestaría a esa interpretación me habría cortado la mano con la que lo escribí"). Todas sus conferencias en las que interpreta a Dante, a Shakespeare, a Cervantes, busca respetar las intenciones del autor, considera deliberada una obra y en cierto sentido filosófico, indaga la "verdad" de un texto. Barthes y una línea francesa muy en boga de la crítica consideran que un libro es un tablero de juego y que un autor no necesariamente es su mejor jugador. El resultado puede ser los juegos de palabras de Delfina Muschetti con Artaud asegurando que el apellido en otro idioma de un poeta juega con la palabra "ataúd", que en la palabra "arco iris" se da la ironía de la ausencia de la "m" y la "n" que son arcos, pero que el iris del ojo los registra, en fin: asociaciones periféricas. O se puede usar "Galileo Galilei" de Brecht escrito contra el capitalismo, en clave antistalinista. Aún en filosofía donde el "compromiso con la verdad" es mayor (razón por la cual Heidegger es más condenado que Celine), Nietzsche es recuperado por la izquierda de un modo
poco fiel a cada alegato aristocratizante. No se podría unir a Freud con Marx, como lo han intentado tantas eminencias, si se parte de un rigor según el cual la "suspicacia" de la que habla Ricoeur, de que detrás hay síntomas o condiciones históricas y materiales se conservan como explicación monocausal que subsume a las otras. Si para la posmodernidad toda percepción está precedida por un relato, si para Lacan la verdad tiene estructura de ficción, si solo registramos la "verdad" por medio de fábulas pedagógicas (como sugería Aristóteles), si para Hayden White las figuras retóricas y no los hechos entraman el discurso de los historiadores no debería ello significar que tenemos derecho a relativizar la "verdad" ahora tan diferentemente definida. El cuento "Pierre Menard, autor del Quijote" es una reducción al absurdo de las tendencias vanguardísticas que los que niegan que haya que mantener la figura del "plagio" adoran. El cuento de Bustos Domecq "Catálogo y análisis de los diversos libros de Loomis" es otra burla feroz a cosas como un concierto de silencio o una Gioconda con bigote. Podríamos hablar de otras reducciones al absurdo: la memoria de Funes, que es tan minuciosa que recupera con exactitud un día pero le lleva un día, el mapa de Inglaterra que ocupa la extensión de Inglaterra, el cuento "La biblioteca de Babel" en el que se retoma una reducción al absurdo de Bertrand Russell (un mono tecleando al azar produciría tarde o temprano las obras completas de Shakespeare), que fuera formulada contra el desprecio de la voluntad, de la intención. También podemos incluir en la categoría de autoplagio la idea de que al Golem lo creó el rabino pero al rabino Dios y que Shakespeare le dice a Dios que fue todos y es nadie y Dios le dice que también o que el jugador de ajedrez mueve la pieza y al jugador de ajedrez lo mueve Dios. Y plagios muy directos hay en Borges, más allá de palabras bien articuladas que ha repetido: http://www.pagina12.com.ar/…/cont…/13-259310-2014-11-07.html Comparemos "El crítico como artista" de Oscar Wilde con su poema "El tango":
After playing Chopin, I feel as if I had been weeping over sins that I had never committed, and mourning over tragedies that were not my own. Music always seems to me to produce that effect. It creates for one a past of which one has been ignorant, and fills one with a sense of sorrows that have been hidden from one’s tears
El Tango crea un turbio
pasado irreal que de algún modo es cierto,
el recuerdo imposible de haber muerto
peleando, en una esquina del suburbio.

También podríamos hablar de sus traducciones infieles, de sus reescrituras, de sus transliteraciones. Es un tema de una riqueza gigantesca. Por eso me pareció un poco escrito a la ligera este artículo de Pola, casi como si uno tuviera que repudiar las defensas a la libertad si todo lo que se consigue con esa libertad es el derecho a comparar -sin mayores razones- a Borges con Perón y a Kodama con Cristina.
Lisandro Fernández Tasende llamó hace poco mi atención con respecto a que si leés a Gibbon sin saber quién es, parece Borges.
Recuerdo también "El artista como lugarteniente" de Adorno donde defiende a Valery de no ser "comprometido" diciendo que crea un lector sagaz que a la hora de votar va a ser más lúcido. Y como Pezzoni quiso convertir al conservador Borges en escritura revolucionaria. Tendría mucho más que decir, involucrar "la angustia de las influencias" y cómo me angustia que ahora Pola use sus numerosas influencias para hacerme confeti, pero debo partir...
Quiero agregar una "falacia de caricia ad puellum" ya que no de "ataque ad hominem": Pola es tan feroz y estentórea por escrito como delicada y bondadosa en persona. Quizá porque es tan brillante es que me agarra un ataque de caspa más especialmente si da lo que considero un argumento paupérrimo...

http://laagenda.buenosaires.gob.ar/…/hijos-terroristas-de-b…

4 comentarios:

  1. Anónimo3:03 a.m.

    Sí, pensé lo mismo cuando leí la nota, paupérrima.
    Jotaele Andrade

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  2. Anónimo3:15 a.m.

    no leí lo de pola pero no estoy de acuerdo con la tesis. o sea es verdad que la ley es el fondo del problema, pero sin kodama no habría tanto escándalo y simplemente serviría para que no cualquiera haga su edición del ciego. kodama no está haciendo su trabajo sino que es la castrilli de la literatura. y a la vez pienso que está haciendo su trabajo y en todo tiene razón, se usa a borges para cualquier cosa y es un objeto comercial de su propiedad elegida por el propio borges. M.

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  3. Anónimo3:17 a.m.

    es todo un gesto galante q se esmere para parecer muy inteligente al escribirte







    además ella es la q está re buena







    o sea, todo un honor







    la sedujiste un poco con tu blog
    L.

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  4. Anónimo5:22 a.m.

    Esta bueno lo que escribiste. Buen final. Tengo que leer lo que escribio PO. Te contare ..
    Sebastian Dose

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la peor opinión es el silencio, salvo...