sábado

Algunas de las 2016 cosas que amo de la vida

Toda lista es una lista de omisiones y la que sigue también, es una lista de o misiones o tareas a desplegar y disfrutar...Cada año elaboro una enumeración de fenómenos que me alimentan el alma, siendo la enumeración misma, uno de esos fenómenos que amo en Whitman y en Borges y en el humorismo ("está mal considerar inferiores a los negros, a los judíos, a las cucarachas").

No quiero pecar de una extrema subjetividad porque sin dejar de ser íntimo querría compartir lo universal deleitable, de otra manera decir que me encanta tener mi número de documento sería una improcedente jactancia rayana en la afectación que prescribe Mirtha Legrand con su "como te ven te tratan, si te ven mal te maltratan".

Tema que nos llevaría a hablar, para decirlo con una perífrasis a un título de Borges, al tema del "Traidor antihéroe". Presentarse como inepto es muy cortés, en el Japón se llega a la exageración de autodespreciarse hondamente y declararse a sí un gusano infecto que humildemente agradece la posibilidad que le brinda el interlocutor superior de degradarse aunque no se lo sepa hacer con pericia porque hasta en eso se es de una torpeza pudibunda. La ironía estriba en que por un lado el antihéroe despabila las timideces más avergonzadas de la vulnerabilidad y permite una empatía liberadora que ayuda a conectarse desde los costados más tiernos e indefensos y por otro genera la sensación de dominio y de satisfacción por el mal ajeno, la impermeabilidad más opuesta a la sensibilidad antedicha.




Creo que decir que amo mi inteligencia no es jactancioso porque como explicó Descartes no hay ser humano que no se considere a sí mismo el máximo de inteligencia que su propio cerebro ha llegado a conocer. La palabra "estúpido" suele ser más bien una descarga irritada, hay muchas formas de aparente "estupidez" que son estimuladoras, lúdicas y que expanden las perspectivas de las fronteras que podemos reconceptualizar como desdibujadas. Lo que disfruto enormemente de mi mente es la capacidad cada vez más aceitada de reestructurar conceptos con mecanismos característicos del humor, por ejemplo la ironía. 
Recientemente aconsejando a un amigo que sufre a su socio mandón descubrí la ironía de que por facilista y cómoda que pudiera parecer la salida de descalificar in mente esa voz que lo oprimía en lugar de superarlo objetivamente en el campo de acción en el cual se desempeñan, se iba a curar para ulteriores coyunturas también de la recurrente propensión a la angustia  si hacía ese trabajo interno de distanciamiento.


Pero bueno, vamos a los bifes...tema caro al paladar argentino...creo que como tendremos que condescender a una variedad de cortes menos ampulosa en materia de carne, las muchas maneras en que he visto escrita la palabra roast beef nos deparan la ilusión de abundancia...

Amo al gran amor de mi vida, con la clásica paradoja freudiana de que cuanto más libido yoica le brindo menos interesante me vuelvo ante sus ojos, pero no hay problema porque le gusta hacerlo con los ojos cerrados, como en el dicho "antes de casarte abrí bien grandes los ojos, después de casarte...entrecerralos un poquito".

Amo correlacionar campos semánticos aparentemente indisociados, como por ejemplo los actuales descubrimientos acerca de la "economía de la felicidad" donde se advierte que superado cierto mínimo que cubre las necesidades básicas y algunos bienestares el dinero no genera proporcionalmente más alegría con la importancia trascendental de las experiencias infantiles en la teoría de Freud o en la de Schopenhauer.



Para que no suene tan ególatra, debo decir que amo que otros correlacionen campos semánticos aparentemente indosociados, como por ejemplo el autor de "Freakonomiks" en clave más o menos científica y Capusotto en solfa. 

Amo la resemantización de algo desde una clave interpretativa determinada por ejemplo desde el comunismo el estudio sobre Wagner que hace George Bernard Shaw, el poema sobre Lao-Tsé que hace Bertold Brecht y la autobiografía de Rosas ("El Farmer") que hace Andrés Rivera.



Amo la Revista Barcelona desde el primer día que la vislumbré desde un vagón de subte del cual me bajé especialmente para comprarla y desde que la amo hace tanto, ahora amo releer viejos ejemplares porque son todo el documento histórico de época que Zolá pretendía de la literatura naturalista y porque reeditan las emociones de la primera vez que la leímos y con quién estabamos y qué comimos, habiéndose convertido en memoria inorgánica que revive al interactar en cada favor de nuestros ojos. De ninguna otra fuente pude advertir lo drástica y naturalizadamente que nos cambió la vida por ejemplo Facebook, como de las burlas a la entonces novedad de Facebook de la edición de "Barcelona" del 5 de junio de 2009.
Creo que quienes lean mis ocurrencias a lo largo del año verán que la imitación ciertamente es el elogio más sincero, después de una subyugada admiración por Borges en donde quise hasta ser ciego, pasé a remedar las groserías pansexualistas que tan escandalosamente se permiten estos genios para cantarnos las cuarenta.


Amo el modo gentilísimo que tiene mi hijo Ezequiel (4) de disculparme si sin querer lo hago trastabillar ("fue la Tierra que tiene fuerza" y me explica la ley de atracción) y el modo de Helena (2) de disculparse a sí misma cuando rompe algo...como solía llorar desconsolada le explicábamos que "no impoooorta": ahora el paso de la rotura a su propia enunciación del "no impooorta" es fulminante.



Amo ser papá, hasta ahora en todas las edades de mis hijos si bien se me advierte que la pubertad es algo así como la medianoche que a toda Cenicienta le llega...y decir esto me lleva a pensar en el poco oído para las connotaciones que tuvo quien acuñó esa frase, dado que finalizar algo ceniciento puede sonar muy soleado. Creo que la sensibilidad a las palabras es una fuente de dicha, de reflexión lúdica y de formas baratas de entretenerme de que dispongo.

Amo, como Scioli el "haberme preparado toda la vida" para algo que nunca jamás se me dio...Es consustancial a la humanidad, que es un recauchutaje imperfecto de una originaria forma de vida unicelular. Una de mis preparaciones minuciosas fue la de maratonista. Lo cual me ayuda hoy en día a tener metafóricamente el denominado "segundo aliento" que sobreviene en la carrera y afrontar con temple y optimismo circunstancias adversas. Irónicamente si no tuviera ese optimismo siendo tan débil para tolerar Lo Sórdido mi vida sería realmente horrible porque estaría obligado a ver como buenas cosas que son malas en lugar de tener un agudo espíritu crítico pero con esperanza.

Amo el aspecto posmoderno de que los besos se conviertan en palabras: la expresión inglesa para apostrofar a un malhablado es "Do you kiss your mother with that mouth?" y la nuestra, "¿con esa boca decís mamá?"

Amo al amor y agradezco a la gratitud: por inmerecida que sea la gratitud no deja de haber una expansiva y acariciadora emoción en ella y si te tengo que agradecer a vos, que estás leyendo esto, el levantamiento del bloqueo a Cuba, no voy a vacilar en hacerlo.

Amo descubrir autores, no solo amo leer y releer, creo que "Porvenir" de Eduardo Levy Yeyati es este año especialmente recomendable porque cumple una función muy esperanzadora. No sé si eso es lo que define a la literatura, más bien los libros de Kafka deberían venir con una faja de Bromatología que advierta "leer El Proceso puede alterar su sistema inmunológico".

El capítulo dedicado a la educación es memorable, demuestra cómo allí donde se inyectaron capitales pero sin quirúrgicas incentivaciones, nada se incrementó. Sin proponérselo el autor está criticando a Marx: tanto criticando al odio por causas nobles como a la noción de que las condiciones materiales constituyen per se el bienestar (esa plataforma que parece creer que la plata forma). 

Como dice en "Amor se escribe sin hache" Enrique Jardiel Poncela: "Cuando veáis que un hombre va con un perro bajo el brazo detrás de una mujer, y al parecer contento, no vaciléis en determinar la relación que tiene con ella: o es su criado o es su amante  o no es ninguna de las dos cosas".

Amo haber comenzado este año cursos de alemán a una índole de alumnado particularmente receptiva y estimulante. Si bien es cierto que los alumnos lentos también generan una suerte de feedback positivo, en el sentido de que un interlocutor brillante nos anonada y avasalla y uno lelo nos ayuda a parecer en contraste nosotros brillantes.


(albertencia al consumidor: las alumnas pueden parecer más hermosas en la foto)
Amo el nivel de féminas que asiste al curso de humor que dicto en el Centro Cultural Rojas, "Cómo hacer el humor con palabras", que sigue su éxito ininterrumpido (por poco fluida e ininterrumpida que dicha palabra suene). Interesados, su pregunta nos molesta, digo no molesta, en febrero arranca el que viene...

Amo los hallazgos que brotan en acto en el curso de dicho curso, cosa de la que doy cuenta a lo largo de posts que subo a este blog y que no vendría al caso mencionar. Los chistes sacados de contexto pierden gracia, hoy hice reír a un alumno con el que hablábamos de cómo el historiador Romero participó en el debate sobre "Vuelta de Obligado" concluyendo "pero al menos en el último Mundial atajó bien", lo cual demuestra que el Espíritu sopla donde quiere (o "practica felaciones donde se le canta" según la pésima traducción de Alberto Girri al verbo "to blow").

Amo jugar al Twitter (@enemarado) muy especialmente por el hecho de que es posiblemente el único espacio donde nadie me puede decir que no me lee porque escribo demasiado largo.

Amo no solo como recurso la extrapolación, sino la "continuidad improcedente": ¿por qué no decirnos que hay que aceptar cada medida de Macri porque Macri es toda la izquierda que podemos tener en Argentina?


Amo las muchas apasionantes percepciones diversas que desde puntos de vista tan diferentes como los de mi vida en tal momento y mi vida en tal otro pude vivenciar siendo la mar de influenciable...de lo único que me tengo que cuidar es de no tener vínculos con personas parecidas a Calígula, pero acerca de la contagiabilidad e identificaciones espero poder anunciar con mi amigo mexicano Dany Holzt muy pronto un modesto debut cinematográfico.

Amo la serie de imágenes que contribuyen a la construcción social de la fantasía sexual y que a calzón quitado y largo y tendido hemos analizado en anteriores anales, a tal punto que resulta ahora un tema abultadamente manoseado. Viendo el aumento del pan y como para separar la paja del trigo, sigo encontrando a Freud entre los maestros de la suspicacia, el mejor dotado para subsumir sus categorías explicativas porque nadie puede autogenerar billetes de valor legal, pero sí...




En un libro sobre guión, Jean Claude-Carriere nos lanza un desafío: ¿cuándo hay que terminar una historia?

a) antes de tiempo
b) después de tiempo
c) justo a tiempo

Todos respondemos c) y el autor nos asegura que la correcta es a) porque ¿cómo saber cuándo es "justo a tiempo"?

En tal sentido la creativa y luminosa manera que tuvo Borges de corregir su propia producción poética me asombra por encima de varios ejemplos en el caso del poema "Final de año", donde ¡cercena las palabras finales "algo que no encontró lo que buscaba"!

veamos las sucesivas versiones: 


FINAL DE AÑO
Ni el pormenor simbólico
De reemplazar un tres por un dos
Ni esa metáfora baldía
Que convoca un lapso que muere y otro que surge
Ni el cumplimiento de un proceso astronómico
Aturden y socavan
La altiplanicie de esta noche
Y nos obligan a esperar
Las doce irreparables campanadas
La causa verdadera
Es la sospecha general y borrosa
Del enigma del Tiempo;
Es el asombro ante el milagro
De que a despecho de infinitos azares
De que a despecho de que somos
Las gotas del río de Heráclito
Perdure algo entre nosotros:
Inmóvil.
Algo que no encontró lo que buscaba.
(Fervor de Buenos Aires, 1923)


FINAL DE AÑO
Ni el pormenor simbólico
De reemplazar un tres por un dos
Ni esa metáfora baldía
Que convoca un año que agoniza y otro que surge
Ni el cumplimiento de un intrincado plazo astronómico
Socavan con cataclismos de badajos y gritos
La altiplanicie de la noche serena
Y nos obligan a esperar
Las doce oscuras campanadas
La causa verdadera
Es la sospecha universal y borrosa
Del enigma del Tiempo;
Es el asombro ante el milagro
De que a despecho de azares infinitos
Perdure algo en nosotros:
Inmóvil.
(Obra Poética, de 1966) 


FINAL DE AÑO
Ni el pormenor simbólico
De reemplazar un tres por un dos
Ni esa metáfora baldía
Que convoca un lapso que muere y otro que surge
Ni el cumplimiento de un proceso astronómico
Aturden y socavan
La altiplanicie de esta noche
Y nos obligan a esperar
Las doce irreparables campanadas
La causa verdadera
Es la sospecha general y borrosa
Del enigma del Tiempo;
Es el asombro ante el milagro
De que a despecho de infinitos azares
De que a despecho de que somos
Las gotas del río de Heráclito
Perdure algo entre nosotros:
Inmóvil.
(Obras Completas, 1974)



Recordemos ahora de mis más recientes listas de cosas que amo las que siguen vigentes, por poco vigente que siga la palabra "vigente" misma, aunque vi gente que todavía la usa:2009: Amo el desafío intelectual y pasional de hacer que me perdonen una cagada épica y lograrlo porque el perdón está como dijo Derridá para perdonar lo imperdonable y para citar parasitariamente a otro genio "lo segundo mejor que hacemos es la venda (lo primero, la herida)"

Amo el gesto de Jamie Lee Curtis 
al comienzo de "Un pez llamado Wanda" cuando presenta a Kevin Kline como su hermano ante el ex Monthy Python y él le agarra improvisadamente una goma y ella mira al director como preguntándole si siguen rodando o cortan.
http://cancerdeque.blogspot.com.ar/2009/01/las-cosas-que-me-hacen-amar-la-vida.htmlhttp://cancerdeque.blogspot.com.ar/2009/01/las-cosas-que-me-hacen-amar-la-vida.html

2010:
Amo el sentido del humor en general y algunas pocas cosas del mío en particular: por ejemplo la disposición permanente al anticlimax en momentos altos ("decime barbaridades en la cama" "Stalin masacró a 12 millones de compatriotas" / "tengo mis años, jovencita, pero le aseguro que mi pene se derrite por usted").

Amo usufructuar los efectos de las sustancias psicoactivas mediante el expediente de reunirme con personas que las consumen: yo consumo drogadictos, pero no tengo la compulsión a discapacitarme.

Amo tanto los argumentos de Bertrand Russell como los argumentos contra Bertrand Russell de Karl Popper. Este año descubrí a Jean Piaget, quien les pasa el trapo a ambos en esto de aguantar la respiración abajo del agua del aburrimiento, capacidad que toda mente científica requiere...Amo la escena de "Romance popular" de Mario Monicelli en la que Ugo Tognazzi agarra fuera de libreto de las tetas a Ornella Muti y ella en tres milésimas de segundo sucesivamente se sobresalta, mira a la cámara para que el director pare la filmación, empieza a excitarse y a esbozar una involuntaria sonrisita y le agarra las manos y se las saca
http://cancerdeque.blogspot.com.ar/2010/01/algunas-de-las-2010-cosas-que-amo-del.htmlhttp://cancerdeque.blogspot.com.ar/2010/01/algunas-de-las-2010-cosas-que-amo-del.html


2011: Amo el concepto de “las ganas son algo a adquirir” que un psicólogo me legó para alentarme a salir a buscar trabajo en el año de la crisis y la miseria: amo extrapolarlo a campos más suculentos con resultados científicamente comprobables (no amo que las velocidades del deseo estén descoordinadas, es algo que genera casi una apología de ciertos autoritarismos necesarios, como obligar a un niño temeroso a tirarse por primera vez del tobogán acuático sabiendo que va a terminar encantándole)

http://cancerdeque.blogspot.com.ar/2010/12/algunas-de-las-2011-cosas-que-amo-de.htmlhttp://cancerdeque.blogspot.com.ar/2010/12/algunas-de-las-2011-cosas-que-amo-de.html

2012:
Amo el deleite metafísico y el efecto espiritual que determinadas partes del cuerpo de determinadas personas pueden llegar a operar incluso si son operadas.
Amo, digamos, poder amar a mi hijo para darle todo sin haber dejado de ser todo lo que espero de mí.Amo mi amor al sacrificio pero también que mi época y mi país no correspondan a ese amor, impidiendo que la tentación estoica sea desaforadamente desenfrenada
http://cancerdeque.blogspot.com.ar/2012/01/algunas-de-las-2012-cosas-que-amo-de-la.htmlhttp://cancerdeque.blogspot.com.ar/2012/01/algunas-de-las-2012-cosas-que-amo-de-la.html


2013:Amo que este año de paternidad haya operado cambios que fueron más bien negaciones al cambio, aceptaciones desaforadas de mì mismo, urgencia por conseguir lo que amo y deseo y me da placer, llanto desconsolado y apocalìptico por toda pèrdida de tiempo en malestares ya sea el viento en la cara, un trabajo que detesto, un protector solar que me irrita los ojos, la muerte de un ser querido, la cola irritada porque no me cambiaron el pañal, que no reparen la bici en Navidad porque solo se dedican a la venta, una pareja que ya no funciona o un corte de luz. 

Amo poder transmitir mi amor por los autores que amo en mis cursos que amo y que me prodigan un grado de libertad y deleite que solo había conocido en la intimidad y muy de noche en noche:
2014: Amo poder ir registrando las incorporaciones lingüísticas de Eze, cómo me pide un helado de palito que "queriba" (por "quería") de Boca ("de gol"), cómo dice demasiado la palabra "demasiado", cómo vivo orgánicamente la evolución espiritual de su desarrollo, registrándola con la misma febril voracidad que me llevó a amar escribir, el poder aprehender y apresar, a presar de haber aprendido que en esta era de las redes sociales casi no hay cosa que no sea filmada, grabada, transcripta y fotografiada.

Amo la admirable belleza e inteligencia de Helena, que ya reconoce cómo levantar la cabeza al ponerle una remerita y que ya muestra un repertorio de gestos prodigiosamente adorables con sus mejillas de manteca y ojos matadores.

Veo a diario el potencial de Ezequiel y de Helena y estoy seguro de que en buenas manos, estos purretes llegarían a grandes cosas, pero bueno, focalicémonos en lo que amo y no en lo que no amo a podé hacé...

 Amo las magnolias de Barrancas de Belgrano, su insolente galanura y su cítrico aroma
Amo haber descubierto el plagio a Wilde en Borges y su poema "El tango" 

After playing Chopin, I feel as if I had been weeping over sins that I had never committed, and mourning over tragedies that were not my own. Music always seems to me to produce that effect. It creates for one a past of which one has been ignorant, and fills one with a sense of sorrows that have been hidden from one’s tears

El Tango crea un turbio 
pasado irreal que de algún modo es cierto,
el recuerdo imposible de haber muerto
peleando, en una esquina del suburbio.

porque el plagio crea el efecto de tener un antecedente original, del que uno había sido ignorante


Amo los dibujitos animados rusos "Masha and the bear", amo los candienses "Cailliou", amo no solo que la película argentina "Relatos salvajes" haya sido la más vista, sino que mi entrada referida a esta película también lo haya sido: http://cancerdeque.blogspot.com.ar/2014/08/recomendacion-supina-relatos-salvajes.html
aquí en esta foto que está a punto de cumplir el centenario, mi tatarabuelo matrilineal Ludwig von Feuerwehrwagenrad sostiene a mi bisabuela Liselotte y a mi bisabuelito Ludwig Junior, el día en que adquirieron a Wunderbar, el miniSchnauzer que mi padre -construyendo un recuerdo de puras ganas de fromar parte de la leyenda de aquella estirpe gloriosa, fenecida en la batalla de Bora Bora a causa del beri-beri, jura haber llegado a conocer y muestra una herida en el tobillo como imposible prueba
es increíble cómo la genética mete la cola y mi actual familia se les parece tanto...



Amo formas de felicidad inesperadas. Poder amar tu presente ¿hay alguna escuela de coaching positivo que hubiera adivinado que se podía lograr con una buena dosis de aborrecimiento de todo tu pasado?
 https://cancerdeque.blogspot.com.ar/2014/12/algunas-de-las-2015-cosas-que-amo-de-la.html

amo mi creatividad pero es cierto que si fuera para tanto, seguro se me ocurriría además para qué usarla...

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