miércoles

Cine hindú


Lo usual al disponernos a escribir acerca de una cosa es que se nos disparen miles de ideas acerca de cosas que nada que ver. Para evitar este problema decidí acogerme a la idea freudiana de que tarde o temprano por más desordenado y disperso que sea no voy a poder reprimir por mucho tiempo el tema en cuestión. 

En este caso el tema en cuestión es la remake de "El libro de la selva" a cargo de la mismísima Disney que había agarrado la muy famosa novela en la década del sesenta y había hecho unos muy bucólicos y pastoriles dibujitos animados. Generalmente con esto de traducir, dar clases, ser papá, querer en algún momento realizar alguna actividad sexual, etcétera, no doy Abasto, pero ayer fui con mis chicos y disfrutaron una barbaridad esta barbárica alegoría de Kipling. Mi hijo mayor había soñado que le hacía algo que no le gustaba a un jaguar y éste lo perseguía para comérselo, una pesadilla espantosa, de manera que este film resultaba una redención. Mi hija menor nunca había ido al cine
y lo usual es que se espere a que sean más grandes los niños, pero ella todo lo que hace su hermanito lo quiere replicar. Y mi mujer quería mostrarle a Macri que por más que haga llover y llover éramos capaces de salir igual y ser felices. 
La película nos gustó mucho a los cuatro. A mi hija porque cualquier historia con animales le interesa, no importa si es el Mono Bubba, el Sapo Pepe, las fábulas de Esopo, el asno de Apuleyo, Rebelión en la Granja o la transmisión de la votación en el senado brasilero.
Ya se sabe que lo de Brasil y Argentina no difiere ahora tanto: O Globo o globos
Remitirse a la naturaleza "roja en uñas y dientes" como decía Tennyson, familiarizarse con las piedras, los árboles y la lluvia siempre le hace bien, es lo que adora de la plaza y de los clubs y las quintas y los countries y los tambos que tan asiduamente visitamos. Es una suerte que hayan desforestado la llanura pampeana, aplanado la tierra, reconducido los arroyos, cubierto de hormigón armado, edificado, electrificado, en fin: es una suerte que podamos ir a un cine en tres dimensiones con unos incomodísimos anteojos tres D para sentir como si estuviera al alcance de la mano un árbol, una piedra, un río.
A mi hijo le hizo bárbaro poder celebrar la derrota final del tigre despótico. Me preguntaba una y otra vez si realmente se cayó al fuego y se mató. Le dije que sí. Pero ¿por qué no lo muestran?. ¿La caída lo mató o murió carbonizado?.
Le expliqué que era un dilema moral mostrar o no al tigre muerto, que ya el diario "Libre" tuvo cuestionamientos cuando publicó la foto de Jazmín de Grazia muerta por sobredosis en su bañadera y que la segunda parte de "El Quijote" solamente muestra a Quijano muerto-recuperada la cordura-para que no haya más remakes, no le hagan tomar un brebaje y respire, etc.
Cierta caída de Moriarty que resultó finalmente no tan muerto, lo hacía dudar. Pero si viviera, volvería, decir que sobrevive sería algo tan absurdo como afirmar que Néstor está en Venezuela celebrando la integración latinoamericana en una hamaca paraguaya o en un tobogán boliviano. 


A mi mujer la película le gustó, supongo que porque no tuvo que encargarse ella de limpiar nada de cómo los elefantes habían dejado la selva.
Y a mí me pareció un interesante palimpsesto a analizar. Hace poco sorprendí en una acción absolutamente reprobable (dar clases de español a extranjeros en un instituto para el cual trabajo) a una niña que había sido compañerita mía del jardín de infantes. A los cinco años, me había revelado que papá noel son los padres y con ese mismo furor por el realismo, se había disfrazado de elefanta con el color gris y no el celeste con el que me disfracé yo, siempre queriendo entregarme a la ilusión... 



Este encuentro fue muy interesante porque me reveló un pasado previo a lo que yo recordaba como el pasado. 
Aquí se me puede ver con la que yo consideraba mi primera novia y de pronto surge una novia ancestral y mítica de los seis años que me pidió que no publicara ninguna foto suya actual porque nadie sospecharía con lo agraciada que es que tiene mi decrépita edad. Y con lo que vamos a tratar de repensar de "El libro de la selva" pasa un poco lo mismo. La versión actual con la versión cantada de Bill Murray de ese maravilloso juego de palabras con "necesidades básicas" y "necesidades de oso" y la versión de Christopher Walken de "Quiero ser vos" o la bíblica Scarlett diciendo que confiemos en ella nos retrotraen al pasado de esta película: la película que hizo Disney en dibujitos animados mucho antes. 
No pensamos en el libro, en el libro que da nombre al título del film (que readapta tantas cosas que podría haberse llamado "La película de la selva").
Es un libro moralista que se convirtió en bandera de los boy-scouts, que fue escrito en una época en la que Inglaterra abrazaba el exotismo y sentía interés por cosas tan raras como la egiptología o incluso las pampas argentinas (veasé "Allá lejos y hace tiempo" del gringo Guillermo Enrique Hudson-William Henry Hudson).
¿Cuánto perdura de la ideología imperialista de Kipling que había escrito que nada conoce de Inglaterra el que solo conoce Inglaterra y que era "the burden", el fardo del hombre blanco salir a civilizar a esa manga de primitivos salvajes que nunca oyeron hablar de etnocentrismo ni relativismo cultural?
Kipling era capaz de usar un símil imposible sin que nos choque para dar cuenta del efecto brusco del enamoramiento "si no me hubieran dicho que era el amor, habría creído que era una espada desnuda" y era también capaz de usar el sarcasmo: "el sol del mediodía de la India, quizá lo único verdaderamente respetable de la India". 
Habló del éxito y el fracaso como de dos impostores. Y cuando su hijo murió en la guerra escribió un himno al dolor físico que nos permite olvidar otros infiernos del alma.
Ya eso solo, nos podría hacer escribir un libro preguntándonos por las diferencias entre las heridas físicas que cicatrizan y las psicológicas que según Paulo Freire no solo sufrimos, sino que después reproducimos (claro que Primo Levi no se puso después de sobrevivir un campito de concentración cuentapropista).

O sea: no había mucho de Disney en él o parafraseándolo ¿cuánto saben de Kipling quienes solo conocen el Kipling de Disney?

Recuerdo cómo Spielberg instruía al tano que diseñaba el muñeco de "E.T" para que tenga la tristeza de los ojos de Einstein y que no sea una "mierda que parezca de Disney".
¿No hubiera Kipling sentido repulsión ante el jazz que musicaliza en plena versión de 2016 su historia?¿no es el jazz el resultado de la falta de civilización clásica a la cultura norteamericana?¿cuánto hay de alegoría y cuánto de concreto? ¿es gozar concretamente del éxito de conseguir las miel o universalizándolo gozar de las mieles del éxito cuando el oso la consigue  gracias al uso de herramientas exclusivamente humano ( o al menos exclusivo antes de los descubrimientos de la
Premio Nobel Jane Goodal)?
Podríamos estar sesenta y cuatro años y con cáncer de páncreas detectado a tiempo y operado una sobrevida de cinco más hablando  de abejas o de alegorías (y en general la educación sexual que recibió mi generación no sé por qué tuvo ¡ay! tan pocas cinturas de avispa y tantas alegorías del polen)

Ved por ejemplo: historia de algunas alegorías, por ejemplo "la fábula de las abejas" en Mandeville, quien a la manera de Sade exalta el vicio individual. Inspira a Rousseau y a Adam Smith. 
Las abejas inspiran a Marx la idea de que cada abeja obrera disfruta de la igualdad.
A Schopenhauer la colmena le sugiere que la aristocracia y justificada inequidad son naturales.
Los alfileres son fuente de discusiones bizantinas. ¿Cuántos ángeles pueden posarse sobre su punta? para ilustrar la división del trabajo se posa sobre los alfileres Adam Smith.
Otro ejemplo.
Las jirafas de Lamarck. Nadie nunca explicó a Lamarck sin jirafas...


O hablemos de poder escindir o no la cara del gesto y de dilucidar qué carajo es esto: no es una pregunta ociosa. Que los animales estén representados por actores y que fundamos sus rostros con los de las estrellas de Hollywood nos obliga a preguntarnos por la pertinencia políticamente correcta de las ideas solo en apariencia equivocadas acerca de que los equivocados tienen apariencia de equivocados.
Cesare Lombroso escribió sobre la criminalidad inscripta en los rasgos, cosa que condujo a que operaran al "petiso orejudo" para cambiarle mediante un reacomodamiento de sus orejas sus tendencias criminales, en lugar de un buen tirón de orejas a tiempo. 
En la vida cotidiana decimos, tal vez no con ese ejemplo,  "Osama Bin Laden tiene cara de bueno".
Cuando empecé a pensar qué vuelta darle al tema del moralismo en el film, me sorprendió el verdugueo y las chicanas que hace Shere-kan al niño amedrentándolo y amilanándolo. Unía el poderío físico a la agresión verbal (o sea, muy sofísticada): -¿creíste que podías huir de mí, cuando yo maté a tu papá y a tu padre adoptivo, el lobo-porque sabemos que en tratándose de Disney el hombre es el lobby del hombre?.
(detengámonos en "lobby": significa en su origen olvidado y literal un lugar, así como hacer "coach" es un mueble: todo lo que decimos es simbólico por más crudo que nos parezca, no tenemos otra materialidad que la simbólica)
 ¿Podría decir que dentro de todo no decía algo un poquito más sofisticado que sería decir que lo iba a matar en nombre del Bien?
¿Por qué, además, es el villano, el tigre?¿no amamos por su belleza a los tigres? este tigre es malísimo ¿debo inferir que cuando mi mujer me llama "tigre" en la cama y sobre la pileta de la cocina y en la mesa del comedor no está cantando y gimiendo alabanzas acerca de mi modo de poseer la dicha de saber hacer el amor, acerca de mi modo de poseerla?
No puede ser. Si fuera tan malo ella no se vería estimuladísima a hacer tantas cosas no solo antes y después, sino durante: lee a Proust mientras le hago el amor, es una capacidad de multitasking que tienen las mujeres, yo no sé si podría.

William Blake no pensaba mal de los tigres. Hay que ser quizá troskista y estar en contra de la Esso para pensar mal de los tigres. Pero para que el lector no tenga que abrirse camino a machetazos con la ley de la selva por este frondosamente intransitable texto sobre la selva que se va algo por las ramas, entre copa y copa, vamos a resumir lo dicho: 

a) en primer lugar este texto, sería muy bueno que el lector vaya familiarizándose con la idea, versa sobre la película de Disney "El libro de la selva". Sé que podría llevar otro referente anunciado y decir todas estas cosas con la misma elocuente impunidad, podría hablar de "El e-book de la ciudad" o "El graffiti hecho con chocolate de la selvanegra" pero no. Es importante que el lector recuerde el tema principalísimo de este texto, ya que el autor a todas luces lo ha olvidado.

b) En "El libro de la selva" vemos cómo el principio de la ley moral kantiana permite que cooperando entre sí las diversas especies venzan al dictador ¿comienza la civilización con una religiosa reverencia a una ley que trasciende los personalismos? Algo así sugiere Freud en "Totem y Tabú", Chesterton en "Ortodoxia" y Dios mismo en "El Génesis" cuando le explica a Adán que no tenía ombligo pero sí nuez de Adán, que no tiene nada personal contra él, que Eva le parece encantadora, pero que el fruto del árbol del conocimiento estaba prohibido más allá de simpatías personales. "De hecho, loco, sos la persona del mundo que mejor me cae en todo el planeta, aún así, te tengo que despedir".


c) ¿la manera en la que una lectora suculenta lee una reseña le hace inferir la manera con la que copula su autor? en ese caso quisiera recordar que no me zambullo como una bestia directamente al clítoris (o a la cavidad oscura que sería lo más adulto según la teoría de Freud). Esta película tiene dos niveles de lectura como casi todas las películas para niños actuales (no voy a corregir la formulación porque no hay mucha diferencia entre entender que dije "películas actuales" y "niños actuales", significa actually lo mismo, claro que "actually" es "realmente" en realidad). Se dirige a los adultos haciéndoles guiños y a los niños haciéndoles morisquetas. Tiene entonces una cantidad tremenda de niveles de lectura, tiene más niveles de lectura que la c.. de tu hermana. O según Freud, la misma cantidad de lecturas que la c... de tu hermana. Dado que para Freud la parte clitoriana de la c... de tu hermana es la infantil y la vaginal la adulta. Y Disney seguramente podría adaptar a su moralina la mismísima c... de tu hermana y decir ante el vello público que al principio vemos todo negro lo que en realidad vamos a terminar viendo color de rosa.



entonces si bien como un eyaculador precoz I'm coming again

les voy a demostrar entonces lo bien que hago el foreplay, chicas...

El libro de la selva
   

Antes de abordar cualquier tema, me encanta hablar de una otra cosa y poco a poco ir llegando a descorrer el velo del nexo que lo une con aquello acerca de lo cual voy a hablar. 
Un maestro de esta estrategia para comenzar un texto fue Enrique Raab, quien por ejemplo contrapone con un sarcasmo sublime el teatro japonés y celebra lo mal que actúa Mirtha Legrand sindicándola a una otra tradición. El filo de la mordacidad se ve aumentado por el hecho de que exista ironía emocional: la bronca tremenda que le da a Raab pagar su entrada y ver algo tan mal hecho se expresa con una exquisita sonrisa y el deseo de admirar que celebra que esto que parecía mediocre pueda, al menos gracias al vuelo de la amplitud de sus propios horizontes mentales elevarse a las cumbres de una tradición perfeccionista y excelente: 

Mirtha Legrand y el teatro japonés

También Japón tuvo su Guerra de las Dos Rosas: durante cuarenta años –precisamente entre 1145 y 1185 a.C.– dos poderosas familias feudales, el clan Minamoto y el clan Taira, se disputaron encarnizadamente la hegemonía de las provincias orientales. Por fin, la famosa batalla de Dano-ura puso fin al largo pleito: Yorimoto, conductor de los Minamoto, derrotó a los Taira, desmembró a la extensa familia y adoptó, a partir de entonces, el título de Sei-i-tai Shogun; o sea, “el gran General que venció a los bárbaros”.
Por varios siglos, se enfundaron los sables y reinó la paz: a modo de represalia, el clan vencedor mandó castrar a los dirigentes Taira, mientras sus mujeres eran “destinadas a los prostíbulos del puerto de Shimonoseki”. Hasta el siglo XVIII las infelices mujeres alternaron la profesión con el culto de un género teatral sin precedentes en el mundo: un teatro gestual, sin más sentido racional que el mero ejercicio de la grafía física.
Las palabras –dicen los estudiosos japoneses, que vinculan el espectáculo de las Tairas con el posterior bunraku– no tenían ninguna importancia: la mujer se sentaba en medio del escenario, simulaba tomar el té o un vaso de sake, se abanicaba, recibía a las amigas- , airaba sus floridos kimonos, cambiaba quince o veinte atuendos durante la función y producía rápidos gestos con las manos, los antebrazos, las piernas y el cuello.
Practicado ante los comerciantes y marineros de Shimonoseki, el rito incluía sonidos y sílabas velocísimamente susurradas, frases corteses pero inconexas como música de fondo para este torneo gimnástico, donde lo importante era la multiplicidad de poses, la presteza en la mutación de los kimonos, la fabricada elegancia del signo físico. Expertos occidentales, como Emile Dujois, ven en el teatro japonés de las Tairas una clara tentativa de conjurar, mediante el vértigo de los gestos, una vieja angustia de la Humanidad: el horror al vacío.
Probablemente sin proponérselo –o sea, como simple intuitiva, no como erudita del teatro oriental–, Mirtha Legrand reedita en una de las salas del complejo Estrellas esta vertiente perdida del teatro japonés. Es ciertamente superfluo señalar que usa esta vez un texto ligeramente marchito y encantador de W. Somerset Maugham, como antes había usado las frivolidades de Barillet y Grédy o las peripecias jurídico-criminales de la pobre Mary Duggan.
Ni el texto, ni las situaciones, ni el espacio dramático tienen otro propósito que el de proyectar en dimensión suprapersonal los gestos, las manías, los guiños, los golpes de taquito y las apoyaturas de cadera de esta Mirtha que todos conocen. La modista Henriette proporciona los talleurs y vestidos que cumplen aquí la función de los kimonos en el rito Taira y el más eficaz de los gestos de Mirtha –de profundidad casi ontológica– consiste en un rítmico repicar de los dedos sobre ciertas partes de su cuerpo y, ocasionalmente, sobre su reloj pulsera: este memorable momento ocurre cuando la mucama le anuncia, al comenzar el segundo acto, que un remise espera con las valijas listas para la partida y Mirtha echa una veloz ojeada sobre su relojito, acomete con el golpeteo y le dice a su marido que todavía tiene tiempo de tomar el té.
Una constante del teatro de Mirtha Legrand –la complicidad de la actriz con su público– se verificó puntualmente en este estreno de Constancia, desde el pugilista Carlos Monzón hasta el ex presidente de la Cámara de Diputados Raúl Lastiri, pasando por una gama extensa de eso que la última página del vespertino La Razón llama la farándula, respondió sin desmayos al vértigo de robes, pasaditas y vueltas que Mirtha les proponía. Menos perfectos –quizá porque están menos imbuidos del rito–, los hombres que rodean a Mirtha en el Estrellas ensucian con algunos desplantes corporales esta fiesta de la diva: por ejemplo, Alberto Argibay, entrenado en otro tipo de teatro, occidental y post-stanislavskiano, quien se siente visiblemente incómodo en los sucesivos disfraces con los que el director Daniel Tinayre insiste en vestirlo.
Que la gran Ethel Barrymore haya estrenado The Constant Wife en Nueva York en 1926 es un dato apenas relevante, aunque ayudará a comprender –ya que la puesta no lo hace– algo de lo que Somerset Maugham quiso decir con su pieza. Las rígidas formas del teatro eduardiano sirvieron, se sabe, al autor de Servidumbre humana para marcar las tensiones implícitas entre los códigos morales de la década y el libertinaje subyacente: sin la profundidad de la Cándida, de Bernard Shaw, la Constancia de Maugham apunta en dirección similar y la gran madre de ambas, con otra garra, es nada menos que la Nora ibseniana.
Quienes han visto la versión que John Gielgud montó en Londres, hace dos años, para Ingrid Bergman, sostienen que el parentesco entre Constant Wife y Casa de muñecas se volvía evidente: nadie, en cambio, podía prever esta inesperada versión arqueológica, de raigambre nipona, que Tinayre ha inventado para Mirtha Legrand.
Porque, ¿desde cuándo el lugar físico de una obra puede transcurrir en Buenos Aires en el primer acto y en Nueva York en el segundo, sin que uno solo de los jarrones del living denote un cambio de domicilio? ¿Desde cuándo un brazalete, comprado en Ricciardi, cuesta unos cuantos millones de pesos al comenzar la obra, para costar hacia el final dos mil quinientas libras esterlinas? ¿Desde cuándo, por fin, los personajes tienen apuro, en el primer acto, para llegar al Colón y luego, en el segundo, en el mismo living, parlotean sobre la urgencia que tiene uno de ellos por irse de Nueva York?
Distracciones del traductor Augusto Ravé justificarán a algunos ávidos por minimizar esta experiencia casi vanguardista de Mirtha. La verdad es otra: Mirtha ha desestimado soberanamente los lastres de la dramaturgia burguesa; no ha vacilado en confundir monedas, ciudades, relaciones entre personajes porque su objetivo es, esta vez, la restitución de una vieja expresión, meramente gestual, del teatro japonés. Por eso, más que el complejo Estrellas, este espectáculo insólito parece destinado a otros ámbitos más experimentales: podría augurársele un éxito fulgurante si los organizadores del Festival de Nancy se animasen a invitar esta expresión insólita a su próxima competencia.
Pruebas al canto: en el puerto japonés de Shimonoseki, una vez cumplidos los cambios de kimono, los parloteos y los abanicos para incitar a su clientela, las Tairas decían: “Waga nanji o aisuruga gotoku nanjimo wareo aiseyo”. O sea: “Ven y ámame, como yo te amo a ti”.
Sorpresa de las sorpresas: después de seis siglos, el programa de Constancia, confeccionado por el Estrellas, dice lo mismo: “Mirtha Legrand. Aquí está. Es de ustedes. Su público”. Y culmina con esta orden: “¡Amenla, como ella los ama a ustedes!”.
(La Opinión, 15 de agosto de 1975)

Raab, lamento decirlo, fue desaparecido por la Junta Militar en 1977 y no vivió para ver cuán seriamente se podían llevar adelante estos ejercicios de superposición retórica en los que se entreveran campos semánticos impensadamente distantes. 

La tradición que enseña en su cátedra de "Teoría y análisis literario" Jorge Panesi de "La muerte del sujeto" y "La muerte del autor" de ese monstruo de dos cabezas que termina siendo para el alumno apresurado Michel Roland Foubarthescault, permite que se sostenga con seriedad que Mirtha Legrand es una actriz japonesa. 
Martín Kohan escribe con seriedad que en el cuento de Borges "La Intrusa" los hermanos que comparten a una mujer "cogen interpósita persona" y mantienen así una relación homoerótica encubierta sin salir del clóset que en este caso es la mujer misma, usada compartidamente con dicha cosificación mobiliaria, para guardar y sacar y guardar y sacar alternativamente la más sobresaliente de las herramientas cognitivas del erotismo de que disponen sin sacarle el cuerpo al asunto.
Borges con seriedad le dice que se habría cortado la mano (¡la mano! ojo que el contexto contamina) de haber sabido que su cuento se prestaba a una interpretación gay.
Esta idea de que una obra de arte es autónoma de su autor fue enunciada en las fechas antedichas en París, pero ejercida desde siempre por el tiempo. Lo que sobrevive de "Gulliver" es el encanto que tiene para un niño concretamente verse agigantado o reducido y nada alegórico ni misántropo. 
Elias Canetti escribe en "El otro proceso de Kafka" seriamente que Kafka es un escritor típico del cuento corto chino. 

Adorno y Horkheimer escriben seriamente que Voltaire y Diderot se vinculan conceptualmente con Hitler. 

Comentemos antes de continuar, lo que acabamos de decir. Lo primero es la posibilidad de no hablar de "El libro de la selva", la película que acabo de ver, sin referirme antes a cualquier otra cosa excepto la película que acabo de ver. Porque es muy elegante. Borges también lo hacía. Hablar directamente de lo que uno anuncia sería como escribir en clave meramente periodística.
Se plantea entonces el dilema: ¿sobre qué empezar escribiendo para ir llegando gradualmente a mostrar la profunda afinidad íntima que este tema tenía con la película que uno quería comentar?.
Es realmente amplio el abanico de posibilidades. En rigor de verdad todas las temáticas del universo con sus respectivos abordajes u otros serían, hablando matemáticamente, idóneas para desconcertar al lector de entrada. 
Claro que para la teoría de Freud el gran mérito de traer a colación algo en absoluto esperable para una determinada representación, no es realmente un mérito consciente y esmerado. 
Más bien se inscribe dentro de la lógica aristotélica del desahogo de algo que teníamos adentro. La idea romántica y judeocristiana de que albergamos como meros receptáculos momentáneos una inspiración sobre la cual no tenemos voz ni voto. Y sacar afuera esa idea que en realidad necesitábamos purgar, exorcizar, en jerga yankee get it out of my system, en dialecto de Irving Yalom "deshollinar", en aristotélico "hacer catarsis" termina generando el efecto de que decimos algo original acerca de un tema. La originalidad es otro ideal romántico.  
Allí donde cualquiera habría arrancado diciendo que es sorprendente que de todo cuanto escribió Kipling sea esto lo que perdure, nosotros decimos que la serpiente es Kaa. 
¿Qué distanciamiento presupuso vincular a la serpiente con el kirchnerismo respecto de la realidad que me circunda? Cero.
Lo mismo si dijera que "El libro de la selva" se basa en la novela de ipling, porque "si pudieran sacar la letra K del abecedario, lo harían". 
Al respecto recuerdo a mi alumno de alemán, Osvaldo Álvarez Guerrero, ex gobernador radical de Río Negro que lo escribió en serio:  http://impulsobaires.com.ar/nota.php?id=55005
Lo que en su discurso Cristina presentó como reductio ad absurdum alegórico fue dicho literalmente. Así como lo que empecé diciendo de Raab: el pasaje de llevar a Mirtha Legrand sarcásticamente a un pasado remoto (aunque para los contemporáneos el chiste clásico sea decir que no hubo pasado anterior a Mirtha)  a llevar a Borges a una época donde la homofobia sea la enfermedad y no la homosexualidad.
Dijimos también que Freud podría encontrar alguna razón vinculada a un deseo o una hostilidad que lo llevó a Raab  a hablar del teatro japonés no "de la nada". De todas maneras no queda claro cómo dilucida Freud el problema de la reductio ad absurdum, que ciertamente no puede ser explicada con su teoría del chiste. Un problema en Freud es similar al que sufro antes de empezar a escribir con este criterio de no hablar de lo que tenga que hablar, sino de una otra cosa muy distante y esa otra cosa podría serlo todo. Los instrumentos simbólicos freudianos para interpretar tienen poder "todoexplicativo" como decía Karl Popper y se superponen entre sí. 
Sabemos que Einstein empezó concibiendo la relatividad como detenerse a pensar en serio un comentario burlón de Poincaré. Sabemos que el nombre de la teoría del "Big-bang" es el nombre que le dieron los enemigos de esta hipótesis, haciéndole bullying: -jajajaja, qué estúpido, ¿o sea que para vos todo empezó de la nada con un gran páfate?
Bertrand Russell dijo como exageración que cien monos tecleando al azar en tiempo indefinido tarde o temprano producirían las obras completas de Shakespeare. Vemos allí lo fechado de su sarcasmo. La distancia entre el mono y las obras completas de Shakespeare no podría ser un contraste más marcado. Hoy, si bien Shakespeare fue cada vez más estetizado y alegorizado y elevado a una categoría alejada del impulso animal que sacudía a un público que compartía sus obras con las luchas de osos en el Globe Theater,  tenemos una orangutana declarada "persona no humana" a la que se le concedió el habeas corpus: http://www.lanacion.com.ar/1832645-la-orangutana-sandra-se-ira-del-zoo-y-vivira-en-un-santuario-de-brasil 

Quizá podríamos establecer una diferenciación importante: si bien los recursos de la poesía y del humor son similares, en la poesía, en lo sublime, en lo trágico o en lo pensado y sentido en serio, el contraste busca ser atenuado. En el humor, el contraste busca ser acentuado. El humor como terapia parte de una herida que es de dimensiones colosales y tomable en serio y la va reduciendo y cicatrizando. El humor de denuncia genera la herida en cambio. Si yo con espíritu nada pacificador releo lo escrito hasta ahora y lo voy combatiendo puedo agarrar la parte que dice "lamento decir que Raab fue secuestrado y asesinado" y protestar: ¿por qué lamento decirlo? ¡lo lamentable no es decirlo, sino que haya pasado! decir puedo decir que llueven hipopótamos bañados en chocolate semiamargo sobre el Cáucaso sin que eso suceda por más que me plazca decirlo o deplore hondamente tener que enunciar semejante dislate...

Hallan éxtasis en "El Aleph" y llaman a declarar a María Kodama:

Beatriz era alta, frágil, muy ligeramente inclinada; había en su andar (si el
oxímoron
es tolerable) una como graciosa torpeza, un principio de éxtasis;


                                        era todo risas por lo que dijo Patricia Bullrich acerca de que todo es droga hasta que me detuvieron por posesión de Redoxón...

Comentarios
María Aída Marita Me muero de risa. Arrestado por tentativa de asesinato a puro talento
Daniel Pancu Yo lo vi a Martín Brauer con el Redoxon... yo pense que era una persona normal, y resulto ser pobre!
Me gustaResponder33 h
Borges tomó el sarcasmo de Bertrand Russell y lo tomó en serio, escribió el cuento "La biblioteca de Babel" donde está todo lo escribible. El movimiento que implica tomar en serio una reducción al absurdo es una extensión del alcance hasta ahora establecido. Marx en 
"Félix&Scorpion" escribió en solfa una idea que escribiría en "El 18 Brumario..." con seriedad. La extensión de la idea de Hegel de que todos los acontecimientos históricos se dan dos veces. Le agrega que la primera en serio y la segunda como farsa. Presentó este agregado primero como farsa y después en serio. El Capitolio parece querer homenajear en serio lo helénico, sin advertir que en contexto, los grandes monumentos arquitectónicos eran blancos, nos llegaron despintados.

sobre esto estoy sosteniendo mientras escribo una payada polémica y recibo esta respuesta:
 Acepto amigo Martín 
Su propuesta de payada
A mi no me cuesta nada
Poner la pluma a escribir
De la selva el libro vino
Y causó una sensación 
Y también una dicipcion
Por ser que a la Johanson 
Medio en bolas quería ver.
Que el libro era de Kipling
Usted me viene a decir
Y qué  le voy a discutir
Si en esto usted es el que sabe


Una víbora que habla
La cueva llena de monos
Un oso que a la  miel
Le entra como Nestor al papel
Dígame si Kipling mismo
No anticipó el kirchnerismo

Me desvía de tema y es cierto
Frente a tanto populismo
Que fue Tomás Jefferson mismo 
El que pintó el Capitolio
Y no lo hizo ni con óleo

Sino con neoclasicismo

Blanco pues ha de ser,
El color de la pureza
Digamos que era esa
La idea del congresal
Seguro les cayó mal
Que un negro la ocupe ahora

"El Quijote" que fue pensado como una burla a la novela de caballería pero funciona como símbolo de algo muy caballeroso ahora, muy romántico. Palabras que fueron escritas sin cuidado estilístico fueron rediseñadas en su efecto por el tiempo: "Vive Dios que me espanta esta grandeza" significaba "Flashié mal con este aparato careta". 

Vivimos reescribiendo el pasado creyendo que lo releemos. Un ejemplo de relectura equivocada va a servir para ilustrar la técnica de superponer dos elementos dissímiles y hacerlos dialogar. En este caso el ejemplo es hacerme dialogar a mí con una persona creyendo que es otra. Recientemente me apareció en el whatsapp el nombre "Fernanda" que yo atribuí a Fernanda Goñi, una bella y jodona compañera de Psicología y de hacer encuestas...y nada más. Pero no era ella, era una profesora del instituto para el cual trabajo. Durante mucho tiempo sostuve un diálogo con ella y no advertí que no era ella. Ahora concluyo este informe ciertamente poco ordenado y muy informe con una correspondencia en que doy cuenta de cuánto tardé en darme cuenta. Es mi intercambio epistolar con la administradora de las horas en la escuela para al cual me explotan. Me revienta haberme equivocado así, pero cuando lo advertí, estallé...

si Keynes viviera escribiría "Las consecuencias ecuménicas de La Paz":
http://www.lectura-online.net/libro/las-consecuencias-economicas-de-la-paz-keynes-pdf.html


esta semana voy a tener muchas menos horas laborales de las pretendidas, así que tuve que escribirle a mi pretendida en un tono muy demandante!!
Hola, mi vida:
ya pude ingresar al calendario de profesores y advierto que tengo lunes LVP y jueves y viernes también y encima a domicilio (de la clase de miércoles de dos horas de María, no se dice nada)
no sé bien en qué consiste y el significado de las siglas que voy ideando podría no agradarte pero me pareció oír que nadie en su sano juicio lo preferiría ¿qué pasó con ese excelente muchacho feminista newyorkino, Bob, -clase individual, un espacio tanto más CARO, o con la mujer bombero de Denver que me tira onda pero no quiero jugar con fuego?¿qué tenían de malo el bueno de Simón y la dulce Leila? yo pensé que me iban a tocar con Sisí y preparé una actividad con una canción de Joaquín Sabina, con preguntas y ahora me encuentro con esto...¡el mismísimo día en que te desayunás con que yo tengo dos bocas que alimentar (ver fotos)!
¿cómo esperás que radique una falsa empresa en un paraíso fiscal si solo voy a tener esta cantidad de horas y encima la verdadera motivación que es el rewarding feedback espiritual parece que tampoco es de lo más prometedor esta semanita?
en otra foto que adjunto se puede observar a Lukas

extrayendo de una de mis fabulosas invenciones para hacer ágiles y dinámicas las descontracturaciones de alemanotes robots que no te hablan una sílaba de más ni que se les caiga un abedul por la poronga, el "yenga de palabras"una nueva consigna para conjugar
justo cuando mis clases empezaban tímidamente a desbordar de creatividad descollante LVP?!!
espero que esto se deba a que en este momento la cantidad de alumnos es superada por la de profesores porque si no el incondicional cariño que te alumnezo, digo, que te profeso ya nunca volvería a ser el mismo...especialmente por el poder adquisitivo para comprarte flores ¿o te pensás que las flores crecen de los árbole?...bueno, en realidad las flores sí crecen de los árboles, es un tipo de metáfora que sirve para preguntar si te pensás que el dinero crece de los árboles...
no quiero que nos vayamos por las ramas...
te adjunto un video de una vuelta que me filmaron una clase de humor ya que me preguntaste no sé si por exquisita cortesía que adoro o por mero interés genuino
y a modo de ejemplo, convierto en texto humorístico un ejemplo de las clases que di: http://cancerdeque.blogspot.com.ar/…/macri-tenemos-pruebas-…
Mon amour:
Disfruté mucho todo tu extenso mail. Fue un gran desayuno de lunes.
Tus hijos son hermosos, especialmente Helena que creo que le hace justicia a su nombre y a la que creo que deberías presentarme pasados sus 18 años.
Lo que no puedo entender es que justo el outfit que pedía a gritos una peluca para tener una versión fielmente Einsteiniana, es el único que no lo tiene. O es porque no me fumé los 29 minutos y abandoné a los 15? Después viene una peluca? Antes de que digas algo, no tiene nada que ver con ser de River lo de abandonar a mitad de tiempo.
me encantó haber conocido mucho más de nuestros queridísimos alumnos. Quizás un poco más de lo que me hubiera gustado.
Lamento que esta semana estemos pobres de estudiantes, lo que hace que los profesores con más antiguedad estén dispuestos a sacarme el cuero cabelludo con los dientes si no les asigno clases por darselas a un profe más "nuevo". La ley de la jungla es así. De todas formas tendrás la oportunidad de jugar al jenga con leyla, Simón y Nadine este jueves y viernes. Y además, espero, de conocer a la adorable Nadine, de la cual estoy segura que tendrás que hacer un posteo aparte.
Estos escritos se encuentran colgados en la net? Me encantaría compartirlos con la otra, la que duerme conmigo los fin de semanas, que es de esas que crecieron con innumerables (o inumerables?) amigos literarios en su infancia para salvarse del hecho de que sus padres están locos y de que vivió su adolescencia en ....wait for it.... Pinamar. En fin, creo que ella sacaría mucho provecho del trabajo fruto de una mente tan... peculiar.
Siempre tuya,
Cari.
Tesoro:
perdón si mi anterior mail sonaba como el de un plutócrata hijo de pluta...
espero que sepas comprenderme y que no veas ausencia de infinito amor en ello, porque volviendo al tema del blanco y las margaritas y que tu novia no es pura, es cierto lo que dice Leonard Cohen: no hay nada puro en el amor, por eso nos enamoramos incurablemente
va a ser un privilegio y un gusto trabajar en LTA o como se diga, sea lo que fuere, todo con tal de estar cerca tuyo
las clases que preparé pensando en el grupito van a servir para otras y si dispongo de más tiempo libre esta semana puedo aprovecharlo para ponerme tetas o hacer otros trámites pendientes
te quería preguntar algo muy íntimo que es si existe la posibilidad de que se depositen mis honorarios en una cuenta bancaria (en la mía, quiero decir) si yo les doy mi cbu
sería no para hacerme creer a mí mismo que es una fortuna peligrosa de trasladar, sino para evitarme tener que poner plata en una cuenta de la que me descuentan cuotas y expensas a expensas de que se está quedando seca, cosa que me la seca
en lo sucesivo voy a anotar los contenidos impartidos en la página para los próximos profes, hasta que me muera o encontremos un trabajo mejor, como dijiste
buen fin de semana, que la buena onda no ceje en su empeño, guau, dige "ceje" justo tus iniciales!
martincin...
martin sin muchas horas laborales esta semana pero martincín al fin
Mi Martincín.
Lo puedo consultar con nuestra suprema madre pero sabiendo de antemano la respuesta, que va a ser algo como: "después lo charlamos". Y después no llega nunca jamás.
Lo menciono por experiencia propia.

Cari:
te voy a responder muy brevemente ahora pero prometo "uno de mis mails" ni bien lo urgente deje lugar a lo importante, si bien salen más inteligentes los mails que te escribo con urgencia y en los otros parezco un pelotudo "importante"
va a constituir un privilegio, un honor, un deleite y un placer que una ricura como tú comparta mis escritos con la otra...me sorprende que me preguntes si te autorizo, creía que "las ricas no piden permiso"
no sé para qué querés saber si mis escritos se encuentran colgados en la net?
en primer lugar tenía entendido que damas como tú carecen de todo interés hacia aquello que tenemos los varones colgando ya sea en calzoncillos de lanet como los famosos calzoncillos de lana papales o donde fuere

                          Lo bueno de Andrea Rincón es que lo es todo, menos heteronormativa

en segundo lugar, ella puede leer desde el mail
lo digo porque están, sí, en efecto colgando de la net, pero me da tanto pudor que hice todo lo posible para que nadie tenga interés en verlo: es una página pública, lo cual hace que ningún chismoso se acerque jamás:http://cancerdeque.blogspot.com.ar/…/advierten-facultativos…
es un piropo muy hermoso (y la etimología de "piropo" es griega y proviene de "fuego") que me digas que mi mente es pa' culiar...sé que mejor aún sería que lo dijeras de mi cuerpo, pero creer que culean los cuerpos y no las mentes es ingenuo, cartesiano, y prehumano-
me acaban de suspender un trámite burocrático, así que vas a recibir uno de mis extensos mails que solo te podés fumar los primeros 15 minutos, pero que en el fondo te encantan...qué terrible lo de los padres de tu pareja, siempre el arte es sanador y equilibrador, justo estaba leyendo un texto de Chesterton que habla de eso en relación a Edgar Allan Poe
¡ahora me suspende Nelly! ¡qué semana macrista!
a mi vez te pregunto qué partes retocadas y manoseadas de nuestro intercambio epistolar puedo convertir en texto humorístico sin faltar a la discreción, porque quiero ser un confiable compañero, un amante más bien discreto...
bueno, me voy a poner a redactar, porque estás en edad de merecer, el texto con la envergadura que merecés, el almuerzo del lunes...
acabo de confundir por whatsapp a nuestra respetable colega Fernanda con una Fernanda que era compañera mía de Psicología y que en mi estupidez supina creí volver a tener en mi agenda...lo cual hizo que todas las confusiones de suplantación de identidad fueran perfectas: ¿no tuviste clase hoy? me pregunta y yo asumo que se refiere a las de la carrera que cursábamos, como trabaja en Tecnópolis siendo antiK lo llama "Negrópolis" y yo le pregunté "¿seguís en Negrópolis?" y me dijo "no me mudé" así que todo parecía un diálogo con quien yo creía que era, hasta que aprovechando el tiempo que voy a tener libre esta semana le pregunte si quería que nos vieramos...entonces nuestra respetable y decente docente me aclaró que no tiene tiempo para incluir en ese plano a nadie en su vida y en ese instante comprendí mi craso error (porque mi amiga Fernanda, debo decir, nunca NO tiene tiempo para incluir en ese plano a nadie en su vida)
el diálogo fue así: -¿quéres que nos veamos?
la respetable colega que yo creía era la atorranta de mi amiga: -?????
Martincin, el inepto también para el whatsapp: -¿a qué se deben los signos de interrogación?
la recata profesora de español a quien yo confundía con una turra drogona ciertamente muy agraciada y con quien fuimos al cine a ver "La Terminal" al Abasto y me costó medio sueldo en un balde de pochoclo y no pasó nada, salvo que después escribí una crítica sublime y me la publicaron-a tu pregunta de vernos
Martincín, que inocentemente se cree inocente: -¿qué tiene de malo que quiera verte? ¡sos una fiesta para los ojos! si quisiera olerte capaz habría que ver en qué momento es mejor pero verte es siempre lindo...soy un hombre felizmente rejuntado, solo te lo digo por la amistad y la conversación
la fiesta para los ojos solo tomando muchas drogas de diseño en esa fiesta: -por eso, por favor, yo no tengo tiempo, creo que Lorena quiere organizar algo
Martincín horrorizado, comprendiendo súbitamente todo y pensando ¿qué pensará de mí ahora Fernanda?¿cómo puedo comprar su silencio?¿quién podría comprender la inocente naturaleza del vínculo con la Fernanda que no era, no siendo?¡yo no estaría en este estado de excitación si no fuera porque me encuentro en momentos de redactar un mail romántico a Caro!¡succioname tierra! ¿Lorena quiere organizar algo? ¿realmente quiere organizar algo o Fernanda se la tiene jurada y me deriva?¿qué van a pensar ahora de mí?¡si creen que soy un mujeriego baboso pueden sentirse llamadas a cerrarme dolorosamente en la cara una puerta que jamás mi placentero deseo hubiera querido abrir!
"ahhhhhh, me equivoqué de Fernanda"
Fernanda : -"ok, borro todo"
Martincín con un nuevo giro conceptual de la vergüenza:
¿y si le diera muchísimo más asco que no estuviera buscándola a ella? la lascivia no correspondida es relativamente repugnante pero que se dirija a nosotros podría ser halagador, cuando uno aclara que se equivocó de persona ese leve agrado de sentirse deseada se desvanece y solo queda la repulsa y la condena moral indignada-todo esto desde el punto de vista imaginado de la Fernanda que no era la imaginada, porque como te imaginarás nada de deseo ni lascivia había en mí-y mucho menos en las Fernandas
una falta total de "savoir Fer"
besos!!
Caro:
jajajajajajaja sin duda este mail está en tu top 3, por ahora liderando. Lo que no entendí es si la Fernanda colega docente, la que no toma pastillas ni dice Negrópolis, es nuestra Fernanda? Qué hacés con su teléfono? debería preocuparme?
Quería justamente encontrar tus escritos colgados en la net para compartirlos con mi amada porque este es mi mail del laburo. sí, esto es un laburo aunque a veces no parezca y sería mucho más fácil que entre a un blog de martincín a que tenga que entrar a mi mail laboral, no?
Solamente estoy trabajando para que ganes una admiradora más además de Fernanda y yo.

Jorge Triaca ratificó "AHORA 12": 
-Si para pagar los costos fijos antes trabajabas 8 horas diarias, ahora 12

El Libro de la Selva:
desde que Selva Almada usó mi apellido para un personaje de su novela, la famosa obra de Kipling se vio desplazada en mi entendimiento y si digo "El libro de la Selva" pienso en la novela de la Selva Almada, que tan buena está, donde están el gringo Brauer y Tapioca: "El viento que arrasa"
Ezequiel vio la película que según él fue la mejor que vio "en toda su vida", alta vida si hemos de creer en sus índices de altura ("mido 400 metros") si bien le notó un error: Mowgli crece y su ropa roja no le queda realistamente chica. Helena es de toda la familia, la más precoz en iniciarse en el cine: dos años y medio y se le animó a los anteojos 3 d y todo ("sin los anteojos no se ve el gorde").
Pero la grieta continuó. Ezequiel, empeñado en hacer méritos para conocer a Antonia, dijo que no le parecía casual que la serpiente fuera K.
Helena le retrucó con el gorila (que creo era un orangután) y con que nada menos que Scarlett Johansson daba voz a la seductora Kaa, convitirtiendo a esa pitón en la pitón de los pitones.
Es una película muy recomendable, prometeica y ya voy a escribir sobre ella ni bien salgamos de todo esto, seguramente el semestre que viene o en cuatro o cinco años...Todos coincidimos en que a pesar de los cambios, hicieron bien en mantener al tigre a raya!
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1 comentario:

  1. Anónimo12:25 a.m.

    https://www.youtube.com/watch?v=L1XSLvR3MfI

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la peor opinión es el silencio, salvo...