miércoles

Me pregunto por qué después de lo que pasó en Brasil, Macri no teme acá un golpe de la derecha


-Papi
-¿qué hija?
-¿te vas a separar de mami?
-no...bah, no sé, esas cosas las decide ella, le tenés que preguntar
-leí en "The Economist" que los matrimonios que duran tienen hijos varones
-¿En "The Economist"? Es bastante serio...
-Sí, no mandan un puto chiste ni por salvar su vida...
-Te quiero decir que no parece una fuente de información truchísima como otras que solés citar
-Macarena me dijo que uno de cada tres gatos siameses es extraterrestre y me hiciste un escándalo dudando de la cientificidad de no sé qué ¿vas a seguir con eso?
-¿Y por qué duran más los matrimonios con hijos varones?
-Porque el padre se conecta más con el hijo, se identifica, no le caza la onda a las mujeres y entonces interviene menos en la crianza...y todo eso que Lacan metaforizaba con el palito en la boca del cocodrilo...que el padre no cumple tan bien la función paterna de acotar la voracidad materna...
-Macarena entendió que yo tengo un palito verde y acoto tu voracidad no porque no me alcanza para garpar lo que sale la comida en Argentina, sino porque tengo un cocodrilo que duerme es cartera en el bolsillo ¿no?
-No lo explican en clave psicoanalítica en realidad..."The Economist" presenta esta noticia como si Freud nunca hubiera nacido
-O bueno...escrito, decí mejor...puede nacer y no hacer nada trascendente ¿por qué no lo dejás nacer? sos como esos fanáticos antihitlerianos que dicen "a Hitler habría que haberlo matado de bebé" ¿no es hitleriano eso?
-Sí, del aborto te quería hablar después también...no lo entiendo
-¿Qué no entendés?
-Que haya aborto selectivo en India ¿le dicen "selectivo" como a los galanes que no se empoman a toda trola que se les entregue?
-No...es porque solo abortan si va a ser nena...ahora que matando espermatozoides que van a dar una nena se puede mucho antes de abortar escoger el sexo, una comisión de ética internacional decidió que no se puede decidir el sexo del primer hijo porque todos querían varón...
-¿Por qué todos quieren varón?
-Bueno, vos me decís que descarte ideas freudianas como la de la "envidia de pene"
-Sí....en el artículo ignoran el complejo de Edipo, así que si ignoran eso...no creo que haya mucho que envidiar...
-Marxianamente vos sabés que un varón sigue ganando más por la misma labor...
-Pero no puede ser por eso...¿traer un hijo al mundo con fines de lucro? se pierden 80 mil dólares mínimo hasta que cumple 18 años
-Lo que pasa es que la mayoría de los varones quieren que su descendencia sea muy concreta y poco romántica, capaz de resistir adversidades cambiantes, superior a ellos
-¿Y no se dieron cuenta de que todo eso somos las mujeres?
-No, mi amor...pesa un fuerte estereotipo...
-Todas las personas que abortaron que conozco en modo alguno se sintieron liberados de lo más campantes...poco tiempo después trajeron hijos al mundo: los antiabortistas deberían fomentar el aborto si lo que quieren es fomentar la procreación
-Hija: hay muchos temas que estás mezclando y me parece que lo mejor sería analizar cada uno por separado
-¿Por separado?¿O sea que admitís que ya te separaste?
-No, mi amor, estoy muy enamorado de mamá (de tu mamá) pero quizá cuando la chispa erótica se apague, no sé...reconozco que soy impotente en potencia...recuerdo a mi iniciadora sexual y espero que ella no sea mi finalizadora
-Ya sé de lo que querés que hable: de cómo los ecologistas lloran más por un cocodrilo lastimadito que por una mujer masacrada, por quien derraman falsas e hipócritas lágrimas...de cocodrilito
-Son muchos los temas...en nuestros tiempos la mayoría de los matrimonios colapsan...y cada persona que se separa lo siente como un fracaso personal: alguna singularidad extravagante hizo colapsar su pareja. En realidad no hay matrimonio que no fracase, en el sentido de que si siguen juntos ya es con una resignación desilusionada...la persona con la que rogabas al Cielo pasar cada uno de los minutos que te quedaban de vida no te presta el control el remoto...Ese fracaso que se vive como individual no se ve reflejado en cuando un asesino masacra a embarazadas y niños: en lugar de pensar que es un enfermo mental, el intelectual se siente llamado a decir que es el síntoma de una sociedad enferma
-¿Vos hubieras querido que yo fuera varón?
-¡No, mi vida! ¡me gusta que seas nena!
-A mí también papi, me encanta que seas nena...


Comentarios
La Pérfida Ivonne ¿Esto lo escribiste vos?
La Pérfida Ivonne Te pregunté porque vi un link al que no puedo entrar desde el teléfono y no sabía si no era de otro lugar. Hermoso.
Julieta Pinasco Ahora sí entendí todo, Brauer. Papá abandonó a mamá cuando nací yo y regresó para tener dos hijos varones. Clarísimo! Igualmente yo ahondaría con la niña en la incidencia del control remoto en la metáfora lacaniana del palito: hay todo un campo inexplorado ahí.
Julieta Pinasco Ah, me recontrasuperhiper gustó, pero como GF me dijo que hay cosas que no me merezco estoy como inhibida para expresar mis emociones. Sepa disculparme, Brauer!


Como di ayer una clase de apoyo a un muchacho adolescente, afloraron un número de recuerdos de mi propia adolescencia...Es muy querible advertir la arrogancia impostada en quien hace sus primeras armas en ser o parecer ya un hombrecito...No puedo sino sonreír si tengo que recordar mi inexperiencia infinita frente a mis pares...yo era popular a mi manera, pero no sabía participar más que lateralmente de las competencias del desarrollo sexual...recuerdo que corrió el rumor en mi curso de que un muchacho había debutado (con una profesional por algún dinero, por supuesto). 
Me lo crucé en el baño, era de un curso inferior y le decían-yo no podía imaginar por qué- "Falopa". Con una timidez que me resultaba muy difícil vencer traté de emular un gesto campechano y de inventar una complicidad...-me dijeron que debutaste...-le dije mientras me lavaba literalmente las manos con el jabón Valot-¿cómo es? (lo estoy falseando en mi resumen: -si a usted no le importunara sobremanera, sería grato para mí conocer sus impresiones-le habré dicho, con circunloquios del pudor)
El chico me miró como un elefante observa a una hormiga-famosa figura poética-y me contestó: -preguntale a tu papá
Por cierto mi padre no me había facilitado el asunto. Refería chistes en los que un padre tiene que explicar asuntos sexuales al hijo y en todos ellos invariablemente la explicación era sinuosa y empezaba hablando de las abejitas. Una única vez me abordó el tema con llaneza y demasiada ¡ay! asepcia. "El pene se empieza a inflar como un globo, hasta que se empieza a desinflar" fue su explicación. No es que me generara trauma alguno, no es quedara fijado a la metáfora. Simplemente no tenía la menor idea de qué se hacía, cuánto tiempo, cómo se llegaba a hacerlo, ni qué gracia tenía.
Y si no me creen, preguntenlé a mi señora...
Tampoco había ayudado mi madre. Caminando con ella encontré una tarjeta de un comercio con un almanaque y la foto de una hawaiana con los pechos al descubierto. No sé decir qué edad tenía yo, sé que mi madre tomó la tarjeta y dijo "guardásela para tu papá". Le pregunté por qué. Y me dijo: -No sé. A los hombres le gustan las mujeres desnudas". Le pregunté por qué a los hombres les gustaban las mujeres desnudas. Mi madre puso un gesto ahora debo deducir que teatral e impostado de absoluta perplejidad e ignorancia en la materia.
De manera que yo solo sabía que sin ninguna razón a los hombres les gustaban las mujeres desnudas. Mi educación sexual consistía en la homologación del pene con un globo y la certidumbre de que el gusto pro la mujer desnuda carecía de explicación positiva.
Otras dos cosas habían en cierto sentido hecho más difícil para mí todo y eran: en primer lugar mi reverencia idolátrica a mi padre, sumamente reservado y ajeno a todo lo popular y el culto al candor y a una alegría sana e inocente que impulsaba mi madre. Mi madre no es una persona poco avispada, de modo que mamé una prédica, digamos, que constituía solo una de las ricas y diamantinas facetas de su personalidad o un voluntario mecanismo de defensa o vaya uno a saber. Lo cierto es que ("ponele") no la estafaron en su vida y a mí no dejan de hacerlo.
Mi interés por mis compañeritas distaba de ser sexual. Era intelectual. Sin duda era estético, había grandes bellezas, pero, como si esto en algún sentido fuera más espiritual y no parte del cuerpo, las caras eran lo que me interesaba.
Mis compañeros se habían desarrollado antes. Eso implicaba no solo el desarrollo físico, sino el amor a las competencias que me parecían brutales. Las burlas mismas me parecían desgarradoramente crueles. Y si tengo que recordar ahora algunos apelativos, tiendo a pensar que lo eran. A un compañero que usaba una elegante bufanda lo llamaban muerto por derivación de anciano decrépito. A otro de ensortijados cabellos rubios bellísimos "nido de ratas". En realidad a mí me sonaba cacofónico todo apodo. Si alguien se llamaba Ricardo y le dijeron alguna vez "Ricota" y ahora lo abreviaban a "Cota", me sonaba muy discordante y ofensivo. Un compañerito nuestro no sé por qué, dado que no era especialmente afeminado, era tachado de gay. Claro que no con esa palabra ni la condena actual a la homofobia. Es raro que de toda mi timidez haya emergido el personaje que remedo ahora. Es raro que dicte un curso para la adquisición de técnicas de la parodia y me hayan parecido crímenes de lesa humanidad las burlas entre grupos de adolescentes.
El fútbol no me interesaba, pero yo trataba de que me interesara. Me había comprado una radio y oía sufriendo los relatos, queriendo ser parte de las víctimas del dolor de no meter un gol o el mal arbitraje. Era muy reservado y me sentía ruborizado con mucha asiduidad. En mis intentos por asimilar el fútbol leí un reportaje en "El Gráfico" a Hugo Orlando Gatti, que en aquel entonces jugaba en Boca ya muy veterano y le hacían goles muy inusuales-si bien seguía ostentando el récord de haber atajado más penales y adelantarse mucho o salir gambeteando (le decían "el loco" y cimentaba esa fama, si le tiraban una escoba barría, protagonizaba el spot de Ginebra Bols haciendo un gol de arco a arco con "Snowing", palabra inventada pro un publicista que tenía tanto significado para mí como el sexo).
En el reportaje le preguntaban si no le molestaban los insultos. Corría el año 1988, creo, y la veteranía del legendario arquero quizás solo pueda compararse hoy con la del "Cata" Diaz o con el último regreso del "Virrey".
Gatti contestó que no le molestaban las puteadas en todos los idiomas por parte de los simpatizantes del equipo para el cual jugaba pero como sus hijos estaban en el palco presenciando los goles que le hacían, le molestaba que mancillaran su apellido, que era el de sus hijos. Vale decir que el hincha que gritaba "Gatti, conchudo de mierda, jubilate espantapájaros del orto" debería haber reformulado su enunciado como "Hugo Orlando, la puta que re mil parió" y eso, desde luego no era molestia alguna para alguien acostumbrado a contener y embolsar pelotazos mucho más fuleros.

La respuesta de Gatti fue tan falsa y tan imbécil que no podía sino dejarme arrobadamente fascinado. Yo mismo, a quien llamaban "Neta" por derivación de "Martineta", nombre que había llegado a los oídos de mis camaradas a vuelo de pájaro en una clase de ornitología, me sentí llamado a defender el honor de mi padre y empecé a solicitar a mis verdugos que se limitaran a insultarme por mi nombre de pila bautismal y nunca dijeran "si es Brayer es bueno" porque estaban insultando por elevación al alto nombre de mi distinguido padre.

Esto no contribuía a integrarme muchísimo. Los demás se las arreglaban mejor ideando insultos a otros en lugar de limitarse a defender su propio honor.

De todas maneras yo era querido. Simplemente tardé mucho en entender la gracia del juego que había que jugar. Y hasta entonces trataba de simular que entendía. Un amigo vino a mi casa (la casa de mis padres, por supuesto) y extrajo un cigarrillo. Lo hizo al mismo tiempo con un gesto de hombre de mundo que conoce de placeres prohibidos hace años y con la excitación de lo ilegal y furtivo. Se lo fumó en ausencia de mis padres en la terraza mientras me invitaba a que lo acompañara a visitar a una prostituta. Ya conocía un lugar cerca y los precios. Yo cometía torpezas en mi simulacro de negarme en nombre de la pureza de mis sentimientos y no de ignorarlo todo. Le preguntaba qué iba a hacer en tan poco tiempo, porque para mí amor y sexo y eyaculación y pareja estable eran una y la misma cosa, no se podía uno limitarse a estar unas meras dos horas con una prostituta, ese tiempo, infería yo, no alcanzaría para mucho.
Las prolongadas experiencias de lo que el centenario diario de Mitre llamó "sexo autogestionado" cuando tuvo que nominarlo de algún modo porque lo prescribía la ciencia, en mi caso se producían rara vez y en la bañadera acompañadas de una imitación de las exploraciones de Jacques Costeau, serie que daban en mi infancia, traducida al español pero un español al que le patinaba la erre (nunca comprendí por qué para doblar al gran buzo galo había que hablar mal español).
En medio de todas las fanfarronerías y concursos para determinar rangos de macho alfa entre los que se incluía rápidas masturbaciones colectivas (cada uno la suya) para determinar quién terminaba antes ¡qué no dirían ante esto las feministas y las no feministas también, que nuestras competiciones consistieran en la tan indeseable velocidad! había lugar para seguir siendo nenes de mamá. O al menos recuerdo un cumple en el que no habiendo sido inventado aún el celular-sí había un zapatófono movicom pero solo para bomberos o médicos o gente que creía que su trabajo era así de importante y urgente e imprevisible-una madre de mis compañeros le guardó un duradero rencor a la mía por haber demorado el regreso a mi casa en un partido de bowling y ¡vaya uno a saber si el pequeño santo no había sido asesinado o descuartizado!.
Los tiempos de los que hablo no son tan lejanos como lo serían los recuerdos de un anciano, salvo que cualquier recuerdo que me narre un anciano parece más cercano en virtud de la vertiginosidad con que la tecnología ha cambiado nuestras vidas.
Según el autor de "Freakonomics" no solamente los ha cambiado la tecnología. La relajación de la moral puritana hace que haya caído sensiblemente el recurso a la prostitución, cosa que requiere una tecnología que ya existía en mi época, si no disponíamos de ella, si no estaba en nuestras manos disponer de dicha tecnología, creanmé que soy el primero en lamentarlo...
En fin, a veces nos asaltan los recuerdos a borbotones y descubrimos cuántas personas hemos ido siendo en las diversas experiencias recorridas. En lo primero que me inspiró escribir mi alumno adolescente decía que no nos sintamos superiores mirándolo por encima del hombro y riéndonos de que no sepa que hay que dejar una propina a la camarera. Porque somos nosotros los que no sabemos ya todos los tesoros de inexperiencia que nos aguardan, que nos devuelven al trémulo vértigo, al tanteo a ciegas fingiéndonos visionarios.
Hoy me salió escribir algo más vinculado al despertar sexual en sí. O en do. Con sus bemoles pero sostenido. Tengo dos hijos y a uno de ellos le fui a comprar un juego y descubrí que existe el de "Atrapa tu ADN", pero no voy a terminar haciendo un chiste con esto...(el chiste tendría el defecto de ser pésimo y la virtud de ser convencional...sería decir que como todavía no sé nada de sexo ¿cómo puede ser que tenga dos hijos? pero yo tengo el defecto de no ser convencional y la virtud de saberme pésimo)

Cecilia Cainzos me lei toooodooo, pero lo que mas me gusto fueron las ultimas 15 palabras...tan lindas quedaron.




confirman que el discurso de Lacan está atravesado por el lenguaje




algunas expresiones llevan el ADN del biologicismo



leo a Schiller y a Hölderlin y sus poemas en los que el artista romántico refleja la angustia de expresar el desgarro espiritual de sus sentimientos y no hay un solo poema que se aparte de esa atormentada agonía...dan ganas de pedirles, che, que se aventuren a salir un poquito de su "zona de confort"


me felicito a mí mismo por haberme permitido faltar al trabajo...bah, no es nada...faltaría más



hay que pasar de un momento de enfriar la economía a otro de reactivación pero no se puede pasar de un momento a otro de un momento a otro






recibo con enorme alegría a un amigo que es crítico de arte, que coincide conmigo en que una escritora que está abrazando una causa noble, la distorsiona en virtud (en defecto) de su superficialidad. -Te puedo asegurar que todo lo que sale de su boca ve distorsionada su dimensión primigenia-corrobora y agrega entre risas subidas de todo: -¡te lo digo porque tuve una historia con ella, jajajaja!
en un momento me felicita por el pantalón, la camisa y la campera que tengo: -¡por fin ingresaste a la modernidad, basta de tus sacos antediluvianos del siglo pasado!
le comento que es ropa que me pasaron los deudos de un muy querido amigo que murió
procede a sacarme la ropa y me ordena tirarla: -está cargada con mala energía, no se usa la ropa de muerto
Termino cambiándome y no me deja tranquilo hasta que dejo la ropa como donación a San Orione, entidad que supongo agrupa a los xeneixes.
En una sociedad laica como la nuestra esta clase de supersticiones referidas a la "energía" me asombran.
Reímos después cuando le pregunto por el alcance de su superstición: -¿se va a mudar cuando fallezca el arquitecto de su departamento?¡no se vive en casa de muerto! ¿va a tirar a la mierda la cámara con la que filma sus programas si el inventor del aparato murió y el fabricante en realidad está internado todavía por neumonía en el Mater Dei o ahí se exceptúa?
No puedo evitar pensar cuánto le gusta Borges a mi amigo. Borges, que en un poema para darnos ánimo sentencia: "piensa que de algún modo ya estás muerto"

                                "no te soporto, mantenete lejos" es mi forma de decir "te amo"



yo antes no me impacientaba por que me comentes algo en el blog: era de esperar...



                                                 NI UÑA MENOS


no sé por qué se quejan de la desocupación o la baja del poder adquisitivo...papá a nosotros siempre nos dice "¡cuánto trabajo que me das, hoy sí que vas a cobrar bien!"


Fernando Gago para devolver algo a Boca, a pesar de estar lesionado, teje una bufandita al plantel...

le pregunté a este crítico de pintura si me podía elevar con su conocimiento de Monet o Degas
me dijo que de gas más elevada no podría ser la factura...

Carolina Scasso Esta juventud es poco agraciada... no sé si te puede llegar a elevar mi crítica.



¿Nadie? media pila, loco...Marina Mariasch quiere ser abotonada libremente y gratis, por favor difundir...


admiro más a Harpo Marx que a Jimmy Hendrix, supongo que estoy más cerca del arpa que de la guitarra
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¿Hegel más aburrido que chupar un clavo? ¡Tontita! Si Hegel ya anticipó tu objeción en "la diabética del lamo a ese clavo"
Hoy arranca mi nuevo curso: "El humor: cómo hacerlo, disfrutarlo y expandirlo"
como con el famoso caso del falso ticket para la fábrica de chocolate de Willy Bonka, se ha liberado una plaza.
Y aunque lo dicto yo, considero de que te puede llegar a ser de utilidad provechosa
porque vamos a inaugurar temáticas así como Macri inaugura lo que ya existía, así como anuncia que cada argentino va a disponer de un dispositivo innato para la adquisición del habla
vamos a ahondar en falsas etimologías:
"Cayetano": su origen se remonta al único modo de mantener más silencioso al inmigrante italiano haciéndolo trabajar
"Nomasté": surgió de cuando era la hora de suspender el excitante té y se llegaba a una suerte de paz
"Noctámbulo": surge de cuando no encontraban sus valets al rey Ambulo IV, "El Lánguido" en su recámara por la mañana ("no 'tá Ambulo")
"Sinceramiento": proviene de la mujer que no es capaz de conectarse con ese lugar interior del deleite regocijado cuando no está depilada y entonces simula el orgasmo
"didascalia": data de cuando el dramaturgo del método Lee Stani exige específicamente que el actor llegue corriendo y levemente alcoholizado pero no con cualquier zapatilla ni con cualquier vino, Adidas-Callia
te pido que hagas correr la noticia en las zapas que prefieras, si no es abuso (creo que no es, me estuvieron explicando que abuso es con menores de edad): 

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