miércoles

¿Es absurdo pensar que una máquina puede producir humor absurdo?





El humorista de jerarquía, Esteban Podetti, postula en su cuenta de Facebook una jerarquía para dos tipos de humor y un criterio de demarcación para diferenciarlos. Siempre viene bien repensar estos fenómenos, máxime si lo hacemos invitados por un creador que al ser un profesional en la materia puede decirnos a partir de su propia experiencia si tiene algo de dinero como para prestarnos.
Como acerca de todos los temas, este es un tema acerca del cual tengo mucho para decir, porque el intento de definir al humor siempre suena insuficiente. En "Crímenes y pecados", Woody Allen pone en boca de Alan Alda, que hace de regisseur presumido la definición "comedy is tragedy plus time". Se refiere a que inmediatamente después de Vietnam no se podían hacer chistes con eso, pero con los años se pudo. El humor es posible desde una herida en todo caso cicatrizada. Pero ¿no es también la mejor anestesia en el momento del dolor?. En los velatorios surge como necesidad psicológica. Nietzsche dice "El chiste es el epitafio de la emoción". 
En los monólogos de Benigni hay mucha emoción contagiosa, sin embargo, incluso si la técnica del chiste es la atropellada indignación por algo que se interpretó mal. Podemos reír con emoción, podemos reír después del trauma o durante. Schopenhauer dice que es poner algo donde no va. 
El humor absurdo es un ejercicio de exageración de este rasgo de todo humor. 
Una ironía es poner un tono de voz o un agregado que no va y desbarata la seriedad literal. 
Una exageración es cambiar las proporciones, para al mismo tiempo hacer reír y reponer la sensatez por la vía del absurdo.
Poner algo donde no va puede ser para un trosco poner a Prat Gay al frente de la economía. Y retomando a Woody, podemos decir entonces que un trosco es un macrista +tiempo, dado que ahora es para el macrismo desatinado poner a Prat Gay al frente de la economía. 
Por supuesto que un trotskista no es "un macrista más tiempo", pero al meterle contenido a nuestras descripciones de procedimientos humorísticos nos enfrentamos al problema de todo lo que trae consigo para el interlocutor dicho contenido. Si yo no sé si para vos comerte dos platos de milanesas napolitanas es una locura o tu rutina, la hipérbole que parodie tus costumbres corre el riesgo de no tener la menor gracia.
El humor absurdo, que es el tema principal de esta reflexión, no parece ser otra cosa que un asegurarnos de que esto lo vea como disparatado tanto el que ama a Prat Gay como el que no tiene para comprarse milanesas. Toma una distancia mayor del contenido realista. Poner al frente del Ministerio de Finanzas a un marsupial es claramente incongruente y puede hacer reír a todos, trascendiendo las ideologías, haciendo olvidar lo dramático de las medidas económicas y vaciándose de mensaje político. 
A Podetti le interesa indagar la producción del chiste porque se pregunta qué es lo que solo podemos hacer los humanos y qué es lo que ya pueden hacer las máquinas.
En ese sentido podemos recordar a un viejo robot "psicólogo" que se limitaba a hacer a hablar al paciente y de cuando en cuando dejaba caer un "hábleme de su padre". Podemos recordar el cuento de Asimov de la computadora que termina contestando a la pregunta de si existe Dios "ahora sí, claro que existo". Las tristezas (blues) que le causaron a George Steiner que Deep Blue derrotara a Kasparov.
En 1994 alguien escribió un programa par que se llamaba JAPE (mecanismo de análisis y producción de chistes) y que hacía chistes Un ejemplo: «Q: What is the difference between leaves and a car?A: One you brush and rake, the other you rush and brake.»
El resultado es pobre (no solo del interlocutor contrario a Prat Gay).
Yo tendería a pensar que el humor es una capacidad muy elevada, que requiere entender el contexto para comprender qué es lo que estaría matemáticamente mal allí.
Pero Podetti sugiere que en el humor absurdo no hay una quirúrgica necesidad de dar con el elemento justo que provoca la hilaridad, sino que existe una amplitud tan grande de cosas con las que se podría reemplazar ese elemento, que una máquina podría generar esa índole de humorismo, por azar.
La divisoria de aguas entre estos dos humores estaba para mí en que para producir uno parto de algo que quiero decir, por ejemplo "me parece mal que el Ministerio de Salud no haga prevención del dengue" y a partir de esto que quiero transmitir busco la forma indirecta, exagerada, distorsionada o lo que fuere para decirlo haciendo reír. Para producir el otro, me dejo llevar por la espontaneidad de las asociaciones que una situación o una palabra por su forma o sonido permitan. Buscando un chiste para la primera forma de humor empiezo a juguetear con la palabra "Salud" y digo "salad" o con "Ministerio" y digo "misterio" y llego así a partir de estas variaciones a decir "no es un misterio lo salado que resultan los medicamentos, ya en las palabra Ministerio de Salud se advierte"...
Mientras deliberadamente buscaba alterar las palabras para el significado del cual partía, aleatoriamente vino a mi mente la asociación "variaciones" con "vacaciones": así que agrego que como no puedo hacer este año vacaciones, voy a limitarme a hacer variaciones. 
La segunda forma, el humor absurdo, requiere que me distancie mucho más de mi objeto. En lugar de vacaciones voy a hacer pepino. En lugar de vacaciones voy a hacer aves insectívoras.
¿Cuán reemplazable es ese pepino? Coincido en que hay mil otros elementos posibles pero no coincido en que carezcan de significado y que esos mil otros elementos posibles puedan ser todos y no algunos que contrasten y sean dentro de todo simpáticos. Así como en poesía no es lo mismo decir "ruiseñor" que "gallareta", en humor no es lo mismo decir "cáncer" que "escorbuto".
¿Puede una máquina detectar en cada contexto cultural qué sería lo más alejado de lo que carece de apego emocional?
No nos apresuremos a contestar, no seamos aparatos: sería muy poco materialista asumir que tiene que haber un ghost behind the machine o que toda procesadora es un deus ex machina cuando las leyes de la ciencia buscan en todo caso hacer que Dios sea una máquina.
Mozart usó una máquina para componer: «Mozart, too, used automated composition techniques in his Musikalisches Würfelspiel ("Dice Music"), a musical game which "involved assembling a number of small musical fragments, and combining them by chance, piecing together a new piece from randomly chosen parts" (Alpern, 1995). This very simple form of "algorithmic" composition leaves creative decisions in the hands of chance, letting the role of a dice to decide what notes are to be used.»
¿Cuál es el último bastión de "humanidad"? Quizás ante la pasmosa precisión de los conductores de avión computarizados, de los choferes automáticos de camiones y largos etcéteras, el sentimentalismo y la imbecilidad sean el refugio inimitable de nuestra condición falible y emocionada. Hace un tiempo compilé declaraciones de Karina Jelinek y las contrasté con agudezas de Groucho para mostrar que sabemos cada día más cómo funciona la inteligencia, pero que siempre va a ser impredecible la estupidez. En verdad estamos más cerca de reemplazar con una computadora a Einstein que a Karina Jelinek, salvo por supuesto en el caso de Fariña, a quien no le queda otra...
Veamos parte de la propuesta polémica disparadora de Podetti y mis intervenciones como para continuar con la reflexión...Es ya el último esfuercito que te pido, pronto una máquina va a leer mis posteos en Facebook y tal vez pronto un robot va a ser capaz de putearme y sentir fiaca de leer algo extenso...:
si querés leer la participación de todos sus lectores, la encontrás acá: https://www.facebook.com/esteban.podetti/posts/1240646529356877?pnref=story
Esteban Podetti:
De todos los géneros humorísticos, el llamado "humor absurdo" debería estar en el escalón inferior y te voy a explicar por qué: es el único género que (en sus variantes más extremas) podría ser realizado por una máquina, igual que el arte abstracto o la música concreta.
(...)
Esteban Podetti: acá hay un ejemplo, no tanto por el sketch en sí (un poco sí) pero sobre todo por el final: 
Martín Brauer: en "Mis chistes, mi filosofía" Zizek habla de los chistes del estilo ¿qué le dijo un triángulo a un círculo? como especialmente rompepelotas porque no tienen un referente en la realidad y se refiere a una acción política ni a una crítica a algo humano
Matías Isimud: Me gusta porque cita a Zizek en un posteo de Podetti
Esteban Podetti: claro pero zizek no sabe una verga
Peter Cantropus: zizek es puto y falopero
Martín Brauer: me gusta la solidez académica con la que lo rebatís, no sabía que pensabas eso de él, no lo habría citado...en el sketch de "The kids..." hay un mecanismo idéntico al de yuxtaponer filósofos y futbolistas, extrapolar la lógica de un campo semántico a otro contrastante siguiendo con rigor de ingeniero hasta las últimas consecuencias la lógica así incrustada...coincido en que no hay mensaje político y empiezo a entender a qué te referís con lo de humor absurdo: evidentemente para generarlo se necesita más desapasionamiento, menos involucramiento emocional, Freud diría "representaciones desinvestidas". Pero piensen ustedes que no solo los robots pueden crearlo: los niños permanentemente lo crean, lo crean o no...Es el humor más escapista porque se evade más de un compromiso con la realidad, pero sus efectos pueden ser diferentes en el creador y en el receptor, que atado al sentido puede construirle una moraleja. la lógica del sketch es "que lo que fuere sea concebido y tratado como mascota, un ejecutivo, harina". Es un puro placer lúdico en el que no se pretende demostrar nada, no hay una denuncia ni una queja detrás. En realidad hice mal en citar la terminología de Freud por dos motivos: el primero es que en su teoría este humor absurdo no existe, siempre hay una sobredeterminación, un deseo u hostilidad secreto que aflora y por la vía del chiste puede canalizarse dentro de las restricciones de la vida en la cultura. El segundo es que ya me veo venir un "claro, pero Freud tampoco sabe un falo"
Esteban Podetti: el mecanismo del sketch de the kids in the hall no tiene absolutamente nada que ver con el de los filósofos. El de the kids in the hall toma elementos de imagen del ejecutivo (usa corbata, intercambia tarjetas y pide taxis), no su esencia o comportamiento real. De cualquier manera y creo haberlo aclarado, con humor absurdo me referìa al ejemplo del remate de la avena, que podria ser reemplazado por cualquier cosa al azar (con los unicos limites de la produccion televisiva). Zizek no sabe una verga porque el hecho de que esos chistes no incluyan una critica al comportamiento humano no tienen nada que ver con su eficacia. Y como contraejemplo esta lleno de chistes que sí critican el comportamiento humano y son pedorrisimos. Entiendo que freud decia entre otras cosas que el chiste se produce cuando hay una ruptura de sentido, y no veo por qué un chiste de triángulos no podria incluirlo.
En cuanto a lo que dice freud: el humor absurdo sí existe como género, no importa cuál sea el trasfondo que aparece al construirlo o decodificarlo. con lo cual efectivamente podemos concluir que freud tampoco sabia una verga.

Martín Brauer: mi primera forma de entender el sketch de the kids era monista, seguía un único algoritmo: "poner lo que fuere que no sea una mascota en el lugar de una mascota y tratarla como tal": en ese sentido el ejecutivo y la avena entran en la misma serie...tu decodificación me obliga a reinterpretar como que hay dos rupturas de sentido: la primera sorpresa la tenemos como público con el ejecutivo y hay una segunda ruptura del orden lineal y lo esperable cuando en lugar de ser un ferretero u otro profesional nos encontramos con la avena, que coincido está puesto como lo que sea que no va y podría haber sido un paraguas...Para encontrar algo que sorprenda y contraste se requiere raciocinio, no es algo tan maquinal...Pero en el sketch de los filósofos también se imita superficial y estereotípicamente a los filósofos ¿o vos decís que hay una caracterización más realista y menos caricaturizada?...tomemos otros ejemplos: un hombre vestido de smoking en una elegante fiesta se acerca a la mesa salada y empieza a untarse la cara con mayonesa...interrogado acerca de por qué hace semejante extravagancia pide disculpas y sonrojado aclara: -pensé que se trataba de espinacas En todo Freud no hay otra posible razón de ser de ese chiste que alguna vinculación entre las espinacas y el sexo o un trauma, etc. No veo para qué me aclarás que existe el género del humor absurdo, precisamente es una de las premisas indispensables de este debate, lo que te decía es que se puede demostrar que Freud se equivoca al dejar de lado el humor absurdo, por el absurdo...Hablando dormido una vez dije "después de mí el danubio"...luego de haber producido aleatoriamente la alteración, googleé cuál es el río más largo del mundo y dije que el río Volga dijo que después de él venía el Danubio...no había sentido en unir "Diluvio" con "Danubio" más que fonético, pero después "matemáticamente" construí el contexto en el que tenía un sentido...a mí me interesa mucho tu punto de vista porque es el de un productor de chistes...y creo que se disfruta más de hacer chistes absurdos y naivês que chistes catárticos...en el humor disparatado hay una apertura y una libertad mayores, Freud y Lacan (Zizek es lacaniano) no ven posible esa indeterminación...te copio la cita: (pag 44 de la edición de anagrama de "mis chistes, mi filosofía): Hace años, en el campus de Santa cruz, una de las capitales de la Corrección Política, alguien me contó que se habían inventado chistes que eran divertidos sin ofender, sin humillar, sin burlarse de nadie siquiera, como por ejemplo: "¿qué ocurre cuando un triángulo se encuentra con un círculo?". Como era de esperar, le rebatí: me da igual lo que ocurre cuando un triángulo se encuentra con un círculo; lo divertido de un chiste es ofender o humillar a alguien...Pero ¿y si me equivocaba, y si lo que echaba de menos era el aspecto puramente formal, que es lo que hace que un chiste sea divertido, mucho más que su contenido, de la misma manera que la sexualidad no es una cuestión de contenido, sino de la manera de tratar formalmente ese contenido? La cuestión es, por supuesto, si esa forma puede ser eficaz por sí sola, o si necesita "un pequeño fragmento de la realidad", en el sentido de algún contenido contingente positivo relacionado con temas "sucios", como el sexo y la violencia
Esteban Podetti: el error de zizek (y de su interlocutor) es no entender que todos los chistes incluso los que parecen inocentes ofenden y degradan algo. En el caso del genero mas tonto, el de los juegos de palabras (tipo "padece un osito", o ya que estamos el de la medicación), se dice que "degradan el lenguaje". Le quitan su importancia, le quitan al lenguaje lo que lo hace importante, es decir su función de comunicar algo. Y también degradan la necesidad de mantener una pose de inteligencia y crítica del interlocutor, llevándonos a un terreno infantil en el que todos somos iguales. Mucha gente no tolera este juego. Tal vez por eso se enoja zizek con los chistes muy inocentes.
Martín Brauer: ¿cuál es la frontera entre humor absurdo y humor intencionado? el chiste de confundir "meditación" con "medicación" se construye con metodología random pero le sobrevienen inmediatamente el peso de tener muchísimo sentido

...Firpo tiene un libro en el que anota errores de sus alumnos, se llama "La mosca es un incesto": siempre podés arruinar el chiste absurdo atribuyéndole significado: claro, la mosca, el dinero, termina generando sociedades endogámicas, clanes mafiosos rapiñeros como los Macri, es verdad la mosca es evidentemente incestuosa, etc.
Esteban Podetti: es una frontera laxa pero existe. El test que se puede hacer es reemplazar los elementos clave del chiste por cualquier cosa random y ver si se sostiene igual. En el de la medicación no, esta basado exclusivamente en el parecido de esas dos palabras. En el gag de la avena en cambio, la eficacia del remate no sufre mella.
por otro lado no se si la palabra es "humor intencionado", pero entiendo a que te referis

Martín Brauer: gracias por ayudarme a repensar todo esto, te dejo un ejemplo increíble de humor involuntario: en el monumento a San Martín en Lima hay un error monumental: el escultor cuando le pidieron una "llama eterna" entendió que tratándose del Perú tenía que poner al camélido...



Esteban Podetti: esto es genial




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