viernes

llamame "chapado a la antigua" pero prefiero el papel higiénico en soporte papel

                                       





Esta mañana me desperté con el deseo de ver mujeres hermosas, de seducirlas, de vivir una torrentosa historia de amor con ellas y volví a casa con el de ver cumplido...
pero estoy algo deprimido...acabo de entregar a la imprenta mi libro en el que hablo acerca de cómo elaborar el trauma de verse obligado a gastar plata que uno no tenía...que uno no tenía intención de gastar...se titula "Sobre ponerse"
Está lleno de frases inspiradoras como la que siempre le digo a mi mujer: la felicidad está adentro tuyo.
Al menos, lo que es yo, nunca me siento más feliz que cuando estoy adentro de ella...
En ese sentido no operaría lo que dijo Nietzsche respecto del suicidio: -si no hubiera podido imaginar que me suicidaba, me habría suicidado.
Yo creo que no hubiera llegado a encontrar delicioso intercambiar fluidos corporales con mi chucky-chucky, digo, mi cuchi-cuchi, si no me hubiera parecido espectacular cuando me lo imaginé antes.
¿Dónde está la frontera entonces entre catarsis simbólica agradecible para evitar una concreción nada recomendable y agradecimiento catártico recomendable para favorecer una evitación nada concreta? Creo que los marié con eso...y hablando de Mariátegui, se le suele atruibuir aquello de "pesimista con la razón, optimista con el corazón" o al menos yo me tomo la atribución de afirmar que no lo dijo él.
Si leemos la biografía de Nietzsche, leemos que la publicación de "El origen de la tragedia" fue para el círculo académico en el que estaba tan bien inserto un "suicidio social". No en el sentido que lleva el adjetivo social" en "soy un fumador social". No es que Nietzsche solo se suicidaba cuando estaba reunido con otras personas que se estaban suicidando también o para sobrellevar los nervios de estar en una reunión.
Pero por más que atamos dos veces la palabra "suicidio" al apellido que mucho querrán parafrasear ahora repidito como "Ni en chiste", el pensador alemán era un rotundo afirmador de la vida y habría detestado el concepto actual de "realismo depresivo": https://tonic.vice.com/…/depressed-people-see-the-world-mor…
En primer lugar porque parece como si un optimista incurable, como lo peor que se le atribuye del kitsch a Disney fuera el encargado de reanimar al depresivo diciéndole: -no te preocupes, no tenés que curarte de la depresión...en realidad hay cosas excelentes, verdaderamente geniales en estar deprimido: ¡sos más realista, más lúcido, ves todo tal cual es!.
Yo no sé si ustedes han tratado con depresives. No parecen Einstein. Les decís: hoy es un día de sol hermoso ¿querés salir conmigo?
Y te contestan: -¿en qué sentido?
-hacia afuera, en el sentido egresivo-retrucás
Bueno, abreviando las aclaraciones que en la deriva de los meandros coloquiales pueden emerger, lo usual es que el deprimido te diga: -¿para qué?
nada de lo que le proponés va a servir para nada porque después de todas maneras...mil y un motivos de desilusión.
¿Cómo podés desilusionarte si ya estás desilusionado? le querés preguntar...¡no tenés nada que perder, peor de lo que estás acá encerrado, acostado, en esta sepultura a la que llamás "hogar", no vas a estar!. Y ese argumento funcionaría si no fuéramos animales simbólicos. Si no fuéramos animales simbólicos nos dolería más la vacuna que el mosquito, podríamos vivir la materialidad fáctica de los hechos físicos y no su significado.
Pero es como decirle a una mujer "el no ya lo tenés": nadie tiene el "no", se parte de un "sí" imaginario y lleno de ilusión en el que, te explican, ni bien Ricky Martin anuncia su divorcio ya lo entreveo preparando un viaje a Buenos Aires para conocerme y hacerse heterosexual porque de momento lo único que lo separa de mí es que está casado y así me gusta, que sea fiel, por eso lo voy a saber amar tanto cuando se dé, cuando tenga que ser...
Es como decir: "el universo ya no te puede hacer nada más de lo que te hizo" a una violada que no quiere volver a pasar por el lugar del hecho.
El experimento de una lámpara que aleatoriamente se prende y los depresivos registran no tener control alguno solo demuestra que para percibir malas noticias, los depresivos están menos renuentes. Pero si se hiciera bien, se trataría de ver el realismo para lo bueno. Ese experimento solo demuestra que la gente común no quiere ver algunas cosas malas. Estoy seguro de que millones de experimentos demostrarían que los depresivos no quieren ver ninguna cosa buena. Y estamos hablando de grados de control sobre una lamparita. Imaginemos todo lo que atañe a las profecías que se autocumplen. Quien lea la biografía de Walt Disney va a ver que nadie daba dos mangos partidos por su sueño de hacer animación y vivir de eso e incluso cuando lo logró llamaban "la locura de Disney" su proyecto de realizar el primer largometraje animado. Los depresivos apuestan siempre a que la cosa no va a andar. Y sabemos que mueren desnutridos y en la infancia en los barrios carenciados del Conurbano o en Nairobi billones de Walt Disneys frustrados por cada Walt Disney que la pega (y que para pegarla, después edulcora a su vez algunos detalles de cómo llegó a lograrlo).
Veamos lo que nos dice de Walt Disney Wikipedia:https://es.wikipedia.org/wiki/Walt_Disney
creo que sin duda lo más destacable es la parte de "vida privada"...esta oración:
"Después de intentarlo varias veces, Lillian dio a luz a una hija, Diane Marie Disney, en 1933, que murió en 2013 a los 79 años."
¿no está pésimamente redactada?
en tiempos en que se morían los hijos de todos en el parto venir a anunciar la muerte de la hija de Walt Disney en esa misma oración cuando tardaría 79 años en producirse
¿no es como esos peores golpes bajos a la manera de Dickens en los que incurre Disney?
Hablando de Dickens, Chesterton escribe esta maravilla en su biografía de Dickens:
Hope is the last gift given to man, and the only gift not given to youth. Youth is pre-eminently the period in which a man can be lyric,fanatical, poetic; but youth is the period in which a man can be hopeless. The end of every episode is the end of the world. But the power of hoping through everything, the knowledge that the soul survives its adventures, that great inspiration comes to the middle-aged
Y quienes tengan chicos saben que es así: cuando me llaman para decirme que Ezequiel encontró un encendedor tirado y tiene ahora una quemadura de primer grado, me relajo y digo "y, claro, si Ezequiel va a primer grado, una quemadura universitaria todavía no puede tener". Son los niños los apocalípticos ante cada leve cambio que altera sus rígidas certezas, son los niños los que no pueden decir "después de todo sobreviví a cosas peores y aquí estoy...recuerdo cuando tuve que iniciarle acciones legales al electricista que accidentalmente electrocutó a mi hamster y me dijo que en realidad estudió para gasista pero como se quedó sin gas se pasó a electricidad y mi abogado me dijo que no querelle porque era lo más sanador...y me confesó que estudió Derecho pero su madre quería que sea médico".
El depresivo, el pesimista siente una pasión por demostrar que el mundo es horrible, le pone el cuerpo a ser el ejemplo viviente. Las malas noticias no son del todo malas para él. Por eso es importante en primer lugar ponernos de acuerdo en que es mejor estar contento que estar triste. Esa piedra de toque para muchos no es una obviedad.
-Macri secuestró la palabra "alegría" y ahora no puedo disfrutar tampoco de "La vuelta al mundo en ochenta días" de Julio Verne, te dicen, inflando a mi juicio temas que no tienen realmente que ver ni con la globalización ni con la explotación, pero no quiero pincharles el globo.
Yo creo que es un punto de partida digno. Y quiero rescatar la palabra "dignidad" de los usos indignos que tiene. Nada hay más bajo a nivel elogios que decir "Mi novio no será un actor porno pero tiene un aparato uritogenital digno".
Freud quiso curar a quienes no lograban reprimir con eficacia los balurdos, no se oponía a reprimirlos con eficacia si se pudiera. Toda esa bola romántica de no atacar el mero síntoma es bullshit, en el terreno de especulaciones metafísicas con enfermedades imaginarias es mejor no multiplicar los entes y cortar por lo sano jugando al juego de la Occam. Siempre y cuando no podamos estar contentos-esto es, sentir la leve gratificación que nos hace sonreír por una vida medianamente acorde a nuestras posibilidades y metas, no "ser feliz" que nadie puede serlo-está bien que defendamos el derecho de los malhumorados y de los tristes a expresarse, a comer, aunque le encuentren el pelo al huevofrito, etc.
Como profesor de humor reconozco que cuando se está contento no surge tanto el deseo de hacer chistes ácidos, mordaces y geniales, como el de disfrutarlo.
Reconozco que todo humor tiene un componente de agresividad animal y una fuente amarga. Pero eso es solamente el origen de un chiste y no el efecto, hay tanta contagiabilidad emocional en juego en el proceso y tanto anestesiamiento aplaudible del dolor, que no importa si para lo único que "sirvió" que Natalia Oreiro viajara a Nairobi es para descubrir que los sin techo ni agua ni vacunas ni spa ni Netflix se concentran en lo esencial y viven mejor.
"Brain Candy" de "The Kids in the Hall" retoma lo planteado por Aldous Huxley (también muy poéticamente revisitado por esa joyita que se llamó "After Life"): -si pudieras tomar una pastilla que te hace feliz ¿la tomarías?
El dilema que aparece aquí es de orden moral. No me refiero a que la pasti se ilegal, por favor, disimulen aunque sea diez minutos, loco. Aparentemente tendríamos que elegir ser felices por nuestros propios medios-incluso estando circunstancialmente deprimidos como lo estoy yo ¡irónicamente por no tener medios "de presión"!
En "La naranja mecánica" se advierte bien el problema: si tu conducta es compulsivamente buena ¿cuán buena es realmente?. Por reflejos condicionados te dan convulsiones ad nauseam cada vez que vas a colarte en el subte o sacar fotocopias de libros o no usar la bolsita para llevarte los excrementos caninos en todo el recorrido de tu trayectoria artística pero lo tenés que transitar, perdón la sintaxis del vehículo del pensamiento, hoy estamos sin taxis. Mejor lo resume una expresión: "es más bueno que Lassie...¡atada y con bozal!". Sabemos que Lassie es buena, es un pan de Dios, carece de maldad, no es rencorosa, amamos a Lassie, pero "la confianza es buena y el control mejor y la gente es confiable hasta que deja de serlo", ergo: por las dudas, la obligamos un poquito como para asegurarnos.
Sin dejar de advertir la complejidad (por ejemplo que a veces la jugamos de pesimistas porque tenemos al lado a alguien idiotamente afable, etc.) no deberíamos dejar de combatir las claves interpretativas sombrías como si fueran bacterias o virus.
Si en lugar de respetar los derechos humanos del discurso de quienes nos graznan que nada vale la pena y que la vida es una mierda sentimos sus declaraciones como estornudos o tos, no vamos a tener el relativismo anímico de otorgarle una entidad admirable.
Estoy de acuerdo con la epilepsia y Poe y Kafka y van Gogh pero la mayoría de nosotros incluso amando el arte y queriendo hacer más o menos un arte de lo que intentamos, agradecemos más que nuestros marido sepa hacer una ensalada a que sepa griego.
Y no vamos a glorificar que sabe hacer un puré de berenjenas con pasta de sésamo, ajo, aceite de oliva y jugo de limón de rechupete solo que dado el estado del mundo actual no le ve el sentido.
No existe el romanticismo de oponerse al utilitarismo, aunque sé que los jóvenes de hoy se oponen a todos los "ismos" porque lo suyo es el sin "ismo".
Igual de reducir el universo de una subjetividad irreductible a instrumento es lo que tratan de hacer los sueños de un individuo a ese individuo que las cosificaciones improcedentes más visibilizadas. Tu vocación te "usa" en no menor medida que el trabajo expoliador, el consumismo que genera necesidades falsas condenadas a la frustración permanente y que haya fracasado mi proyecto de que usemos todos dentaduras postizas desde los 20 años por culpa de la mafia de los odontólogos.
Entiendo que todo sea muy complejo en la realidad (por ejemplo, Schopenhauer predica el pesimismo pero leerlo es muy reanimante, uno se siente un canto a la vida por contraste). Pero los sentimientos no tienen complejidad alguna. No están regidos por el principio de no contradicción de Aristóteles. Las mismas personas que denigraban a los trabajadores que fueron enardecidos a defender sus derechos, tachándolos de "aluvión zoológico" son las que desmantelaron el Zoo porteño.
Si hay que elegir recomiendo el autodesprecio por sobre la autocompasión. El campo de la autocompasión es inagotable: -no me han traído los cubiertos de pescado, esto es una injusticia flagrante y fragante, buuu, snif, snif.
Ante esto, el que se autodesprecia puede encogerse de hombros y agradecer: -después de todo, este gusano infecto que soy ni merece comer.



ese judío gay brasilero se acercó a nuestro bufete de abogados convencido de que carecíamos de pruebas de su relación con el rabino, pero le mostramos la evidencia y se fue con el rabinho entre las piernas...




-yo sé que no querés ir a la escuela, pero el día de mañana me lo vas a agradecer, hijo
-¿en serio, papá? ¿o sea que mañana también me quedo a dormir con vos?


nadie haga un chiste con que se sintió un forro cuando condonaron nada...hay veda y solo podemos hablar del "Poema de los condones" de Borges o de Transformers y Optimal Prime...
comprar barato es un riesgo, te deseo suerte...

en paralelo al cine 4 d, la tv para olfatear: -oléd!






no sé si pedir pizza acá...






la nueva de Esteban Bullrich, que se disculpó alegando que quiso citar a Steve Jobs: a niños carenciados que están pasando hambre les dijo como motivación "sigan hambrientos"



Inflación: Cada vez más argentinos viajan al pasado para llenar el changüito
(Buenos Aires, por nuestro enviado especial): -¿Se habría reído Voltaire de los sarcasmos de George Carlin?¿se habría excitado Cleopatra con los músculos de Brad Pitt? Sebastián Gioseffi sabe que los interrogantes que se abren al historiador son muchos y fascinantes pero nos recuerda que en su país, la Urgentina, el poder adquisitivo se ve vertiginosamente carcomido minuto a minuto y sus compatriotas no tienen tiempo más que para interesarse en ganarle a la especulación algunas calorías esenciales para su superviviencia hasta la jornada subsiguiente, en su lucha contra los genéticamente programados predadores (la Gen-darmería)
Hemos podido realizarle esta rápida entrevista: -¿Por qué se negó usted a patentar su máquina del tiempo?
-Por la situación de mis conciudadanos y conciudadanas, no había tiempo, es bastante patente ¿no cree?
-¿Y no lamenta el uso que le dan los argentinos a su invención?
-Si tuviera tiempo para lamentarlo, me arrepentiría pero viajaría al pasado para solucionarlo, usted ya sabe que con esta invención hay un antes y un después, o mejor dicho deja de haberlo...tengo que dejarlo porque me acaban de pasar el dato de una oferta de leche cultivada...perdón...

este domingo, no aflojemos: estamos haciendo lo que no hizo nadie en 25 años: desaparecer gente con el aparato del Estado para que puedas seguir juntando tus brotes verdes a 18 pesos cada uno....
a todo esto Jacinta la chica desaparecida hace tres días continúa sin aparecer y los forenses acaban de confirmar que el cadáver encontrado en Santa Purísima tampoco es el suyo. Suman ya treinta y siete los cuerpos de mujeres mutiladas hallados que por un momento nos dieron la esperanza de creer que eran de Jacinta, seguiremos informando...


¿yo leo mal o este negrito caníbal-en su mal español- está diciendo que cambia este viaje para comerse a la madre y a la mujer?


"Si hay que elegir recomiendo el autodesprecio por sobre la autocompasión. El campo de la autocompasión es inagotable: -no me han traído los cubiertos de pescado, esto es una injusticia flagrante y fragante, buuu, snif, snif.
Ante esto, el que se autodesprecia puede encogerse de hombros y agradecer: -después de todo, este gusano infecto que soy ni merece comer."
(Extraído de este extraordinario post de Martín Brauer):
Comentarios
Juan Manuel De Pablo Ortiz Lo comparto...después de todo...este parásito que soy no merece tener posteos propios.
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Cecilia Torrez Ya sé que esta hedionda y putrefacta empanada de flema que soy ,no merece mas que ser escupida por la humanidad, pero me gustaría leerlo.no pude.😞
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Fabio Blanco Me siento insultado  😪
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Pa Blo Excelente. En la línea de Pedro Palacios.

1 comentario:

  1. ¿Se cumplió el deseo de ver mujeres hermosas?
    Ya es algo.
    Es cierto que Dickens tiene en sus historias, esos golpes emocionales que se le critican a Disney.
    Efectivo humor lo de quemadura de primer grado.

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la peor opinión es el silencio, salvo...